Nueva Zelanda se hunde en la recesión mientras el PIB del tercer trimestre cae un 1%

Nueva Zelanda se hunde en la recesión mientras el PIB del tercer trimestre cae un 1%
Diya Poddar
19 dic 2024, 08:45 A. M.
  • Combinado con una caída revisada del 1,1% en el segundo trimestre, la economía ahora se encuentra en una recesión técnica.
  • El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda ya ha reducido las tasas en 125 puntos básicos en 2024.
  • Los mercados anticipan un 70% de posibilidades de un recorte de 50 puntos básicos en febrero.

La economía de Nueva Zelanda se contrajo bruscamente en el tercer trimestre de 2024, con un desplome del PIB del 1,0% en comparación con el trimestre anterior, según datos del gobierno.

Esta contracción eclipsó las expectativas del mercado de una modesta caída del 0,2%.

Combinado con una caída revisada del 1,1% en el segundo trimestre, la economía ha cumplido la definición técnica de recesión, marcando su mayor declive en dos trimestres desde la recesión de 1991, excluyendo las interrupciones de la era pandémica.

La sorprendente magnitud de la contracción está alimentando las preocupaciones sobre las perspectivas económicas a corto plazo del país y su posición global.

Los sombríos datos han provocado especulaciones sobre una flexibilización monetaria más agresiva por parte del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ).

El dólar local cayó a un mínimo de dos años de $0,5614 tras el anuncio, lo que refleja las preocupaciones sobre la trayectoria económica de la nación.

Los swaps ahora sugieren una probabilidad del 70% de un recorte de 50 puntos básicos en la próxima reunión del RBNZ en febrero, con tasas de interés pronosticadas para caer al 3,0% a fines de 2025.

El RBNZ bajo presión ante el debilitamiento de la economía

El RBNZ ya ha reducido las tasas de interés en 125 puntos básicos este año, llevándolas al 4,25%, pero los datos económicos cada vez peores añaden presión para nuevas reducciones.

Los economistas ahora están considerando la posibilidad de un recorte mayor de 75 puntos básicos en febrero, con tasas que podrían caer por debajo de lo neutral hasta el 2,25%.

Estos drásticos recortes de tasas resaltan la lucha del RBNZ por equilibrar el control de la inflación con la necesidad de estimular el crecimiento en una economía cada vez más frágil.

La fuerte contracción tomó por sorpresa a los responsables políticos.

Apenas días antes, el Tesoro de Nueva Zelanda había pronosticado una leve caída del 0,1% para el tercer trimestre, subestimando significativamente la magnitud de la recesión.

La ministra de Finanzas, Nicola Willis, criticó el manejo de la política monetaria por parte del banco central, destacando los efectos perjudiciales de sus medidas de control de la inflación sobre el crecimiento económico.

"La caída refleja el impacto de la alta inflación en la economía", dijo Willis, reconociendo el papel del banco central en la ingeniería de la recesión.

El ministro también señaló que podrían ser necesarias nuevas revisiones de las proyecciones fiscales para dar cuenta de los ingresos más débiles de lo esperado.

Los desafíos fiscales y económicos se profundizan

La recesión económica ha descarrilado los planes del gobierno para la recuperación fiscal, y ahora se prevé que los déficits presupuestarios persistan durante los próximos cinco años.

Esta sombría perspectiva fiscal agrava los desafíos que enfrentan los responsables de la formulación de políticas mientras navegan en un entorno global débil y una demanda interna moderada.

Los analistas advierten que la falta de solución a estos problemas fiscales y estructurales podría conducir a una prolongada estanflación económica.

El informe del jueves subraya la fragilidad de la economía de Nueva Zelanda, que se enfrenta a la doble presión de la alta inflación y la agresiva Reserva Federal de Estados Unidos.

Este último ha mantenido una postura monetaria más estricta, lo que ha ejercido una mayor presión sobre el dólar neozelandés y el sentimiento del mercado global.

Los economistas advierten que la recesión de Nueva Zelanda podría agravarse si no se toman medidas políticas decisivas.

Si bien los recortes de tasas pueden ofrecer un alivio temporal, las reformas estructurales y las medidas fiscales serán cruciales para reactivar el crecimiento y estabilizar la economía a largo plazo.