Trump amenaza con aranceles del 200% sobre el alcohol europeo a medida que se intensifica la guerra comercial entre EE. UU. y la UE.

Trump amenaza con aranceles del 200% sobre el alcohol europeo a medida que se intensifica la guerra comercial entre EE. UU. y la UE.
Diya Poddar
14 mar 2025, 09:18 A. M.
  • La UE planea aranceles de represalia sobre el whisky estadounidense en respuesta a los aranceles estadounidenses sobre el metal.
  • El S&P 500 cae más del 10% desde su máximo histórico, confirmando una corrección del mercado.
  • Canadá, el principal proveedor de aluminio de EE. UU., presenta una queja ante la OMC.

La disputa comercial entre EE. UU. y la UE se ha intensificado, con el presidente estadounidense Donald Trump amenazando con imponer un arancel del 200% a las importaciones europeas de vino, coñac y otras bebidas alcohólicas.

Esta medida responde al plan de la Unión Europea (UE) de aumentar los aranceles sobre el whisky estadounidense y otros productos el próximo mes, una medida de represalia contra los aranceles del 25% impuestos por EE. UU. al acero y al aluminio que entraron en vigor el miércoles.

Los mercados reaccionaron rápidamente a la escalada de tensiones, con el S&P 500 cerrando más de un 10% por debajo de su máximo histórico, confirmando una corrección en el índice de referencia estadounidense. Los inversores temen que la medida de Trump señale restricciones comerciales más amplias que podrían perjudicar a los mercados globales y tensar aún más los lazos económicos.

Mientras tanto, Canadá, un aliado clave de EE. UU. y principal proveedor de aluminio, también ha anunciado contramedidas y ha llevado la disputa a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El alcohol, en el centro de la disputa arancelaria entre EE. UU. y la UE

La última ronda de tensiones comerciales pone de relieve cómo las importaciones de alcohol se han convertido en un campo de batalla clave en el enfrentamiento económico.

Los aranceles que la UE planeaba imponer al whisky estadounidense fueron una respuesta directa a los recientes aranceles de Trump sobre los metales, y ahora la Casa Blanca contraataca con un impuesto del 200% a las importaciones de alcohol europeo.

Se espera que la decisión afecte a los principales exportadores europeos, particularmente a Francia, España e Italia, que dominan el mercado estadounidense de vinos y licores de alta gama.

La Comisión Europea aún no ha emitido una respuesta formal a la última amenaza arancelaria de Trump, pero es probable que Bruselas responda con nuevas contramedidas, escalando aún más las tensiones.

Mientras tanto, algunos minoristas canadienses han comenzado a retirar el bourbon estadounidense de sus estanterías, reflejando el creciente descontento con la política comercial de "América Primero" de Trump.

Las conversaciones comerciales entre EE. UU. y Canadá se estancan por los aranceles sobre los metales.

Canadá, que suministra la mayor parte del aluminio a Estados Unidos, también se ha sumado a la disputa, presentando una queja formal ante la OMC por los aranceles del 25% de Trump sobre el acero y el aluminio.

Funcionarios canadienses, entre ellos el ministro de Finanzas, Dominic LeBlanc, y el primer ministro de Ontario, Doug Ford, se reunieron con el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, para discutir posibles soluciones, pero las conversaciones no lograron un avance significativo.

Trump se ha mantenido firme en su postura proteccionista, reiterando durante una reunión en el Despacho Oval con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que se impondrían aranceles recíprocos a todos los socios comerciales de EE. UU. a partir del 2 de abril.

Defendió las medidas como necesarias para proteger a las empresas estadounidenses, afirmando:

Los mercados financieros reaccionan ante el aumento de las tensiones comerciales globales.

La guerra comercial en curso ha suscitado preocupación por las consecuencias económicas más amplias, particularmente para las industrias que dependen del comercio transatlántico.

El S&P 500 cerró en territorio de corrección, reflejando la ansiedad del mercado por las nuevas restricciones comerciales.

Los analistas advierten que si la disputa entre EE. UU. y la UE se intensifica aún más, podría interrumpir las cadenas de suministro globales y ralentizar el crecimiento económico.

Por ahora, los exportadores europeos de alcohol se enfrentan a la incertidumbre sobre si se aplicará el arancel del 200%, mientras que los productores estadounidenses de whisky siguen siendo vulnerables a los aranceles de represalia de la UE.

Con las negociaciones mostrando pocos avances y la amenaza de nuevas sanciones comerciales, las empresas de ambos continentes se preparan para mayores consecuencias económicas.