El fallo antimonopolio de Google establece paralelismos con el caso de Microsoft de hace 25 años: así es como

El fallo antimonopolio de Google establece paralelismos con el caso de Microsoft de hace 25 años: así es como
Diya Poddar
07 ago 2024, 16:01 P. M.
  • US judge rules Google holds a monopoly in internet search.
  • The ruling draws comparisons to the 1999 Microsoft antitrust case.
  • Potential remedies could include changes to Google's business practices.

Un importante fallo del juez estadounidense Amit Mehta ha determinado que Google tiene un monopolio en el mercado de búsquedas en Internet, lo que recuerda al histórico caso antimonopolio contra Microsoft. Esta sentencia ha marcado un momento crucial en el escrutinio en curso de las principales empresas de tecnología y sus prácticas de mercado.

El caso, iniciado por el gobierno estadounidense en 2020, acusó a Google de mantener su dominio en el mercado de búsquedas mediante el establecimiento de formidables barreras de entrada y mecanismos de retroalimentación que solidificaron su posición.

El fallo del juez Mehta, que abarca 300 páginas, encontró que Google violaba la Sección 2 de la Ley Sherman, que prohíbe las prácticas monopolísticas.

Comparaciones con el caso antimonopolio de Microsoft de 1999

El fallo establece claros paralelismos con el caso antimonopolio de 1999 contra Microsoft, donde se descubrió que el gigante del software había utilizado su sistema operativo Windows para sofocar la competencia de navegadores rivales como Netscape Navigator. Un acuerdo en 2001 exigía que Microsoft dejara de perjudicar a sus competidores en acuerdos de PC.

El juez Mehta destacó la similitud en la forma en que ambas empresas aprovecharon sus posiciones dominantes en el mercado. Señaló que así como los acuerdos de Microsoft restringieron la penetración de mercado de Navigator, los acuerdos de distribución de Google han reducido los volúmenes de búsqueda de sus competidores, protegiendo así la cuota de mercado de Google.

Un aspecto clave de la estrategia de Google, como se identifica en el fallo, es el “poder del default”. Los acuerdos de Google con Apple y Samsung, que cuestan miles de millones de dólares al año, garantizan que Google siga siendo el motor de búsqueda predeterminado en estos dispositivos populares, una posición que limita significativamente la migración de usuarios a motores de búsqueda rivales.

Implicaciones para las prácticas comerciales de Google

Un juicio separado programado para el 4 de septiembre determinará las sanciones o remedios que Google enfrentará. Durante este juicio, Google tiene la opción de apelar, un proceso que podría extenderse a lo largo de dos años, similar a la apelación de Microsoft y su posterior acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ).

Los expertos legales sugieren que el tribunal podría ordenar a Google rescindir ciertos acuerdos exclusivos y simplificar el acceso de los usuarios a otros motores de búsqueda. Aunque es posible que se apliquen sanciones financieras, el riesgo más sustancial para Google reside en posibles cambios en sus prácticas comerciales, que podrían afectar su rentabilidad. Por ejemplo, perder su estado de búsqueda predeterminado en los teléfonos inteligentes podría llevar a una reducción significativa en el negocio principal de búsqueda de Google.

En el segundo trimestre, “Búsqueda de Google y otros” generó 48.500 millones de dólares en ingresos, lo que constituye el 57% de los ingresos totales de Alphabet. Por lo tanto, cualquier cambio ordenado podría tener un profundo impacto en el desempeño financiero de la empresa.

El papel de la inteligencia artificial en la competición

En su defensa, es probable que Google argumente que el panorama competitivo ha evolucionado con la llegada de la inteligencia artificial (IA). Esta nueva dinámica no estaba presente cuando el Departamento de Justicia presentó su demanda inicial. Google podría presentar evidencia que muestre cómo los desarrollos de IA han intensificado la competencia, un punto que ha tratado de minimizar a raíz del auge de servicios impulsados por IA como ChatGPT de OpenAI.

Neil Chilson, ex jefe de tecnología de la Comisión Federal de Comercio, señaló que la IA podría alterar el dominio del mercado de Google. Sugirió que si bien la definición del mercado del tribunal actualmente implica a Google, las tecnologías emergentes en búsqueda y publicidad podrían presentar una competencia significativa.

Incertidumbre para los inversores y posibles resultados

Tras el fallo, las acciones de Google experimentaron una ligera caída, lo que refleja tendencias más amplias del mercado en lugar de una respuesta directa a la sentencia. Los inversores se mantienen cautelosos, ya que el juez Mehta no describió posibles soluciones, lo que deja una incertidumbre significativa.

Los expertos creen que, si bien es poco probable una ruptura de Google, podrían vislumbrarse cambios en su modelo de negocio. A diferencia del caso de Microsoft, donde se podrían escindir distintas líneas de negocios, los servicios integrados de Google presentan un escenario más complejo para una posible desinversión.

Se espera que el próximo juicio aclare estas cuestiones. Bill Baer, exjefe de las divisiones antimonopolio tanto de la FTC como del Departamento de Justicia, indicó que el precedente del caso Microsoft fortalece el argumento contra Google. Los detalles de lo que buscará el Departamento de Justicia y lo que aprobará el juez siguen siendo inciertos.