Cómo las políticas arancelarias de México están impactando las rutas comerciales globales

Cómo las políticas arancelarias de México están impactando las rutas comerciales globales
Dionysis Partsinevelos
06 ene 2025, 11:26 A. M.
  • Los aranceles de México buscan proteger las industrias locales y reducir la dependencia de las importaciones chinas.
  • Los cambios interrumpirán las cadenas de suministro globales y obligarán a las empresas a repensar sus estrategias de nearshoring.
  • México podría posicionarse como un actor clave en la manufactura y el comercio de América del Norte.

México ha decidido recientemente aumentar los aranceles a las importaciones de prendas de vestir, una medida que va a alterar fundamentalmente el comercio mundial.

A principios de diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció aumentos del 15% para textiles y hasta el 35% para productos de confección terminados.

Días después, la autoridad fiscal mexicana SAT introdujo nuevos aranceles que apuntan a los bienes que ingresan a México a través de servicios de mensajería desde países sin acuerdos comerciales, como China, imponiendo un arancel del 19%.

Estas medidas buscan proteger la industria textil nacional de México y al mismo tiempo frenar las importaciones de China.

Los cambios también ponen fin a las lagunas legales de larga data utilizadas por las empresas de comercio electrónico estadounidenses para evitar aranceles, como el programa IMMEX, que permitía que los bienes ingresaran a Estados Unidos libres de impuestos a través de México.

Con estas nuevas políticas, México está reconfigurando su papel en las cadenas de suministro globales, obligando a las empresas a reconsiderar sus estrategias de nearshoring.

Cada nueva política comercial podría afectar a todos los demás países que participan en el comercio mundial, así que ¿cómo podría afectar la medida de México al resto del mundo?

¿Por qué están aumentando los aranceles ahora?

Los aumentos arancelarios de México sirven para múltiples propósitos.

En primer lugar, protegen a la industria textil nacional al desalentar las importaciones más baratas.

En segundo lugar, posicionan a México como un aliado más fuerte de Estados Unidos en sus esfuerzos por reducir la dependencia de los productos chinos.

Al cerrar la brecha del IMMEX, que antes era una puerta de entrada para que los productos libres de impuestos eludieran los aranceles estadounidenses, México también indica su voluntad de avanzar hacia una mayor responsabilidad comercial.

Desde que comenzó la guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2017, las importaciones chinas a Estados Unidos han caído, mientras que las importaciones de México han aumentado.

México ha aprovechado su proximidad a Estados Unidos y los favorables acuerdos comerciales, como el T-MEC, para establecerse como un centro de fabricación para empresas centradas en Estados Unidos.

Sin embargo, estos nuevos aranceles podrían complicar el flujo de mercancías entre las dos naciones.

¿Quién se ve más afectado?

La industria de la confección se enfrenta a una disrupción inmediata.

Las marcas que confiaban en la relocalización en México para evitar los aranceles estadounidenses ahora deben explorar alternativas costosas.

El programa IMMEX había permitido a las empresas etiquetar los productos como "Hecho en México" bajo las aduanas estadounidenses, lo que les permitía eludir los aranceles sobre los productos chinos.

Con esta laguna cerrada, las empresas de comercio electrónico de Estados Unidos se apresuran a encontrar nuevas soluciones.

Las empresas de comercio electrónico chinas también podrían verse afectadas.

Shein y Temu, conocidas por ofrecer productos económicos a los consumidores mexicanos, ahora enfrentarán mayores costos y obstáculos operativos.

Anteriormente, los bienes por debajo de los 50 dólares a menudo estaban exentos de aranceles, pero ahora incluso los artículos de bajo valor de países no miembros del tratado están sujetos a impuestos.

Muchos directores ejecutivos de empresas están expresando sus preocupaciones sobre los recientes cambios, diciendo que esto les costará más dinero y que no pueden permitirse esperar a ver si los aranceles se posponen.

Algunas empresas pueden optar por reubicar sus operaciones en Estados Unidos, pero esto conlleva costos significativos.

Otros podrían optar por obtener componentes y materiales de otras regiones, lo que podría conducir a una reconfiguración de las cadenas de suministro.

Entendiendo el creciente desafío de la nearshore

El momento de los aranceles mexicanos es particularmente sorprendente dado la creciente tendencia de la nearshoring.

En los últimos años, México se ha beneficiado de que las empresas estadounidenses hayan trasladado su producción desde China para evitar aranceles y reducir los riesgos de la cadena de suministro.

De enero a agosto de 2024, el comercio entre China y México aumentó un 22% interanual, sobre una base de un aumento del 33% en 2023.

Esta tendencia convirtió a ciudades mexicanas como Monterrey en importantes centros industriales, atrayendo inversiones de empresas globales como Volvo, John Deere y Bosch.

Sin embargo, los nuevos aranceles de México podrían disuadir un mayor crecimiento de la nearshoring.

Los cambios podrían empujar a las empresas a reevaluar si México sigue siendo la mejor alternativa a China.

Si bien la proximidad de México a Estados Unidos ofrece ventajas logísticas incomparables, los mayores costos de los aranceles podrían hacer que otras regiones sean más atractivas.

Las amenazas arancelarias de Trump: ¿bluff o realidad?

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca solo aumenta la incertidumbre.

Trump ya ha amenazado con imponer aranceles del 25% a todos los bienes que ingresen a Estados Unidos desde México y Canadá, lo que ha dejado a los fabricantes mexicanos en el limbo.

Empresas como Mazda y Honda están posponiendo sus inversiones hasta que las políticas de Trump queden claras.

La retórica de Trump sugiere una renegociación del T-MEC, con un enfoque en limitar las inversiones chinas en México.

Según las normas actuales, las empresas chinas pueden fabricar en México y calificar para el acceso libre de aranceles al mercado estadounidense siempre que cumplan con los requisitos de contenido norteamericano.

El año pasado, las empresas chinas invirtieron 3.770 millones de dólares en México, el triple de la cantidad vista antes de 2020.

Las políticas de Trump podrían apuntar a esta afluencia, particularmente en industrias como la automotriz y la de la confección.

La oportunidad de México para redefinir su papel en el comercio mundial

A pesar de estos desafíos, las empresas mexicanas se mantienen optimistas.

Muchos expertos creen que los lazos económicos entre Estados Unidos y México son demasiado fuertes para ser cortados por los aranceles.

Los nuevos aranceles de México también abren puertas al crecimiento y la innovación.

Al proteger su industria textil nacional, México tiene la oportunidad de desarrollar un ecosistema de fabricación más autosuficiente.

La medida podría alentar a las empresas extranjeras a profundizar sus inversiones en capacidades de producción locales, fortaleciendo el valor de México en las cadenas de suministro globales.

Además, a medida que las empresas buscan alternativas a China, México sigue siendo una de las opciones más lógicas.

Su proximidad a Estados Unidos, su fuerza laboral calificada y los acuerdos comerciales como el T-MEC proporcionan una base sólida para el crecimiento.

Con las políticas adecuadas, México podría aprovechar este momento para consolidar su posición como líder en nearshoring, atrayendo a empresas ansiosas por reducir su dependencia de China y aprovechar las cadenas de suministro integradas de América del Norte.

Sin embargo, también existe el riesgo de alienar a los inversores extranjeros que han impulsado su crecimiento económico.

Monterrey, por ejemplo, se ha convertido en un centro de fabricación global, atrayendo 23 mil millones de dólares en inversión extranjera en 2024.

Sin embargo, las empresas están cubriendo sus apuestas.

Muchas empresas mexicanas están reduciendo su dependencia de los componentes chinos y buscan proveedores norteamericanos para prevenir posibles restricciones comerciales de Estados Unidos.

La incertidumbre actual puede parecer una interrupción, pero también es una oportunidad para que México muestre al mundo lo que puede ofrecer.