Bolivia y El Salvador firman acuerdo cripto para desarrollar un marco de finanzas digitales

Bolivia y El Salvador firman acuerdo cripto para desarrollar un marco de finanzas digitales
Noris Soto
31 jul 2025, 17:21 P. M.
  • Bolivia y El Salvador acuerdan colaborar en la política de criptomonedas y la infraestructura digital.
  • El acuerdo sigue a la derogación de la prohibición de las criptomonedas en Bolivia en 2024 y al aumento de los volúmenes de transacciones digitales.
  • Bolivia busca alternativas en medio de la escasez de dólares y el acceso limitado al sistema financiero.

Bolivia ha firmado un acuerdo bilateral histórico con El Salvador para promover la adopción de criptomonedas, dando un paso significativo hacia la modernización del sistema bancario.

El acuerdo, que tiene como objetivo impulsar la economía boliviana y promover la inclusión financiera, sigue los pasos de El Salvador, el primer país del mundo en hacer que Bitcoin sea de curso legal.

El acuerdo marca un cambio estratégico para Bolivia, que se encuentra en medio de una crisis económica y funciona con reservas internacionales históricamente bajas.

A través de los activos digitales, el país está buscando alternativas a los sistemas monetarios tradicionales para ayudar a estabilizar su economía y aumentar el acceso a los recursos financieros.

Una nueva fase de cooperación bilateral

El acuerdo fue firmado por el presidente interino del Banco Central de Bolivia, Edwin Rojas Ulo, y el titular de la Comisión Nacional de Activos Digitales de El Salvador, Juan Carlos Reyes García.

La declaración establece un marco para la colaboración tecnológica y política centrada en el uso de bitcoin y la creación de infraestructuras digitales seguras.

Los dos países tienen la intención de cooperar para buscar medidas destinadas a aumentar el uso de criptomonedas mientras se aseguran de que se implementen las salvaguardias esenciales.

El acuerdo también especifica procedimientos para compartir conocimiento institucional y desarrollar políticas públicas para cerrar la brecha entre las instituciones bancarias existentes y las alternativas emergentes de finanzas digitales.

Aumento de la actividad criptográfica en Bolivia

La asociación se produce a raíz de la decisión de Bolivia en 2024 de comenzar a eliminar gradualmente su prohibición de las criptomonedas, una medida que ha llevado a un aumento en las transacciones de activos digitales.

Solo en la primera mitad de 2025, Bolivia registró USD 294 millones en actividad de criptomonedas, lo que refleja el creciente interés público y una adopción más amplia de activos digitales.

A medida que Bolivia navega por esta transición, está mirando a El Salvador, un punto de referencia mundial para la adopción de criptomonedas, en busca de orientación.

La colaboración tiene como objetivo apoyar a Bolivia en el desarrollo de un marco para integrar las criptomonedas en la actividad económica diaria a través del intercambio de conocimientos y la coordinación entre los responsables políticos.

Abordar la escasez de dólares y las brechas financieras

La decisión de Bolivia está motivada no solo por la innovación, sino también por la necesidad de abordar serias realidades presupuestarias.

La continua falta de dólares estadounidenses y la creciente presión sobre el financiamiento de las importaciones han llevado al país a considerar otras soluciones.

Las criptomonedas pueden proporcionar un salvavidas para las pequeñas empresas y los hogares con acceso restringido a los servicios bancarios y a las divisas.

Al reducir su dependencia de los canales bancarios establecidos, el país pretende abrir nuevas oportunidades económicas.

El acuerdo prevé que los activos digitales sirvan como una herramienta práctica y un instrumento político para aumentar la participación económica.

Una tendencia regional hacia las finanzas digitales

El acuerdo entre Bolivia y El Salvador es una manifestación del movimiento regional hacia las finanzas digitales como herramienta para contrarrestar las dificultades económicas sistémicas.

Tales asociaciones podrían volverse más frecuentes a medida que otras naciones de América Latina sopesen el papel de las monedas digitales en sus estrategias de desarrollo.

Si bien el camino hacia la adopción masiva está lejos de ser seguro y está plagado de desafíos regulatorios y técnicos, sin embargo, coloca a Bolivia entre una lista creciente de naciones interesadas en utilizar tecnologías e ideas relativamente nuevas para modernizar sus respectivas economías.