México señala margen para recortes de tasas a medida que el crecimiento se enfría y disminuyen los riesgos de inflación.

México señala margen para recortes de tasas a medida que el crecimiento se enfría y disminuyen los riesgos de inflación.
Noris Soto
07 may 2025, 19:09 P. M.
  • El Banco de México ve margen para nuevas reducciones de tasas ante la desaceleración de la actividad económica.
  • Heath subrayó que una economía lenta suele dar lugar a menores presiones inflacionarias.
  • Advirtió que la segunda mitad del año requerirá un enfoque más cauteloso.

El subgobernador Jonathan Heath afirma que el banco central de México aún tiene la oportunidad de disminuir su tasa de interés de referencia.

En un podcast de Banorte publicado el miércoles, Heath afirmó que la disminución de la actividad económica y la caída de las presiones inflacionarias justifican una política monetaria menos restrictiva.

El mes pasado, el Banco de México recortó su tasa de interés en 50 puntos base, hasta el 9%, en una votación unánime.

A pesar de la disminución, el consejo destacó que las persistentes tensiones comerciales globales están causando una mayor incertidumbre.

Heath compartió este sentimiento, afirmando que la desaceleración se nota no solo en México, sino también en Estados Unidos, el principal socio comercial de México.

Heath dijo que el banco central anticipa una desaceleración económica tanto en México como en Estados Unidos en todos los escenarios proyectados.

Indicadores como la producción industrial y la confianza empresarial ya han disminuido, lo que implica una desaceleración generalizada.

Las presiones inflacionarias se están aliviando en medio del estancamiento económico.

Heath subrayó que una economía lenta suele provocar menores presiones inflacionarias, lo que permite al banco central aplicar una política más flexible.

La inflación en México se ha mantenido en un nivel que permite al banco central bajar las tasas de interés sin provocar volatilidad de precios.

Heath señaló que, a pesar de las amenazas externas como los aranceles estadounidenses y la persistente inestabilidad geopolítica, es improbable un gran aumento de la inflación en el futuro previsible.

"Seguimos manteniendo una postura monetaria restrictiva, pero cada vez menos restrictiva de lo que se esperaba anteriormente", añadió.

Las últimas medidas políticas del banco central demuestran este enfoque más adaptable.

Si bien se mantiene cauteloso, el banco ha indicado que las reducciones de tipos siguen sobre la mesa siempre que la inflación esté bajo control y los indicadores económicos continúen a la baja.

Precaución para la segunda mitad del año

A pesar del potencial para una mayor reducción de las tasas a medio plazo, Heath advirtió que la segunda mitad del año requerirá un enfoque más cauteloso.

Dado que la situación económica mundial sigue siendo frágil y existen riesgos relacionados con el comercio, cualquier flexibilización monetaria adicional debe calibrarse en función de los posibles peligros inflacionarios.

Las declaraciones de Heath se producen en un momento en que los bancos centrales latinoamericanos están equilibrando la ayuda al crecimiento y el anclaje de las expectativas de inflación.

México, con sus estrechos vínculos con la economía estadounidense y su exposición a la dinámica del comercio mundial, es especialmente vulnerable a las perturbaciones externas.

Los comentarios del vicegobernador indican que, si bien es posible una mayor relajación, no será automática.

Las decisiones se basarán en datos económicos cambiantes, tanto nacionales como internacionales, mientras el banco se esfuerza por gestionar los riesgos de inflación sin asfixiar el potencial de crecimiento.

Perspectivas políticas: flexibles pero vigilantes

Los próximos movimientos del banco central serán ampliamente vigilados por los mercados e inversores, especialmente a medida que la incertidumbre global siga afectando a las economías emergentes.

Por el momento, la declaración de Heath indica que futuras bajadas de tipos son posibles si la inflación se mantiene baja y la debilidad económica se intensifica.

Sin embargo, el tono de Banxico sigue siendo cauteloso. Con una segunda mitad del año compleja por delante, se espera que los funcionarios monetarios actúen con cautela, asegurando que cualquier relajación de la política no socave la estabilidad de precios a largo plazo.

En los próximos meses, todas las miradas estarán puestas en los datos de inflación, el desempeño industrial y la evolución del comercio mundial, mientras el banco central de México determina sus próximos pasos en un panorama económico cambiante.