Se avecinan alzas de impuestos corporativos para las multinacionales: hacia dónde van

Se avecinan alzas de impuestos corporativos para las multinacionales: hacia dónde van
Noris Soto
01 oct 2024, 18:10 P. M.
  • Los países anteriormente etiquetados como paraísos fiscales están comenzando a reformar sus sistemas de impuestos corporativos.
  • En las Bahamas, los ajustes propuestos han sido calificados de “cambio sísmico”.
  • Las Islas Caimán y las Islas Vírgenes Británicas también se han adherido al acuerdo sobre el impuesto mínimo global.

A partir del 1 de enero se producirá un cambio significativo en los impuestos corporativos, ya que varias naciones europeas y asiáticas implementarán una tasa impositiva mínima global del 15% para las corporaciones multinacionales.

Esta iniciativa, impulsada por la OCDE y el G20, tiene como objetivo frenar la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS) garantizando que las empresas no puedan explotar jurisdicciones con bajos impuestos para minimizar sus obligaciones fiscales.

Como resultado, los paraísos fiscales tradicionales, como las Bahamas y las dependencias de la Corona británica como Guernsey, Jersey y la Isla de Man, ahora enfrentan el desafío de promulgar nuevas leyes para cumplir con esta medida innovadora.

Fuente: Estadista

La necesidad de reforma

La presión a favor de la reforma surge de la manipulación generalizada de los sistemas tributarios por parte de las grandes corporaciones, que a menudo registran ganancias en regiones con impuestos mínimos o nulos.

Según la OCDE, una parte importante de estas ganancias corporativas con bajos impuestos se encuentra no sólo en paraísos fiscales convencionales, sino también en países con altas tasas impositivas legales, donde las empresas logran obtener exenciones y modificar sus responsabilidades fiscales.

Sorprendentemente, más de la mitad de las ganancias gravadas por debajo del umbral del 15% tienen su origen en jurisdicciones con impuestos elevados, lo que pone de relieve un problema generalizado que trasciende los paraísos fiscales reconocidos.

Efectos sobre los paraísos fiscales

Países anteriormente etiquetados como paraísos fiscales, como las Bahamas y las dependencias de la Corona británica, están comenzando a reformar sus sistemas de impuestos corporativos en respuesta al acuerdo sobre un impuesto mínimo global.

En las Bahamas, los ajustes propuestos han sido calificados de "cambio sísmico", dada la tasa impositiva corporativa históricamente vigente del territorio del 0%.

Estas regiones han atraído durante mucho tiempo a corporaciones multinacionales que buscan reducir sus gastos fiscales, pero con las nuevas regulaciones, podrían verse obligadas a reconsiderar sus estrategias fiscales.

Si bien jurisdicciones como las Islas Caimán y las Islas Vírgenes Británicas también se han adherido al acuerdo sobre el impuesto mínimo global, su progreso en la implementación ha sido lento.

Este retraso no sólo complica la equidad fiscal internacional sino que también aumenta el riesgo de que la comunidad mundial siga presionando a estas regiones para que modifiquen sus políticas fiscales.

Andorra: un caso de estudio como paraíso fiscal

Andorra, un pequeño microestado europeo, está experimentando aumentos en las tasas de impuestos corporativos, aunque con calificadores específicos.

El país ha indicado que tiene muy pocas empresas que generen ingresos superiores a 750 millones de euros, el umbral sujeto a las nuevas restricciones del programa BEPS.

Esto ilustra los diferentes grados de cumplimiento y capacidad de respuesta a los esfuerzos de reforma fiscal global entre los diferentes paraísos fiscales.

Oportunidades de ingresos únicas

El impacto potencial de estos cambios es sustancial.

Los datos sobre las ganancias multinacionales sugieren que 5,9 billones de dólares de ganancias anuales evaluadas durante cuatro años en las naciones participantes podrían generar 750.000 millones de dólares adicionales en ingresos si se gravaran con la nueva tasa mínima.

Esta posible afluencia de ingresos podría proporcionar a los gobiernos los recursos necesarios para impulsar sectores como la salud pública, la infraestructura y la educación, en particular mientras se esfuerzan por recuperarse de los desafíos financieros planteados por la pandemia de COVID-19.

Con estas nuevas políticas fiscales en el horizonte, el panorama global para las corporaciones multinacionales está destinado a cambiar dramáticamente.

A medida que los países comiencen a implementar el impuesto mínimo global, la dinámica de la tributación corporativa cambiará, lo que impulsará a las empresas a reevaluar sus estrategias para navegar en este entorno regulatorio en evolución.

El objetivo no es sólo aumentar los ingresos del gobierno, sino también crear un sistema tributario más justo y equitativo que limite la capacidad de las corporaciones de explotar lagunas legales y evadir sus responsabilidades fiscales.