Dentro del laberinto del control de exportaciones de China: cómo Pekín regula los minerales estratégicos

Dentro del laberinto del control de exportaciones de China: cómo Pekín regula los minerales estratégicos
Deepali Singh
24 abr 2025, 18:44 P. M.
  • China utiliza un sistema de licencias de exportación para controlar la salida de minerales críticos
  • Justificados por el interés/seguridad nacional, los controles aumentaron en medio de las disputas arancelarias
  • El proceso de concesión de licencias es complejo, usa datos del usuario final y podría disuadir a importadores

En medio de los cambios globales en tecnología y comercio, China ha utilizado cada vez más su significativo control sobre la minería y el refinado de minerales críticos como punto de influencia.

Al añadir estratégicamente a su lista de control de exportaciones metales vitales para las tecnologías de energía limpia, la fabricación avanzada de semiconductores y las aplicaciones de defensa, Pekín ha demostrado su capacidad para influir en las cadenas de suministro globales, perturbar los mercados y provocar fluctuaciones de precios.

Este control se ejerce principalmente a través de un sistema detallado de licencias de exportación, que dicta con precisión quién puede recibir materiales específicos y en qué cantidades.

La lista de control de exportaciones: una herramienta de interés nacional

En el corazón del sistema se encuentra la lista de control de exportaciones de China. Desde 2023, Pekín ha impuesto restricciones a la exportación de al menos 16 minerales diferentes y productos relacionados.

Esta lista experimentó adiciones notables a principios de este mes, incluyendo siete elementos de tierras raras, una medida ampliamente interpretada como represalia contra los importantes aranceles estadounidenses.

La ley de control de exportaciones de China proporciona el marco legal, justificando la inclusión de artículos en la lista como medidas necesarias para salvaguardar los intereses nacionales, proteger la seguridad nacional y cumplir con los compromisos de no proliferación.

Cabe destacar que los regímenes de control de exportaciones no son exclusivos de China; Estados Unidos y otras naciones operan programas similares para gestionar la salida de bienes y tecnologías sensibles.

Obtener una licencia de exportación de China para estos minerales controlados es un proceso complejo y que requiere mucha documentación. Los exportadores potenciales deben presentar seis conjuntos de documentos distintos.

Un requisito particularmente exigente consiste en proporcionar perfiles detallados de los usuarios finales previstos de los materiales.

Esta estipulación, según se informa, ha causado fricciones, lo que ha llevado a algunos importadores internacionales a buscar proveedores alternativos porque consideran que dicha información sobre el usuario final es comercialmente sensible y confidencial.

Una vez presentada la solicitud, el proceso de aprobación puede ser complejo, pudiendo involucrar a un mínimo de cinco funcionarios diferentes de hasta tres agencias gubernamentales distintas.

En ciertos casos, la aprobación puede incluso requerir la consulta con el Consejo de Estado, el gabinete de China, o las autoridades militares.

La carga administrativa también recae parcialmente sobre los compradores.

Los importadores y usuarios finales deben firmar declaraciones en las que afirmen, entre otras cosas, que no transferirán los materiales importados a terceros sin obtener permiso previo de las autoridades chinas.

Para ilustrar este control, a principios de este mes surgieron informes que alegaban que las autoridades chinas advirtieron a las empresas surcoreanas que no vendieran equipos que contuvieran tierras raras chinas a contratistas de defensa estadounidenses.

Para el informe, Reuters se puso en contacto con el Ministerio de Comercio de China para solicitar comentarios sobre el sistema, pero no obtuvo respuesta.

El juego de la espera: plazos oficiales frente a la realidad sobre el terreno

Oficialmente, el Ministerio de Comercio de China afirma que el plazo de tramitación de una solicitud de licencia de exportación es de cuarenta y cinco días hábiles.

Sin embargo, el ministerio se reserva el derecho de prorrogar este plazo si resultan necesarias consultas con el Consejo de Estado o el ejército, aunque los motivos específicos para dichas consultas no se definen públicamente.

A pesar del plazo oficial, fuentes del sector informan sistemáticamente de una espera significativamente más larga en la práctica. Los comentarios recogidos por Reuters sugieren que la obtención de una licencia suele tardar entre dos y tres meses, y a menudo más.

El clima geopolítico actual complica aún más las cosas.

Un comerciante de tierras raras comentó que obtener licencias para clientes con sede en Estados Unidos sería "especialmente difícil" en medio de las tensiones comerciales actuales, destacando cómo la fricción geopolítica afecta directamente al funcionamiento y los plazos de este sistema crítico de control de exportaciones.