La lucha de poder de Amazon en Oregón revela el lado oscuro del auge de la IA en Estados Unidos

La lucha de poder de Amazon en Oregón revela el lado oscuro del auge de la IA en Estados Unidos
Diya Poddar
04 nov 2025, 08:06 A. M.
  • Cuatro centros de datos en Oregón se ven afectados por la disputa.
  • La queja fue presentada ante la Comisión de Servicios Públicos de Oregón.
  • La demanda de electricidad impulsada por la IA en los EE. UU. podría duplicarse con creces para 2035.

Amazon.com Inc. acusó a PacifiCorp, una empresa de servicios públicos propiedad de Berkshire Hathaway Inc., de no entregar suficiente electricidad para respaldar cuatro nuevos centros de datos en Oregón.

La demanda, presentada ante la Comisión de Servicios Públicos de Oregón, expone una falla emergente en la carrera de Estados Unidos por dominar la inteligencia artificial: un creciente desajuste entre la ambición tecnológica y la capacidad energética.

En su presentación, según un informe de Bloomberg, Amazon dijo que PacifiCorp incumplió un acuerdo de 2021 para suministrar energía a sus próximos campus de datos.

La compañía afirma que la empresa de servicios públicos proporcionó energía insuficiente a una instalación, ninguna a una segunda, y no ha finalizado los contratos para dos más.

La disputa destaca cómo incluso las corporaciones más grandes del mundo ahora son vulnerables a los límites de una red eléctrica envejecida.

El creciente costo de impulsar la nube

Los centros de datos de Amazon forman la columna vertebral de sus operaciones de computación en la nube, que admiten todo, desde aplicaciones móviles y minoristas en línea hasta cargas de trabajo de transmisión e inteligencia artificial.

Estas instalaciones requieren un suministro de energía constante y de alta intensidad para funcionar sin interrupciones.

La compañía alega, afirma Bloomberg, que el hecho de que PacifiCorp no haya entregado la energía prometida ha interrumpido los plazos de desarrollo y ha puesto en peligro la expansión de su infraestructura en la nube en el noroeste del Pacífico.

Tales instalaciones no solo son críticas para Amazon Web Services, sino también para la economía digital en general, donde los modelos de IA, los sistemas financieros y las plataformas gubernamentales dependen cada vez más del acceso continuo a la nube.

Los reguladores ahora decidirán si PacifiCorp violó las obligaciones contractuales o no cumplió con los estándares de suministro de energía de Oregón.

Una rejilla bajo presión

El caso se produce cuando Estados Unidos enfrenta un desafío energético no visto en décadas. Según Bloomberg, la demanda de electricidad de la computación de IA por sí sola podría duplicarse con creces para 2035, impulsada por el crecimiento explosivo de los modelos hambrientos de datos.

El presidente Donald Trump ha colocado el desarrollo de la IA en el centro de la estrategia económica de su administración, instando a aprobaciones más rápidas para centros de datos y proyectos energéticos relacionados.

Sin embargo, el mismo crecimiento está exponiendo la fragilidad de la red eléctrica existente, que no fue construida para sostener el implacable apetito de la infraestructura en la nube.

Oregón, visto durante mucho tiempo como un centro de inversión en tecnología debido a su clima frío y su combinación de energía renovable, ahora se encuentra en el centro de esta tensión.

Sus servicios públicos deben satisfacer la creciente demanda industrial mientras mantienen los compromisos con los usuarios residenciales y los objetivos ambientales.

Cada nuevo centro de datos requiere cientos de megavatios de potencia, lo que ejerce presión tanto sobre las redes locales como sobre los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.

Cuando la innovación supera a la infraestructura

La disputa Amazon-PacifiCorp no es solo un choque contractual. Es una señal de advertencia sobre la velocidad a la que la tecnología está superando a los sistemas físicos que la sostienen.

Las empresas más avanzadas del mundo están construyendo capacidad de IA más rápido de lo que las redes eléctricas pueden adaptarse, creando una paradoja moderna: la innovación limitada por la electricidad.

La revisión de la Comisión de Servicios Públicos de Oregón podría influir en la forma en que las empresas de servicios públicos negocian con los principales clientes de tecnología en el futuro.

Un fallo a favor de Amazon puede obligar a los proveedores de energía de todo el país a repensar la planificación energética a largo plazo, las actualizaciones de la red y las estrategias de integración renovable para satisfacer la demanda de los centros de datos.

Por ahora, el silencio tanto de Amazon como de PacifiCorp refleja una mayor incertidumbre en los sectores energético y tecnológico.

A medida que la IA remodela la economía, la pregunta ya no es cuántos datos se pueden procesar, sino cuánta energía puede generar el mundo para mantener vivos esos datos.