Brasil pierde 1.760 millones de dólares anuales por la piratería de semillas de soja.

Brasil pierde 1.760 millones de dólares anuales por la piratería de semillas de soja.
Noris Soto
02 abr 2025, 18:29 P. M.
  • Brasil pierde 10.000 millones de reales (1.760 millones de dólares) anuales debido a la piratería de semillas de soja, según un estudio.
  • Las semillas piratas representan el 11% de la superficie sembrada con soja en Brasil.
  • Combatir la piratería de semillas podría generar un aumento de la inversión de 900 millones de reales en la próxima década.

Un nuevo estudio realizado por CropLife Brasil y la consultora de agronegocios Celeres Consultoria descubrió que el robo de semillas de soja le cuesta a Brasil la friolera de 10.000 millones de reales (aproximadamente 1.760 millones de dólares) al año.

La situación no solo afecta a la economía agrícola del país, sino que también subraya los desafíos más amplios que enfrentan las empresas de los sectores de semillas, productos químicos y biotecnología.

Si bien Brasil mantiene su posición como principal productor y exportador mundial de soja, el mercado ilegal de semillas falsificadas plantea desafíos considerables.

El alcance de la piratería de semillas

Según la investigación, las semillas de soja piratas ocupan actualmente alrededor del 11% de la superficie con cobertura de soja en Brasil.

La agencia nacional de cultivos de Brasil, Conab, informó que la superficie total sembrada de soja alcanzó los 46,15 millones de hectáreas (114,039 millones de acres) solo en la campaña de siembra 2023/24.

Entre 2024 y 2025, se estima que la superficie cultivada de soja será mayor, alcanzando los 47,45 millones de hectáreas, según el estudio.

Sin embargo, el uso generalizado de semillas piratas en Brasil pone en riesgo su sector agrícola, así como la credibilidad de esta actividad económica a escala global.

Los productores que dependen de estas semillas, a menudo de baja calidad, se enfrentan a una reducción de la cantidad y a una menor calidad de la producción. Dado que Brasil compite con Estados Unidos y Argentina por un puesto destacado en los mercados mundiales de soja, el impacto de esta piratería es directo y de gran alcance.

Las consecuencias financieras

La piratería de semillas tiene enormes consecuencias financieras. El estudio estima que este comercio ilegal podría generar una pérdida de alrededor de 1.000 millones de reales (176,15 millones de dólares) en ingresos fiscales potenciales durante la próxima década.

El informe también sugiere que, al combatir la piratería de semillas, las inversiones se dirigirían a mejorar las variedades de semillas, y los recursos destinados a ello podrían alcanzar los 900 millones de reales (158,99 millones de dólares) en una década.

La pérdida de ingresos por impuestos sobre las ventas no solo afecta a la agricultura, sino también a algo que utiliza fondos públicos, que podrían destinarse a servicios esenciales e infraestructura.

La piratería de semillas no solo socava toda una industria; indirectamente, también frena el crecimiento económico a nivel nacional.

Los hallazgos sirven como una señal de alerta para las partes interesadas en la agricultura. CropLife Brasil, que representa a un grupo de empresas de semillas, corporaciones de biotecnología y fabricantes de pesticidas y bioinsumos, destaca la necesidad crítica de medidas conjuntas para abordar la situación.

La disponibilidad de semillas pirateadas amenaza directamente la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías en la agricultura, que de otro modo podrían aumentar la productividad y la sostenibilidad.

La agricultura es fundamental para la economía y el empleo de Brasil. El sector agroindustrial brasileño es uno de los mayores empleadores del país, y la piratería de semillas podría poner en peligro los medios de vida de muchos trabajadores si no se controla.

Al reducir el comercio ilegal, Brasil podría mejorar su posición en los mercados internacionales y asegurar empleos en el sector.