El Banco Mundial recorta las perspectivas de crecimiento para América Latina en 2025 ante el aumento de la incertidumbre global.

El Banco Mundial recorta las perspectivas de crecimiento para América Latina en 2025 ante el aumento de la incertidumbre global.
Noris Soto
23 abr 2025, 20:03 P. M.
  • El Banco Mundial redujo la previsión de crecimiento de América Latina para 2025 al 2,1%, convirtiéndola en la región de crecimiento más lento.
  • Las perspectivas económicas de México se revisaron a la baja, hasta un crecimiento del 0%, reflejando las tensiones comerciales y la débil demanda externa.
  • Se espera que Argentina crezca un 5,5% en 2025, impulsada por un reciente acuerdo de 20.000 millones de dólares con el FMI.

El Banco Mundial recortó su previsión de crecimiento económico para América Latina y el Caribe en 2025, y se espera que la región crezca solo un 2,1% en lugar del 2,5% estimado en enero.

La medida, anunciada el miércoles en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, pone de relieve la creciente incertidumbre mundial y la creciente presión sobre los mercados emergentes.

El Banco Mundial atribuyó su perspectiva más cautelosa a varios factores contribuyentes, entre ellos posibles retrasos en los recortes de los tipos de interés por parte de las economías desarrolladas, el riesgo de una mayor desaceleración del crecimiento de China, el aumento de las restricciones comerciales mundiales y una disminución de la ayuda oficial al desarrollo.

Con el panorama económico mundial cada vez más incierto, se insta a los expertos en políticas regionales a realizar ajustes rápidos.

"El panorama económico mundial ha cambiado drásticamente, marcado por mayores niveles de incertidumbre", dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe.

"Los países deben recalibrar sus estrategias e impulsar reformas audaces y prácticas", añadió.

Debilita las perspectivas de crecimiento para México y Brasil.

El pronóstico ajustado depende de dos de las economías más grandes de la región: México y Brasil.

Ahora se prevé que el crecimiento en México sea nulo en 2025, en comparación con la expansión del 1,5% pronosticada a principios de este año.

Apenas unos días antes, el FMI recortó su pronóstico para la economía mexicana, prediciendo una contracción del 0,3%, debido a los nuevos aranceles estadounidenses y a las crecientes tensiones comerciales que, según dijo, deberían afectar a las exportaciones y dañar la confianza de los inversores.

La proyección de Brasil para 2025 se redujo del 2,2% al 1,8%. Aunque el país sigue en una senda de crecimiento, la menor tasa refleja tanto las restricciones fiscales internas como los efectos de una demanda global más débil.

Argentina es un punto brillante sorprendente, con un crecimiento previsto del 5,5% en 2025, frente al 5,0% anterior.

El cambio se produce después de que el país anunciara a principios de este mes un acuerdo de 20.000 millones de dólares con el FMI para estabilizar sus finanzas y ayudar en las reformas estructurales.

Si bien el acuerdo representa un paso adelante, los analistas advierten que la futura recuperación de Argentina dependerá en gran medida de la implementación de políticas, el control de la inflación y los intentos por restaurar la confianza de los inversores.

Reformas estructurales e inversión extranjera

El Banco Mundial insistió en que las naciones latinoamericanas necesitan alejarse de las soluciones temporales y avanzar hacia reformas estructurales permanentes para impulsar la competitividad, la productividad y la resiliencia.

La deuda pública sigue siendo un desafío persistente, con una relación deuda/PIB regional que aumentó al 63,3% en 2024, frente al 59,4% en 2019.

William Maloney, economista jefe del Banco Mundial para la región, afirmó: "El acceso a la tecnología y la explotación de las economías de escala implican que el comercio y la IED (inversión extranjera directa) siguen siendo cruciales para acelerar el crecimiento en América Latina y el Caribe".

Maloney reiteró que los campos de crecimiento potenciales se encuentran en las nuevas asociaciones comerciales, las oportunidades para las exportaciones de servicios y la importación e inversión en el nearshoring.

Mientras tanto, advirtió que la región necesitará una mayor productividad y una política más ágil.