Venezuela busca membresía BRICS con oferta petrolera estratégica en medio de turbulencia política

Venezuela busca membresía BRICS con oferta petrolera estratégica en medio de turbulencia política
Noris Soto
12 ago 2024, 21:54 P. M.
  • Maduro confirmó el deseo de Venezuela de convertirse en un socio estratégico y confiable dentro del grupo BRICS.
  • El fortalecimiento de los lazos con Rusia ha sido un componente clave de la estrategia de Venezuela.
  • El embajador de Venezuela ante la ONU cita las extensas reservas de petróleo como un activo valioso para los recursos colectivos de los BRICS.

En una medida audaz para mejorar su posición global, Venezuela ha propuesto aprovechar sus vastas reservas de petróleo para ganar membresía en el grupo BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Este impulso hacia la inclusión se produce en medio de importantes disturbios políticos y desafíos económicos dentro del país.

El presidente Nicolás Maduro afirmó públicamente la ambición de Venezuela de unirse al BRICS durante una reciente emisión de su programa de radio, “Con Maduro de Repente”.

“Venezuela está renaciendo tanto interna como externamente”

Maduro describió la medida como un paso fundamental para conectar a Venezuela con un nuevo orden mundial, enfatizando la resiliencia del país a pesar de enfrentar sanciones y agresión internacional.

"Venezuela está renaciendo tanto interna como externamente", declaró, reflejando un sentido de optimismo sobre la potencial membresía del BRICS.

El canciller Yván Gil se hizo eco del entusiasmo de Maduro en la Reunión de Cancilleres del BRICS+.

Gil destacó los logros de Venezuela y sus potenciales contribuciones al grupo BRICS, sugiriendo que la membresía revitalizaría los procesos basados en la solidaridad y continuaría el legado de la visión del ex líder Hugo Chávez.

Subrayó que la integración de Venezuela al BRICS sería una acción estratégica contra el imperialismo y el neocolonialismo.

El fortalecimiento de los lazos con Rusia ha sido un componente clave de la estrategia de Venezuela.

En la reciente cumbre BRICS+ en Nizhny Novgorod, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y el ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, firmaron un acuerdo para resistir las sanciones estadounidenses, lo que refleja una profundización de las relaciones ruso-venezolanas.

Esta asociación tiene como objetivo reforzar el apoyo económico y diplomático frente a las presiones occidentales.

Joaquín Pérez Ayestarán, embajador de Venezuela ante la ONU, expresó grandes esperanzas en la membresía del país en el BRICS, citando las extensas reservas de petróleo de Venezuela como un activo valioso para los recursos colectivos del grupo.

Se espera que se anuncie una decisión oficial sobre la candidatura de Venezuela al BRICS en la próxima cumbre BRICS en Kazán, Rusia, en octubre.

Sin embargo, reconoció que si la candidatura no prospera, Venezuela mantiene su compromiso de participar activamente en el ámbito internacional.

¿Se trata más de una cuestión de estrategia geopolítica que de beneficios económicos inmediatos?

A pesar de estas ambiciones, Venezuela enfrenta varios obstáculos.

Según datos de la OPEP, la producción de petróleo de Venezuela fue 76.000 barriles diarios menor a la reportada por el Ministerio de Petróleo en julio, totalizando 852.000 barriles.

Este déficit de producción pone de relieve los desafíos actuales que enfrenta el sector petrolero del país.

El economista Henkel García de Econométrica sugiere que la búsqueda de Venezuela de ser miembro del BRICS tiene más que ver con una estrategia geopolítica que con beneficios económicos inmediatos.

Señala que el enfoque parece estar en obtener el apoyo de las naciones BRICS para fortalecer las alianzas en medio de una dinámica global cambiante.

García también señala que las maniobras geopolíticas, como alinearse con países en desacuerdo con Estados Unidos, podrían tener ramificaciones significativas más allá de las meras consideraciones económicas.

Mientras tanto, el economista venezolano Alejandro Grisanti se muestra escéptico sobre los beneficios prácticos de la membresía del BRICS para Venezuela.

Sostiene que los miembros del BRICS se caracterizan por tener grandes economías y poblaciones, criterios que Venezuela no cumple. Grisanti compara la economía de Venezuela con la de la República Dominicana y su población con la de Panamá y Costa Rica, cuestionando el potencial impacto económico de unirse al BRICS.

Él ve la posible membresía más como un gesto político que como un catalizador para una mejora económica significativa o calificaciones crediticias más altas.

El impulso de Venezuela para unirse al BRICS, impulsado por sus reservas de petróleo y alianzas estratégicas, pone de relieve una compleja interacción de geopolítica y aspiraciones económicas.

Todavía está por verse si esta medida se traducirá en beneficios tangibles o quedará en un gesto simbólico.