Cómo el conflicto Irán-Israel afecta a las aerolíneas de Oriente Medio y al turismo

Cómo el conflicto Irán-Israel afecta a las aerolíneas de Oriente Medio y al turismo
Diya Poddar
08 mar 2026, 05:15 A. M.
  • Más de 27,000 vuelos cancelados en todo el mundo tras la escalada del conflicto entre Irán e Israel.
  • Restos de misiles sobre Palm Jumeirah de Dubái hirieron a cuatro personas.
  • Emirates y Etihad reanudaron vuelos limitados mediante un corredor aéreo seguro en los Emiratos Árabes Unidos.

El conflicto entre Irán e Israel se ha filtrado rápidamente en la industria global de viajes, provocando cancelaciones de vuelos, cierres de espacio aéreo y una gran disrupción en todo Oriente Medio.

Los ataques con misiles y drones en países del Golfo han obligado a las aerolíneas a suspender operaciones y a desviar aeronaves, dejando a miles de viajeros varados y obligando a las compañías a ajustar con rapidez las rutas de vuelo.

Una de las señales más claras de la disrupción se produjo cuando restos de misiles cayeron sobre Palm Jumeirah de Dubái, un distrito turístico de lujo conocido por sus hoteles y restaurantes.

Los escombros provocaron un incendio que hirió a cuatro personas.

Desde que Irán lanzó sus ataques de represalia, más de 27,000 vuelos han sido cancelados en todo el mundo, según la firma de análisis aeronáutico Cirium.

Las aerolíneas intentan sortear el espacio aéreo restringido y los crecientes riesgos de seguridad a lo largo de varios corredores regionales.

Cierre del espacio aéreo en el Golfo

El choque inmediato para la aviación ha sido el cierre o la restricción del espacio aéreo en partes del Medio Oriente.

Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la represalia de Teherán, países de la región impusieron límites a los vuelos comerciales y endurecieron la seguridad aeronáutica.

Estas restricciones interrumpieron los principales corredores aéreos que conectan Asia, Europa y África.

Centros de tránsito clave como Dubái, Abu Dabi y Doha registraron cancelaciones y retrasos operativos mientras las aerolíneas ajustaban sus horarios.

Solo el Aeropuerto Internacional de Dubái gestionó un récord de 95.2 millones de pasajeros en 2025, lo que lo convierte en el centro más concurrido para el tráfico internacional.

Cuando allí las operaciones se ralentizaron, los efectos en cadena se propagaron rápidamente por las redes aéreas globales.

Las aerolíneas también afrontaron retos operativos al quedar aeronaves y tripulaciones en ubicaciones equivocadas, lo que dificulta restaurar con rapidez los horarios normales y recolocar flotas entre continentes.

Viajeros varados en el Golfo

La disrupción en la aviación ha dejado a muchos viajeros varados en la región.

Se han organizado vuelos de repatriación gestionados por gobiernos para ayudar a la gente a regresar a sus países, pero los retrasos persisten mientras las aerolíneas trabajan para resolver el atraso.

Los informes indican que cientos de miles de viajeros se vieron afectados cuando las aerolíneas cancelaron vuelos que conectaban Oriente Medio con Europa, Asia y Norteamérica.

Algunos pasajeros optaron por alternativas costosas, incluidos vuelos chárter desde Dubái a Europa con precios superiores a $200,000.

La operadora de cruceros MSC Cruises también cambió sus planes después de que el conflicto interrumpiera las operaciones.

La compañía canceló sus salidas restantes de marzo desde Dubái.

Además organizó cinco vuelos chárter para repatriar pasajeros de su buque MSC Euribia, que permaneció atracado en la ciudad tras la escalada del conflicto.

Centros turísticos bajo presión

La disrupción es especialmente significativa para las economías del Golfo que dependen en gran medida del turismo y de la aviación.

El turismo representó aproximadamente el 12% de la economía de los Emiratos Árabes Unidos en 2023, lo que subraya la estrecha relación del sector con la actividad económica de la región.

Aerolíneas como Emirates, Etihad Airways y FlyDubai han comenzado a restablecer operaciones limitadas a través de un corredor aéreo seguro designado, permitiendo hasta 48 vuelos por hora mientras las autoridades monitorean la situación de seguridad.

Aun cuando los vuelos se reanuden de forma gradual, las aerolíneas y las autoridades turísticas afrontan el reto de tranquilizar a los viajeros sobre que la región sigue siendo segura para el turismo internacional.

También deben convencer a los pasajeros de que las redes aéreas pueden estabilizarse tras la interrupción repentina.

Según expertos, restaurar la confianza de los pasajeros será clave para la recuperación del sector.