¿Por qué la población de China está disminuyendo a pesar del aumento de los recién nacidos?

¿Por qué la población de China está disminuyendo a pesar del aumento de los recién nacidos?
Diya Poddar
17 ene 2025, 09:14 A. M.
  • La población de China cayó en 1,39 millones a 1.408 millones en 2024.
  • Los nacimientos aumentaron ligeramente a 9,54 millones, pero se mantuvieron como los segundos más bajos desde 1949.
  • El aumento de la población de ancianos pone a prueba los sistemas de pensiones y atención médica de China.

La dinámica poblacional de China sigue siendo un desafío crítico para su estabilidad económica y social.

A pesar del modesto aumento de nacimientos en 2024, la población del país se redujo por tercer año consecutivo, lo que pone de manifiesto problemas sistémicos que años de intervenciones gubernamentales aún no han resuelto.

La población total cayó en más de 1,39 millones a 1.408 millones, a pesar de que este año nacieron 9,54 millones de bebés, 520.000 más que el año anterior. Esta paradoja apunta a cambios demográficos más profundos más allá de las fluctuaciones inmediatas de la tasa de natalidad.

El problema de la población en China

La disminución de la población en China refleja una reducción de la fuerza laboral y un envejecimiento demográfico, ambos factores que plantean riesgos económicos a largo plazo.

Durante décadas, la fuerza laboral se ha reducido constantemente, lo que ha reducido la productividad y el potencial de innovación.

Mientras tanto, la proporción de ciudadanos mayores continúa aumentando, lo que ejerce una enorme presión sobre los sistemas de pensiones y atención médica de China.

Las políticas introducidas en los últimos años para contrarrestar estas tendencias han tenido un impacto limitado.

Además, las iniciativas gubernamentales para fomentar familias más numerosas, como el acceso ampliado a la atención infantil, el apoyo a la vivienda y la atención médica, aún no han producido resultados significativos.

El aumento de los costos del cuidado infantil y la educación, junto con la incertidumbre laboral y la desaceleración de la economía, han disuadido a muchos jóvenes chinos de casarse y formar familias.

Un aumento del 12,4% en los matrimonios en 2023, en gran parte retrasado por la pandemia de COVID-19, contribuyó a un repunte de los nacimientos en 2024, según demógrafos.

Sin embargo, se espera que la tasa de natalidad vuelva a disminuir en 2025.

En China, los matrimonios son un indicador clave de las tasas de natalidad, ya que muchas mujeres solteras no son elegibles para los beneficios de crianza de hijos.

La política de un solo hijo de China

Los actuales desafíos demográficos de China tienen sus raíces en las restrictivas políticas de planificación familiar del pasado.

La política de un solo hijo, aplicada durante décadas, creó una norma cultural profundamente arraigada que favorecía a las familias más pequeñas.

Cuando la política se relajó en 2016 para permitir dos hijos por familia y luego se amplió aún más, el esperado baby boom no se materializó.

Los datos revelan que el número de nacimientos en 2024, aunque ligeramente superior al de 2023, fue aún el segundo más bajo desde el establecimiento de la República Popular China en 1949.

Bloomberg Intelligence proyecta que la población de China podría caer a 1.360 millones para 2035, niveles que no se veían desde hace más de una década, a menos que se produzcan cambios estructurales sustanciales.

¿Qué significa esto para la economía de China?

Las repercusiones económicas de una población en declive son enormes. Menos personas en edad de trabajar significan un crecimiento económico más lento y una capacidad disminuida para apoyar a una población anciana en crecimiento.

Se espera que el sistema de pensiones de China, que ya está subfinanciado, enfrente una grave tensión, mientras que los planes para elevar la edad de jubilación, anunciados en 2023, han sido recibidos con una amplia resistencia pública.

Los expertos sostienen que abordar esta crisis demográfica requiere más que ajustes aislados de políticas.

Son necesarias reformas integrales para hacer que el cuidado infantil y la educación sean más asequibles, garantizar un acceso equitativo a la atención médica y reformular las percepciones sociales sobre la vida familiar.

Sin tales medidas, la resiliencia económica de China podría estar en riesgo, lo que podría afectar su posición global.