El desplome del azúcar en Cuba amenaza a la emblemática industria del ron al alcanzar la producción mínimos históricos.

El desplome del azúcar en Cuba amenaza a la emblemática industria del ron al alcanzar la producción mínimos históricos.
Noris Soto
14 may 2025, 16:55 P. M.
  • Se prevé que la producción de azúcar de Cuba caiga por debajo de las 200.000 toneladas en 2025, su nivel más bajo desde el siglo XIX.
  • Esta caída supone una amenaza para los productores de ron, que dependen exclusivamente del alcohol derivado de la caña de azúcar cultivada en Cuba.
  • El colapso de la industria refleja años de mala gestión, agravados por las sanciones estadounidenses y la escasez de suministros.

Cuba, históricamente una potencia azucarera en el Caribe, está viendo cómo su producción de azúcar en bruto cae a mínimos históricos.

Se espera que la producción de azúcar de la isla caiga por debajo de las 200.000 toneladas métricas en 2025, la primera vez que esto ocurre desde el siglo XIX, según datos oficiales y fuentes de la industria citadas por la agencia de noticias Reuters.

Esto representa una disminución significativa con respecto a las 350.000 toneladas métricas generadas en 2023 y una caída aún más notable con respecto a las 1,3 millones de toneladas métricas registradas en 2019.

AZCUBA, el monopolio estatal azucarero, había previsto una producción modesta de 265.000 toneladas métricas para la actual temporada de molienda.

Sin embargo, según informes de los medios, al final de la temporada la producción es aproximadamente 100.000 toneladas inferior a la esperada.

Si estas tendencias continúan, 2025 será recordado como un año de escasez de azúcar en un país que antes dominaba el mercado mundial.

La industria del ron siente la presión.

El negocio del ron en Cuba, que depende del azúcar de caña producido localmente, ya está sintiendo el impacto de las consecuencias.

Las destilerías se enfrentan a dificultades para obtener materias primas a nivel local debido a la tradición y a las regulaciones que exigen el uso de productos locales.

Según la Agencia Nacional de Estadística e Información, la producción de alcohol etílico al 96% a base de azúcar, esencial para la destilación de ron de primera calidad, se ha desplomado un 70%, pasando de 573.000 hectolitros en 2019 a tan solo 174.000 en 2024.

La producción de otro tipo de alcohol utilizado en algunos otros rones también disminuyó en un margen similar, lo que indica desafíos cada vez mayores para la industria del ron.

Lo mismo ocurre con todos los demás tipos de alcohol utilizados para las otras variedades de ron.

El ron debe añejarse, por lo que los productores dependen de la planificación a largo plazo y de reservas adecuadas.

Muchas destilerías han recurrido a las reservas, pero con las limitaciones de este año, su capacidad para continuar la producción es cada vez más dudosa.

Causas profundas: mala gestión y presiones externas.

El problema del azúcar en Cuba es un reflejo de las dificultades económicas generales del país bajo el control comunista.

El sector se ha visto duramente afectado por décadas de inactividad, lo que ha provocado importantes cuellos de botella en el suministro de insumos críticos como la gasolina y los lubricantes.

Las sanciones de Estados Unidos, combinadas con el brote de COVID-19, han intensificado la presión.

Varias provincias aún no han alcanzado los objetivos de producción, lo que indica la gravedad de la situación.

La provincia que cumplió su plan fue Sancti Spíritus, con sólo 19.000 toneladas.

En cambio, Villa Clara, un bastión de la industria azucarera de la isla, apenas alcanzó el 38% de su objetivo de 27.000 toneladas.

Cienfuegos tuvo un desempeño ligeramente mejor, pero aún así no alcanzó su objetivo, logrando alrededor de dos tercios de su meta de 38.000 toneladas.

La provincia de Las Tunas, en el este de Cuba, cosechó solo 5.000 toneladas, lo que representa el 11% del rendimiento esperado.

Según medios locales, el Partido Comunista achacó los cortes de suministro a daños en las industrias, la escasez de combustible y lubricantes, y problemas de limpieza. Estas dificultades reflejan problemas sistémicos más amplios en el sector a nivel nacional.

De cara al futuro: no se vislumbra una recuperación rápida.

Se prevé que la producción disminuya aún más con la llegada de las lluvias de verano.

Los ingenios azucareros redujeron drásticamente su producción en mayo debido a que el clima húmedo dificultó el corte y la molienda de la caña.

Sin embargo, las implicaciones van más allá del ámbito económico. El azúcar y el ron están profundamente arraigados en la cultura e identidad cubanas.

Esto ha provocado una drástica recesión que pone en peligro no solo los ingresos por exportaciones, sino también una de las industrias más preciadas del país.

La sostenibilidad a largo plazo del sector azucarero cubano, incluida la producción de ron, es incierta sin reformas significativas o ayuda externa.