Goldman Sachs rebaja pronóstico para el cobre en medio de problemas económicos de China

Goldman Sachs rebaja pronóstico para el cobre en medio de problemas económicos de China
Prachi Khanna
03 sept 2024, 08:36 A. M.
  • Goldman Sachs recorta el pronóstico del cobre para 2025 a 10.100 dólares por tonelada.
  • La desaceleración económica de China retrasa la esperada recuperación del precio del cobre.
  • El oro sigue siendo una opción fuerte; Goldman Sachs mantiene el objetivo de 2.700 dólares la onza.

Goldman Sachs Group Inc. ha revisado significativamente su pronóstico del precio del cobre para el próximo año, citando los actuales desafíos económicos de China como un factor clave.

El banco de inversión ahora predice que los precios del cobre promediarán $10,100 por tonelada en 2025, una disminución sustancial respecto de su pronóstico anterior de $12,000.

Este ajuste refleja una expectativa retrasada de una recuperación de los precios del cobre, impactada por el lento repunte económico de China y su creciente inventario de materias primas.

Goldman Sachs recorta previsión para el cobre

Goldman Sachs ha reducido su previsión del precio del cobre para el próximo año en casi 5.000 dólares por tonelada, de 12.000 dólares a 10.100 dólares.

Esta reducción se atribuye a una recuperación económica de China más débil de lo esperado, que ha llevado a una acumulación de inventarios de cobre que el banco anticipó que se agotarían antes.

El retraso en la reducción de inventarios significa que el esperado repunte de los precios del cobre se pospondrá.

En una nota de los analistas Samantha Dart y Daan Struyven, Goldman Sachs indicó que ahora se anticipa que la caída esperada en los inventarios de cobre ocurrirá mucho más tarde de lo que se pensaba anteriormente.

El cambio de perspectiva es resultado de la persistente desaceleración del mercado inmobiliario de China y de las continuas dificultades en sus sectores manufacturero y exportador, que han debilitado la demanda de materias primas.

Los problemas económicos de China

El desempeño económico de China ha seguido siendo decepcionante, y los débiles niveles de actividad no han logrado compensar el excedente de materias primas.

El sector inmobiliario del país sigue en declive y los desafíos en las industrias manufactureras y exportadoras hacen cada vez más difícil para Beijing alcanzar su objetivo de crecimiento anual del 5%.

Como resultado, Goldman Sachs ha revisado sus pronósticos para varios metales más allá del cobre.

El banco también ha rebajado su previsión de precios del aluminio para 2025 a 2.540 dólares por tonelada, frente a los 2.850 dólares anteriores. Esto refleja preocupaciones más amplias sobre el estado de los mercados mundiales de materias primas y los problemas específicos que enfrenta la economía de China.

Goldman Sachs mantiene postura bajista sobre el mineral de hierro y el níquel

Si bien ajustó sus pronósticos para el cobre y el aluminio, Goldman Sachs mantuvo una perspectiva cautelosa sobre el mineral de hierro y el níquel.

La visión del banco sobre estos productos básicos sigue siendo bajista, lo que refleja los desafíos e incertidumbres actuales en el mercado global.

Goldman Sachs ha destacado al oro como una excepción clave, manteniendo una perspectiva positiva a corto plazo para el metal precioso.

El objetivo del banco para el oro se mantiene en 2.700 dólares la onza para principios de 2025, impulsado por la fuerte demanda de los bancos centrales y los recortes anticipados de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.

El oro como cobertura preferida en medio de la incertidumbre económica

Goldman Sachs sigue considerando que el oro es el producto básico más prometedor en el corto plazo.

El banco anticipa un aumento en los flujos de inversión en oro por parte de actores del dinero administrado en Occidente, junto con la persistente demanda del banco central.

Se espera que este soporte ayude al oro a mantener su valor y proporcione una cobertura contra los riesgos geopolíticos y financieros.

Las previsiones revisadas del banco de inversión subrayan un enfoque más selectivo hacia las materias primas, impulsado por los desafíos en la recuperación económica de China y las implicaciones más amplias para los mercados globales.

Si bien el cobre y el aluminio enfrentan revisiones a la baja, el oro sigue siendo un activo estratégico con un fuerte potencial en el corto plazo.