El banco central de Brasil procederá con cautela con las subidas de tipos mientras persistan las presiones inflacionistas.

El banco central de Brasil procederá con cautela con las subidas de tipos mientras persistan las presiones inflacionistas.
Noris Soto
28 abr 2025, 18:52 P. M.
  • El banco central de Brasil sigue un enfoque basado en datos para asegurar que la inflación se acerque al objetivo del 3%.
  • La inflación sigue alta a pesar de los 375 puntos básicos de endurecimiento, con débiles señales de enfriamiento económico.
  • Los responsables políticos subrayan la necesidad de cautela ante los riesgos de inflación y las incertidumbres globales.

El lunes, la dirección del banco central de Brasil reafirmó la necesidad de un enfoque cauteloso y basado en datos para la política monetaria, a pesar de la inflación persistente y la creciente incertidumbre económica.

El vicegobernador Gabriel Galipolo, en un evento de J. Safra en São Paulo, destacó que era crucial generar confianza entre los responsables de la formulación de políticas en el retorno de la inflación al objetivo oficial.

“Es esencial recopilar datos suficientes y diversos para generar este nivel de confianza”, dijo Galipolo, enfatizando que el banco central sigue centrado en una visión holística de la economía en lugar de reaccionar a puntos de datos aislados.

Desde que comenzó su ciclo de endurecimiento monetario el pasado septiembre, el banco central de Brasil ha elevado su tasa de interés de referencia en 375 puntos básicos hasta el 14,25%, según Reuters. Sin embargo, la inflación sigue muy por encima del objetivo del 3%, lo que refuerza la necesidad de mantener la vigilancia.

Galipolo observó signos tempranos de enfriamiento económico, pero los describió como "muy incipientes", sugiriendo que los efectos de la política monetaria aún no se han materializado completamente. A pesar de las agresivas subidas de tipos, las expectativas de inflación siguen desancladas y las presiones inflacionistas actuales siguen siendo demasiado altas.

Advirtió que la política monetaria requiere paciencia, ya que sus efectos se retrasan. “El proceso de desinflación requiere paciencia”, dijo Galipolo, añadiendo que el banco central esperaría a tener pruebas más claras de progreso antes de ajustar su postura.

Las futuras subidas de tipos serán menores.

Tras la reunión de política monetaria de marzo, los funcionarios del banco central señalaron la probabilidad de una nueva subida de tipos, aunque menor que las tres subidas consecutivas anteriores de 100 puntos básicos.

Las declaraciones de Galipolo reafirmaron que las previsiones del banco de marzo "se mantuvieron vigentes durante los últimos 40 días", lo que sugiere que no hay prisa por cambiar de rumbo a pesar de la evolución de las condiciones económicas.

Esta coherencia señala el compromiso del banco central con la transparencia y la credibilidad en medio de la turbulencia financiera mundial.

Galipolo señaló el aumento de los riesgos locales e internacionales, enfatizando la necesidad de una mayor cautela. Destacó tres preocupaciones principales: la dinámica inflacionaria arraigada, las expectativas inflacionarias persistentemente desancladas y el largo desfase entre la acción política y los efectos económicos reales.

Equilibrando crecimiento e inflación

El banco central de Brasil se enfrenta ahora a un delicado ejercicio de equilibrio: contener la inflación sin restringir indebidamente una economía nacional que empieza a mostrar signos de tensión.

Galipolo sugirió que, si bien podría ser necesario un mayor ajuste, este se llevará a cabo con mayor sensibilidad a los nuevos datos económicos y a las condiciones cambiantes.

El enfoque cauteloso y basado en datos tiene como objetivo garantizar que la política monetaria de Brasil siga siendo flexible, creíble y eficaz para mantener la estabilidad de precios, protegiendo al mismo tiempo las perspectivas de crecimiento.