El Banco de Canadá se prepara para mantener las tasas de interés en el 2,75% debido a que el fuerte crecimiento del primer trimestre retrasa las reducciones.

El Banco de Canadá se prepara para mantener las tasas de interés en el 2,75% debido a que el fuerte crecimiento del primer trimestre retrasa las reducciones.
Noris Soto
02 jun 2025, 17:50 P. M.
  • El Banco de Canadá mantendrá los tipos de interés en el 2,75% ya que el sólido crecimiento del primer trimestre, impulsado por las exportaciones, retrasa un alivio inmediato.
  • La demanda interna sigue siendo débil, y los riesgos de recesión se ciernen a pesar de los datos optimistas del PIB.
  • Es probable que haya más recortes de tipos de interés en 2025, ya que los economistas esperan al menos dos reducciones más.

Se espera que el Banco de Canadá mantenga su tasa de interés de referencia estable en el 2,75% el miércoles, después de que el crecimiento en el primer trimestre resultara más fuerte de lo que muchos anticipaban, lo que reduce la urgencia de un alivio monetario.

Al menos el 75% de los economistas prevén que el banco central mantendrá sus tipos de interés estables esta semana, según una encuesta de Reuters realizada a 26 economistas, lo que coincide con las previsiones del mercado.

La economía creció a un ritmo anualizado del 2,2% en el primer trimestre, superando las estimaciones previas. Este repunte se debió principalmente a un aumento de las exportaciones, ya que las empresas estadounidenses se apresuraron a comprar más productos canadienses ante una nueva oleada de aranceles estadounidenses.

El repunte del crecimiento ha alterado temporalmente el cálculo del BoC, al tentar a los responsables políticos a posponer cualquier nuevo recorte de los tipos de interés ante una mayor debilidad de la demanda interna.

Las tensiones arancelarias se ciernen sobre una recuperación frágil.

La cifra principal del PIB sugiere cierta fortaleza, pero la dinámica subyacente parece débil.

El gasto de los hogares sigue siendo moderado, y la demanda interna sigue frenando la fortaleza de la economía.

Más recientemente, el riesgo que representa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció planes para aumentar los aranceles sobre el acero y el aluminio importados al 50%, supone una amenaza directa para los exportadores canadienses y podría afectar el crecimiento en los próximos trimestres.

La reciente fortaleza comercial puede ser engañosa. Los analistas advierten que el impulso impulsado por las exportaciones es temporal y enmascara vulnerabilidades económicas subyacentes.

La inflación y las perspectivas para julio mantienen a los bancos en espera, por ahora.

La inflación es otra razón importante para la decisión esperada del BoC de mantener los tipos de interés.

La inflación subyacente se está acercando al límite superior del rango objetivo del banco del 1-3%, lo que disminuye la necesidad de flexibilizar aún más la política monetaria en este momento.

El banco central ha reducido los tipos de interés en 225 puntos básicos desde junio de 2024, lo que supone un apoyo significativo. Mantener los tipos estables hoy nos permite examinar los efectos retardados de las reducciones anteriores.

Además, el BoC revisará sus previsiones económicas en julio. Esa actualización de las previsiones ofrece una oportunidad ideal para una reevaluación de la política. Hasta entonces, los funcionarios parecen preferir esperar y recabar más información antes de dar su siguiente paso.

A pesar de la pausa a corto plazo, se esperan más recortes.

A pesar de la pausa prevista esta semana, los economistas están generalmente de acuerdo en que el ciclo de flexibilización no ha terminado.

Casi el 75% de los 23 analistas encuestados por Reuters para obtener una perspectiva anual prevén al menos dos recortes adicionales para finales de 2025.

Ocho predicen dos recortes, siete esperan tres y dos prevén cuatro recortes más. Esto indica que se siguen previendo previsiones de una economía en desaceleración que eventualmente requeriría apoyo monetario adicional.

Esto concuerda con las estimaciones económicas previas, que sugieren una recesión en el futuro. Se espera que el PIB caiga un 1,0% en el segundo trimestre y un 0,5% en el tercer trimestre.

Si se concretaran, esos datos cumplirían los criterios técnicos para una recesión, lo que reforzaría el argumento a favor de una mayor flexibilización monetaria a finales de este año.

El Banco Central camina sobre una cuerda floja en medio de la incertidumbre.

El BoC se encuentra ahora en la difícil posición de tener que equilibrar una fortaleza económica efímera con la cautela a medio plazo.

El gobernador Tiff Macklem ha advertido antes sobre posibles desaceleraciones, y con una gran cantidad de fricciones derivadas de los aranceles que afectarán a la economía, el banco mantiene la puerta abierta para hacer más en materia de flexibilización.

Sin embargo, el BoC no parece dispuesto a adelantarse a los datos, y aunque un recorte de tasas podría estar justificado por riesgos prospectivos, el BoC parece reacio a actuar hasta que haya evidencia más definitiva.

Por ahora, sin embargo, los mercados financieros y los hogares estarán atentos para determinar si el repunte del crecimiento en el primer trimestre de 2025 se consolidará como tendencia o permanecerá como un hecho aislado.