La ONU proyecta un crecimiento económico del 2,4% en América Latina para 2025 en medio de las tensiones globales

La ONU proyecta un crecimiento económico del 2,4% en América Latina para 2025 en medio de las tensiones globales
Noris Soto
19 dic 2024, 16:54 P. M.
  • Se prevé que las economías de América Latina crecerán un 2,4% en 2025, impulsadas por el consumo privado.
  • Las tensiones geopolíticas y comerciales plantean riesgos para la estabilidad económica y los precios de las materias primas.
  • La inflación está disminuyendo, lo que permite reducciones cautelosas de las tasas de interés a pesar de la débil inversión pública.

Las economías de América Latina y el Caribe crecerán un 2,4% en 2025, impulsadas principalmente por el aumento del consumo interno, informó este miércoles la ONU.

Sin embargo, esta expansión prevista se ve mitigada por los riesgos relacionados con el aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales mundiales.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas modificó sus previsiones de crecimiento, reduciendo la anterior estimación del 2,3% de agosto.

No obstante, la estimación general predice que la región permanecerá en una "trayectoria de bajo crecimiento".

El consumo privado: el motor del crecimiento

Según la investigación de la CEPAL, el consumo privado probablemente sea el principal motor del crecimiento regional.

La expansión estimada para 2025 es similar a la de 2024, aunque a un ritmo más modesto.

Se espera que el consumo se expanda ligeramente más rápido que el PIB, lo que demuestra la fortaleza del gasto de los hogares frente a los vientos en contra externos.

Además, la agencia elevó su pronóstico para 2023, proyectando una tasa de crecimiento del 2,2%, frente a una estimación anterior del 1,8%.

A pesar de las tendencias mejoradas en el consumo privado, la investigación identifica preocupaciones subyacentes en el mercado laboral, como una débil tasa de participación laboral que sigue siendo más baja que los niveles anteriores a la pandemia, así como una continua desigualdad de género que afecta la dinámica de la fuerza laboral.

Riesgo geopolítico y estabilidad económica

La CEPAL destacó que los principales riesgos para las economías de América Latina son los crecientes conflictos geopolíticos y comerciales en todo el mundo.

Estas tensiones podrían tener un impacto considerable en los precios de las materias primas, complicar las rutas de envío y perturbar las operaciones de transporte, poniendo en peligro la estabilidad y el crecimiento económico.

Según este análisis, se espera que Brasil, la mayor economía de la región, crezca un 2,3% en 2025, mientras que México crecerá a un ritmo más lento del 1,2%.

Argentina, por otro lado, se espera que crezca a un ritmo rápido del 4,3% cada año.

Estos pronósticos variables reflejan las situaciones económicas y los contextos políticos de países particulares.

Tendencias inflacionarias y ajustes de tasas de interés

La constante disminución de la inflación es uno de los indicadores más positivos de la región.

Esto, combinado con las iniciativas de flexibilización monetaria en Estados Unidos, ha permitido a los bancos centrales regionales adoptar un enfoque cauteloso en la reducción de las tasas de interés.

La CEPAL también afirmó que los ajustes de la política monetaria podrían brindar cierto alivio y asistencia al consumo interno.

No obstante, la comisión advirtió que el pronóstico para la inversión sigue siendo sombrío.

El débil gasto público ha resultado en una reducción de la creación bruta de capital fijo, lo que genera preocupaciones sobre su capacidad para apoyar el crecimiento a mediano y largo plazo.

La investigación enfatiza la importancia de crear un clima de inversión favorable para lograr un crecimiento económico sólido y a largo plazo.

Se planea la recuperación de las exportaciones e importaciones

En una nota más optimista, la CEPAL prevé que tanto las exportaciones como las importaciones de productos y servicios se recuperarán en 2025 en comparación con los niveles de 2024.

Esta recuperación proyectada demuestra la fortaleza de la región en la dinámica comercial y predice un posible retorno de la actividad económica transfronteriza, lo que podría impulsar aún más el PIB.

En conclusión, si bien América Latina y el Caribe enfrentan problemas sustanciales como resultado de factores geopolíticos externos, la tasa de crecimiento prevista del 2,4% para 2025 brinda cierta esperanza.

La dependencia de la región del consumo interno como motor de desarrollo demuestra su adaptabilidad, pero también plantea preocupaciones sobre la estabilidad económica a largo plazo frente a las volátiles condiciones globales.

En el futuro, los responsables políticos deben estar alertas y ser agresivos para aprovechar adecuadamente las fortalezas internas y mitigar los peligros externos.