Inversión fija de México crece 6.4%, impulsada por crecimiento de maquinaria y vivienda

Inversión fija de México crece 6.4%, impulsada por crecimiento de maquinaria y vivienda
Noris Soto
02 oct 2024, 17:31 P. M.
  • El aumento de la inversión, impulsado en gran medida por la maquinaria, los equipos y la construcción residencial.
  • La inversión en maquinaria y equipo aumentó un 9,5%, impulsada por una fuerte demanda de importación y exportación.
  • La construcción residencial creció 11,1%, compensando una caída en la inversión no residencial.

La recuperación económica de México cobró impulso en julio, con una inversión fija bruta que aumentó un 6,4%, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este fuerte repunte sigue a una caída del 1,3% en junio, lo que marca una recuperación significativa después de meses de crecimiento constante de la inversión.

El aumento de la inversión, impulsado en gran medida por maquinaria, equipo y construcción residencial, señala una confianza renovada en los sectores industrial y de vivienda de México, proporcionando una perspectiva positiva para la economía del país a pesar de los actuales desafíos globales y locales.

La maquinaria y el equipo impulsan el crecimiento

Un factor clave que contribuyó al impulso de la inversión en julio fue el fuerte aumento del gasto en maquinaria y equipo, que creció un 9,5%.

Este crecimiento fue impulsado tanto por la demanda interna como por la internacional: las importaciones aumentaron un 10,2% y la producción interna aumentó un 8,4%.

La mayor inversión en maquinaria indica que las empresas se están posicionando para mejorar la productividad y modernizar las operaciones, un factor crítico para mantener la competitividad en los mercados locales y globales.

El aumento de la inversión en maquinaria y equipo refleja un fuerte compromiso con el crecimiento industrial.

Las empresas de diversos sectores están aprovechando las oportunidades para actualizar la tecnología y la infraestructura, lo que es crucial para aumentar la eficiencia y satisfacer la creciente demanda de bienes y servicios de alta calidad.

Este repunte se considera una señal de confianza de las empresas en las perspectivas económicas a largo plazo de México, a pesar de las incertidumbres en la economía mundial en general.

La construcción residencial registra fuertes avances

Otro impulsor importante del crecimiento de la inversión en México fue el sector de la construcción residencial, que experimentó un aumento del 11,1% en julio.

Este sector se ha convertido en un importante motor de crecimiento económico, impulsado por la creciente demanda de vivienda en áreas urbanas y suburbanas, así como por condiciones hipotecarias favorables derivadas de tasas de interés relativamente bajas.

El desarrollo residencial continúa desempeñando un papel fundamental en la recuperación económica de México a medida que las familias buscan mejores condiciones de vida y estabilidad financiera a través de la propiedad de una vivienda.

Por el contrario, la construcción no residencial se quedó rezagada, experimentando una disminución del 1% debido a las persistentes incertidumbres políticas y económicas.

Este sector enfrenta desafíos, particularmente en proyectos de infraestructura, ya que las empresas siguen siendo cautelosas respecto de las inversiones a gran escala en medio de condiciones de mercado fluctuantes.

Sin embargo, el crecimiento de la construcción residencial ha sido lo suficientemente sólido como para compensar estas caídas, lo que ha ayudado a mantener el impulso general de la inversión.

Crecimiento mensual y lo que viene a continuación

En términos mensuales, la inversión fija bruta aumentó un 1,8% en julio, lo que indica una recuperación constante después de la caída temporal de junio.

Esta trayectoria ascendente constante indica que la economía de México está ganando tracción, apoyada por un mayor gasto de capital en sectores críticos.

Sin embargo, los economistas advierten que sostener este crecimiento requerirá un manejo cuidadoso de las incertidumbres económicas globales, las presiones inflacionarias y los precios fluctuantes de las materias primas, en particular de los materiales de construcción.

De cara al futuro, las perspectivas para la economía de México siguen siendo cautelosamente optimistas.

Si bien desafíos como la inflación y las condiciones del mercado laboral podrían afectar la inversión futura, los avances recientes en maquinaria y construcción residencial son indicadores positivos de resiliencia.

Para garantizar un crecimiento a largo plazo, los responsables políticos y las empresas deberán centrarse en mantener condiciones de inversión estables y abordar los posibles riesgos que podrían obstaculizar un mayor progreso.