Resultados del tercer trimestre de Shell: el gigante petrolero británico registra ganancias de 6.000 millones de dólares y anuncia recompra de acciones por 3.500 millones de dólares

Resultados del tercer trimestre de Shell: el gigante petrolero británico registra ganancias de 6.000 millones de dólares y anuncia recompra de acciones por 3.500 millones de dólares
Srinibas Rout
31 oct 2024, 10:46 A. M.
  • El desempeño de la empresa fue impulsado en gran medida por mayores ventas de gas.
  • La reacción del mercado a la noticia fue positiva: las acciones de Shell subieron un 0,8% en las primeras operaciones.
  • La deuda neta de Shell disminuyó y alcanzó los 35.200 millones de dólares, frente a los 40.500 millones del año anterior.

Shell, el gigante petrolero británico, anunció el jueves sólidas ganancias en el tercer trimestre por 6.000 millones de dólares, superando las previsiones de los analistas y revelando un nuevo programa de recompra de acciones por 3.500 millones de dólares.

El desempeño de la compañía fue impulsado en gran medida por mayores ventas de gas, a pesar de los menores precios del crudo y los márgenes de refinación que desafiaron al sector energético.

Las ganancias trimestrales de Shell superaron las expectativas del mercado de 5.300 millones de dólares, lo que subraya la resiliencia de la compañía en medio de un mercado energético volátil.

En una declaración, la directora financiera Sinead Gorman destacó la sólida fortaleza financiera de Shell, calificándolo como el "duodécimo trimestre consecutivo" de importantes recompras de acciones.

Ella añadió:

Para Shell, este impulso se alinea con su estrategia de gasto disciplinado, mayor flujo de caja y un esfuerzo por gestionar la deuda.

El flujo de caja libre de Shell en el tercer trimestre ascendió a 10.830 millones de dólares, un aumento considerable respecto de los 7.500 millones de dólares del mismo período del año pasado, lo que indica una fuerte eficiencia operativa.

Mientras tanto, el gasto de capital se redujo a 4.950 millones de dólares, frente a los 5.650 millones de dólares del año anterior, lo que refleja iniciativas de reducción de costos.

La deuda neta también disminuyó, alcanzando los 35.200 millones de dólares, frente a los 40.500 millones de dólares del año anterior.

Las acciones de Shell suben

La reacción del mercado a la noticia fue positiva: las acciones de Shell subieron un 0,8% en las primeras operaciones.

Maurizio Carulli, analista de energía de Quilter Cheviot, dijo a CNBC: "Los resultados de Shell fueron mucho mejores que las expectativas en prácticamente todos los niveles", y atribuyó el mérito al enfoque de Shell hacia la racionalización de la cartera y la mejora operativa.

Carulli destacó el liderazgo de Shell en gas natural licuado (GNL), al que llamó “una posición de fortaleza” en un mercado energético en evolución, dado el crecimiento proyectado del GNL durante la próxima década.

Los sólidos resultados trimestrales de Shell llegan mientras los precios mundiales del petróleo han caído aproximadamente un 17% en el tercer trimestre en medio de preocupaciones sobre la demanda.

Por el contrario, su competidor BP informó sus ganancias trimestrales más bajas en cuatro años, citando márgenes de refinación reducidos. El beneficio por costo de reposición de BP para el trimestre se situó en 2.300 millones de dólares, una marcada caída en comparación con el desempeño del año pasado.

Críticas de grupos ambientalistas

A pesar de sus ganancias financieras, Shell enfrentó nuevas críticas por parte del grupo de defensa ambiental Follow This.

El grupo destacó una disminución en las inversiones de Shell en energía limpia, que cayeron del 9% del gasto de capital total en el segundo trimestre al 8% en el tercer trimestre.

Las críticas subrayan las actuales preocupaciones sobre la estrategia climática de Shell.

Si bien Shell mantiene el compromiso de alcanzar emisiones netas cero para 2050, revisó sus objetivos de reducción de carbono para 2030 a principios de este año, optando por un enfoque menos agresivo.

En respuesta a esto, Gorman destacó iniciativas recientes, como la finalización del proyecto de almacenamiento de CO2 Northern Lights en Noruega.

Shell también ha participado activamente en la expansión de su huella de carbono baja en Estados Unidos, adquiriendo una planta de energía en Rhode Island para apoyar las crecientes demandas de electrificación.

La inversión de la empresa en soluciones energéticas más limpias es parte de su plan más amplio de asignar entre 10.000 y 15.000 millones de dólares a iniciativas bajas en carbono entre 2023 y 2025, con proyectos que van desde infraestructura de carga de vehículos eléctricos hasta captura y almacenamiento de carbono.

Mientras Shell continúa reportando resultados financieros sólidos, el doble enfoque en las ganancias del petróleo y las inversiones graduales en energía limpia refleja el equilibrio que busca entre rentabilidad y sostenibilidad.

La capacidad de la empresa para sortear estas presiones competitivas probablemente será fundamental a medida que evolucione el panorama energético mundial.