La amenaza de Trump de imponer un arancel del 25% se cierne sobre el comercio norteamericano de 1,6 billones de dólares: esto es lo que está en juego

La amenaza de Trump de imponer un arancel del 25% se cierne sobre el comercio norteamericano de 1,6 billones de dólares: esto es lo que está en juego
Srinibas Rout
31 ene 2025, 16:16 P. M.
  • La medida entrará en vigor a partir del sábado 1 de febrero.
  • Podría aumentar las tensiones entre las tres potencias económicas: Estados Unidos, México y Canadá.
  • Los aranceles amenazantes podrían desencadenar importantes aumentos de precios en bienes esenciales en Estados Unidos.

Las empresas, los consumidores y los agricultores de América del Norte se preparan para una importante sacudida económica mientras el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para imponer aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México.

La medida, que entrará en vigor el sábado, amenaza con interrumpir casi 1,6 billones de dólares en comercio anual, lo que aumentará las tensiones entre las tres potencias económicas.

La decisión de Trump está impulsada por las demandas de controles migratorios más estrictos y medidas más duras contra el tráfico de fentanilo, cuestiones que afirma son críticas para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Sin embargo, los aranceles inminentes podrían desencadenar importantes aumentos de precios en bienes esenciales, desde alimentos hasta automóviles, al tiempo que provocarían medidas de represalia por parte de los socios comerciales de Estados Unidos.

Incertidumbre sobre la implementación y las consecuencias económicas

A pesar del firme plazo fijado por Trump, los expertos de la industria siguen sin estar seguros de si el arancel completo del 25% se impondrá de inmediato o se implementará gradualmente.

La Casa Blanca ha indicado que, incluso si se anuncian, los aranceles pueden requerir un período de notificación de dos a tres semanas antes de que la Aduana y Protección Fronteriza de Estados Unidos pueda comenzar a cobrarlos.

Las empresas y los grupos comerciales están monitoreando de cerca si las negociaciones con Canadá y México podrían conducir a un retraso o posibles exenciones.

Se espera que el impacto económico de estos aranceles sea severo.

La cadena de suministro norteamericana está profundamente integrada, especialmente en industrias como la automotriz, la agrícola y la energética.

Los fabricantes de automóviles, por ejemplo, dependen de rutas de suministro transfronterizas en las que las piezas se mueven entre países varias veces antes del ensamblaje final.

Los economistas advierten que los mayores costos de importación podrían traducirse en aumentos de precios para los consumidores y posibles pérdidas de empleos en Estados Unidos.

Canadá y México se preparan para represalias

Tanto Canadá como México han señalado que no permanecerán inactivos si Trump aplica estos aranceles.

Se informa que Ottawa ha elaborado un plan de represalias detallado, dirigido a las exportaciones estadounidenses como el jugo de naranja de Florida, una medida destinada a dañar a los principales grupos políticos.

Canadá tiene una lista más amplia de hasta 150.000 millones de dólares canadienses en importaciones estadounidenses que podrían estar sujetas a contramedidas.

Mientras tanto, México ha advertido que los aranceles podrían costar 400.000 empleos estadounidenses, especialmente en industrias que dependen de importaciones mexicanas asequibles.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha expresado su escepticismo sobre si Trump cumplirá con los aranceles, insinuando que la medida puede ser más una estrategia política que una necesidad económica.

El uso de poderes de emergencia por parte de Trump para aplicar aranceles

Para acelerar los aranceles, se espera que Trump invoque la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), una ley aprobada originalmente en 1977 y ampliada después del 11 de septiembre para otorgar al presidente una amplia autoridad para imponer sanciones económicas.

Esta estrategia permitiría a Trump eludir las largas investigaciones que normalmente se requieren bajo las leyes comerciales.

El principal asesor comercial de Trump, Peter Navarro, defendió los aranceles, argumentando que los ingresos que generen podrían ayudar a financiar una extensión de los recortes fiscales de Trump de 2017, que están programados para expirar este año.

Sin embargo, los críticos argumentan que los aranceles actúan como un impuesto para los consumidores y empresas estadounidenses, ya que los importadores trasladan los costos incrementados a través de precios más altos.

Las tensiones comerciales globales están en aumento

Más allá de América del Norte, Trump también ha propuesto un arancel del 10% sobre las importaciones chinas, citando el papel de Pekín en el tráfico de fentanilo como justificación.

Si bien China ha mantenido una cautela en su respuesta, su embajada en Washington ha advertido a Estados Unidos que no dé por sentado su "buena voluntad".

Si Trump aplica estos aranceles, corre el riesgo de desatar una nueva guerra comercial que podría tener repercusiones globales.

Durante su primer mandato, medidas similares provocaron contramedidas agresivas de China y la Unión Europea, afectando a industrias que van desde la agricultura hasta las motocicletas.

¿Se echará atrás Trump?

A pesar de la retórica agresiva, algunos analistas creen que Trump podría anunciar los aranceles pero suspender su aplicación, usándolos como palanca en las negociaciones con Canadá y México.

Sin embargo, otros advierten que las amenazas repetidas sin acción podrían debilitar la credibilidad de Trump en la aplicación del comercio.

Con las apuestas más altas que nunca, las empresas y los inversores permanecen en alerta, observando de cerca el próximo movimiento de Trump en lo que podría convertirse en una de las batallas comerciales más importantes del año.