Invezz

EE.UU. investiga la creciente influencia de China en los chips heredados

EE.UU. investiga la creciente influencia de China en los chips heredados
Diya Poddar
17 dic 2024, 12:50 P. M.
  • La investigación podría dar lugar a aranceles o prohibiciones de importación.
  • China domina el mercado de chips heredados, y se espera que el 60% de los nuevos chips provengan de fabricantes chinos.
  • Los chips heredados alimentan dispositivos electrónicos de consumo como lavadoras, televisores y automóviles.

Estados Unidos se prepara para intensificar sus restricciones comerciales a la industria de semiconductores de China, esta vez centrándose en los chips heredados.

A pocas semanas de que termine su mandato, la administración Biden está lista para lanzar una investigación sobre los semiconductores heredados fabricados en China, lo que podría conducir a aranceles o prohibiciones de importación, según un informe del New York Times.

La medida, que se espera que se anuncie pronto, indica el creciente escrutinio de Washington sobre los segmentos menos avanzados del mercado de chips.

La investigación podría tardar al menos seis meses en concluir, lo que dejaría las decisiones finales sobre posibles aranceles o prohibiciones en manos de la administración entrante de Trump, que asumirá el cargo en enero.

Esto representa un cambio estratégico, ya que las políticas estadounidenses se han centrado en gran medida en frenar el acceso de China a semiconductores avanzados y equipos de fabricación de chips de alta gama.

Ahora, los chips más antiguos pero ampliamente utilizados están bajo el foco de atención.

El dominio de China en el mercado de chips heredados genera preocupación

Los chips heredados, que alimentan los electrodomésticos de consumo cotidianos como lavadoras, refrigeradores, televisores y vehículos, se han convertido en un punto focal de las tensiones comerciales mundiales.

Estos semiconductores más antiguos y menos sofisticados son componentes esenciales en múltiples industrias, incluidos los vehículos eléctricos (EV) y las energías renovables.

Los funcionarios estadounidenses temen que la creciente dependencia de la producción china pueda plantear riesgos económicos y de seguridad nacional.

China ha invertido fuertemente en el sector de chips heredados para satisfacer su demanda interna y competir a escala global.

Si bien los chips chinos están rezagados tecnológicamente con respecto a sus homólogos no chinos, ya están compitiendo en precio. Los analistas informan que los fabricantes chinos están bien posicionados para dominar el mercado mundial de chips heredados en los próximos años.

La secretaria de Comercio, Gina Raimondo, ya había señalado anteriormente la creciente influencia de los productores chinos, afirmando que el 60% de los nuevos chips heredados que ingresan al mercado podrían provenir de China.

Esta mayor participación en el mercado amenaza con reducir aún más los precios en un segmento que ya está en dificultades, lo que podría obligar a los fabricantes no chinos a salir del negocio.

EE.UU. lucha por equilibrar los aranceles y el impacto en los consumidores

El anuncio anterior de la administración Biden de aumentar los aranceles a los semiconductores heredados chinos a partir del próximo año refleja preocupaciones más amplias sobre la competencia de precios.

La aplicación de aranceles a los chips heredados presenta importantes desafíos.

Los chips heredados están integrados en innumerables productos terminados y gravarlos podría aumentar los costos en general para los consumidores.

Productos como televisores, automóviles y electrodomésticos enfrentarían aumentos de precios.

Dirigirse únicamente a los semiconductores mismos requiere examinar los componentes individuales dentro de los productos terminados, un proceso intrincado cuando se escala a través de las importaciones.

Esta complejidad plantea dudas sobre la eficacia y la viabilidad de imponer aranceles amplios.

Consecuencias económicas y de seguridad nacional

Más allá de las implicaciones económicas, los funcionarios estadounidenses citan los riesgos para la seguridad nacional como un factor determinante detrás de la investigación.

La administración Biden ha sido consistente en limitar el acceso de China a la tecnología de chips avanzada desde que impuso controles a la exportación en 2022.

Si bien los chips avanzados impulsan la inteligencia artificial y los sistemas militares, los chips heredados siguen siendo fundamentales tanto para los bienes de consumo como para la infraestructura.

Una avalancha de chips heredados chinos de bajo costo en los mercados globales podría exacerbar los desafíos que enfrentan los productores no chinos.

Si los competidores no pueden competir en precio, la dependencia de Estados Unidos de los fabricantes chinos solo se profundizará.

Este escenario crea una doble amenaza: socava la resiliencia económica y aumenta la vulnerabilidad a los cambios geopolíticos.

El próximo movimiento de Trump

Cualquier decisión que surja de la investigación dependerá en última instancia del liderazgo de la administración Trump.

Históricamente, Trump ha adoptado una postura agresiva en el comercio con China, incluido el uso de aranceles para proteger las industrias estadounidenses. Como resultado, es probable que se produzcan nuevas escaladas en las restricciones comerciales relacionadas con los chips.

La investigación marca un momento crucial para la estrategia comercial de Washington, mientras los responsables políticos luchan con las complejidades de las cadenas de suministro globales.

Mantener un equilibrio entre la protección económica, la seguridad nacional y el impacto en el consumidor sigue siendo una tarea desafiante.

El resultado podría remodelar el legado del mercado de semiconductores, con efectos en cascada en las industrias que dependen de estos componentes esenciales.