¿Es real el milagro económico argentino?

¿Es real el milagro económico argentino?
Dionysis Partsinevelos
26 nov 2024, 06:13 A. M.
  • La inflación de Argentina se desaceleró bruscamente del 211% en 2023 al 2,7% mensual en octubre de 2024.
  • Las reformas de Milei han empeorado la pobreza, que ahora alcanza el 53%, con salarios estancados y costos en aumento que afectan duramente a millones de personas.
  • Los inversores siguen optimistas mientras los mercados se disparan, pero las reformas dependen de la estabilidad política y del apoyo público.

Argentina está atravesando cambios económicos dramáticos bajo el mandato del presidente Javier Milei, quien asumió el cargo en diciembre de 2023.

Después de heredar una de las economías más problemáticas del mundo, Milei implementó reformas drásticas destinadas a estabilizar la hiperinflación, reducir el gasto público y fomentar la inversión.

Hasta ahora sus políticas han producido resultados mixtos, provocando debates entre economistas e inversores sobre si Argentina está realmente en el camino de la recuperación.

El estado de la economía

Cuando Milei asumió, Argentina estaba en crisis.

La inflación en 2023 había alcanzado el 211%, la más alta a nivel mundial.

La economía se contrajo un 1,6% y la pobreza afectó al 45% de la población.

Para 2024, la inflación se había desacelerado a una tasa mensual del 2,7% en octubre, aunque la inflación anual todavía ronda el 200%.

Se espera que el PIB se contraiga un 3,5% este año, pero las previsiones para 2025 sugieren un crecimiento de entre el 5% y el 6%.

El gobierno de Milei ha logrado hitos importantes, entre ellos diez meses consecutivos de superávits fiscales y una reducción de la prima de riesgo país del 40%.

Sin embargo, estas mejoras tienen un coste elevado.

La pobreza ha aumentado al 53% y los salarios reales siguen estancados para la mayoría de los trabajadores, incluso cuando los salarios del sector privado comienzan a recuperarse.

¿Cómo se desaceleró la inflación?

Un logro clave de la administración de Milei ha sido la significativa desaceleración de la inflación.

Esto fue posible gracias a políticas monetarias y fiscales estrictas.

El gobierno eliminó la impresión de dinero para financiar los déficits, eliminó gradualmente los pasivos que generaban intereses en el banco central y devaluó la moneda.

Estas medidas redujeron el crecimiento de la oferta monetaria, un importante impulsor de la inflación.

La inflación mensual de los precios mayoristas, que se disparó al 54% en diciembre de 2023, ahora ha caído al 2%.

Los analistas esperan que la inflación alcance niveles internacionales en 2025, lo que permitirá el eventual levantamiento de los controles de capital y las intervenciones cambiarias.

JPMorgan pronostica una inflación anual del 29% para finales de 2025, la más baja desde 2017.

Disciplina fiscal y recortes del gasto

El enfoque de Milei en materia de política fiscal ha sido igualmente agresivo.

El gasto público se redujo en un 30% en términos reales, se consolidaron ministerios y se detuvieron proyectos de infraestructura.

Se redujeron drásticamente los beneficios sociales y los subsidios para alimentos, energía y transporte.

La concentración del gobierno en el equilibrio fiscal no sólo ha estabilizado las finanzas sino que también ha reducido los ratios deuda/PIB.

Sin embargo, estos recortes han provocado un descontento público generalizado. Los estudiantes protestaron contra los recortes presupuestarios universitarios, mientras que los empleados públicos y los jubilados se enfrentaron a congelaciones salariales y reducciones de prestaciones.

La política de “progresión fría”, donde la inflación erosiona los ingresos reales, ha profundizado la tensión económica para millones de argentinos.

La inversión y el sector privado

La administración de Milei ha trabajado para atraer inversión extranjera, particularmente en energía y materias primas.

Argentina es rica en litio, cobre y recursos de energía renovable, lo que la convierte en un destino atractivo para los inversores que buscan alternativas a los regímenes autoritarios.

La ley del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), aprobada en julio, ofrece exenciones fiscales durante 30 años para inversiones superiores a 200 millones de dólares.

Estos incentivos ya han comenzado a dar frutos. Las empresas extranjeras han anunciado inversiones en el sector del litio y otros sectores, lo que ha contribuido a aumentar en un 15% el ahorro agregado como porcentaje del PIB.

Sin embargo, los críticos señalan que los niveles de inversión siguen estando por debajo de su potencial debido a los riesgos e incertidumbres persistentes.

El costo humano de las reformas

Aunque los inversores celebran la disciplina fiscal y la menor inflación, el costo humano de estas reformas es innegable.

La pobreza afecta ahora a más de la mitad de la población argentina y el poder adquisitivo se ha erosionado drásticamente.

Los costos de la energía y del alquiler han aumentado, especialmente para los hogares de ingresos bajos y medios. La liberalización de los alquileres ha aumentado la oferta de viviendas en un 170% y ha reducido los precios de los alquileres nuevos, pero los inquilinos actuales enfrentan fuertes aumentos.

El desempleo también ha aumentado debido a que se cancelaron proyectos de obras públicas y el crecimiento salarial ha sido inferior al de la inflación.

Los trabajadores informales, que constituyen casi la mitad de la fuerza laboral argentina, son especialmente vulnerables. Muchos economistas sostienen que el ritmo de las reformas puede ser demasiado rápido para que el tejido social del país pueda soportarlo.

¿Esta vez es diferente?

A pesar de todos los desafíos, los inversores son optimistas sobre el futuro de Argentina bajo la gestión de Milei.

El mercado de valores del país ha subido un 125% este año y los bonos en dólares han tenido un rendimiento de casi el 90%.

Los analistas más optimistas sugieren que esta administración representa la mejor oportunidad de Argentina para lograr la estabilidad económica.

Sin embargo, la historia de crisis económicas de Argentina no debe tomarse a la ligera.

El colapso del gobierno reformista de Mauricio Macri en 2019, tras una recuperación similar de los inversores, es un gran recordatorio.

Sin un apoyo social y político más amplio, las reformas de Milei corren el riesgo de revertirse, especialmente si la pobreza y la desigualdad siguen empeorando.

¿Qué podemos aprender de esto?

Las políticas de Milei ofrecen lecciones para otras naciones que enfrentan crisis económicas. Su administración demuestra el poder de la disciplina fiscal y la reforma monetaria para controlar la inflación.

Sin embargo, también pone de relieve los riesgos de aplicar medidas de austeridad sin suficientes salvaguardas sociales.

Los responsables de las políticas deberían equilibrar los objetivos fiscales a largo plazo con las necesidades sociales inmediatas para evitar una reacción negativa del público.

Sin embargo, Argentina sigue siendo un mercado de alto riesgo y alta recompensa para los inversores globales.

El potencial para un crecimiento sostenido es ciertamente real, pero depende de la capacidad de Milei de mantener el apoyo político y lograr mejoras tangibles en los niveles de vida.

Las elecciones intermedias de 2025 serán una prueba clave de su mandato.

El camino que ha recorrido Argentina bajo el liderazgo de Milei está lejos de terminar. Que sus políticas conduzcan a una recuperación duradera o a otro ciclo de inestabilidad dependerá de su capacidad para gestionar los desafíos económicos y sociales.

Argentina está intentando reescribir su historia económica, y tal vez deberíamos darle al país algo más de tiempo.