El repunte de la inflación en México nubla las perspectivas de flexibilización de Banxico

El repunte de la inflación en México nubla las perspectivas de flexibilización de Banxico
Noris Soto
09 jun 2025, 18:59 P. M.
  • La inflación de México alcanzó el 4.42% en mayo, superando las previsiones y superando la meta de Banxico.
  • El repunte genera dudas sobre recortes de tasas más agresivos en la reunión del 26 de junio.
  • La inflación subyacente también aumentó, lo que indica presiones sobre los precios más amplias que van más allá de los artículos volátiles.

La tasa de inflación anual de México se aceleró más de lo esperado en mayo, superando la parte superior de la zona objetivo del banco central y agravando el dilema de la política monetaria en la segunda economía más grande de América Latina.

Los precios al consumidor subieron 4.42% en términos anuales, mostraron datos publicados el lunes por la agencia nacional de estadísticas INEGI, por encima del 3.93% de abril y por encima del 4.38% previsto por economistas en un sondeo de Reuters.

Se trata de la mayor cifra de inflación anual desde principios de año y se interpretará como un aumento de las presiones sobre los precios en un momento en que el Banco de México (Banxico) ha estado bajando las tasas de interés con vacilación.

El banco central tiene un objetivo de inflación del 3%, con un margen de un punto a cada lado del objetivo. Esa lectura situó la inflación por encima de esa línea en mayo, lo que nubló aún más las perspectivas de la trayectoria de los tipos de interés en el futuro.

Se está probando el ciclo de recorte de tasas de Banxico

Banxico ha recortado su tasa de interés de referencia en 50 puntos base en cada una de las últimas tres reuniones de política monetaria, bajándola a 8.5% en mayo, su nivel más bajo desde 2022.

Los responsables de la política monetaria indicaron en ese momento que había potencial para recortes adicionales, citando predicciones de una tendencia desinflacionaria gradual.

La próxima reunión de política monetaria, programada para el 26 de junio, ahora tendrá lugar en circunstancias diferentes. Con el aumento de la inflación, el banco se enfrenta a una situación más complicada.

Si bien la reciente flexibilización ha intentado impulsar el crecimiento económico, la inflación persistente puede requerir que los responsables de la política monetaria reevalúen el ritmo y el alcance de los futuros recortes de tasas.

Aunque la estimación actual de la inflación no descarta una mayor flexibilización, plantea la posibilidad de que Banxico adopte un enfoque más cauteloso.

Los analistas del mercado están divididos sobre si el banco continuará con su ritmo actual de reducción, cambiará a pasos más pequeños o hará una pausa por completo.

Los precios no subyacentes impulsan la sorpresa general al alza

De acuerdo con los datos del INEGI, el aumento de la inflación fue impulsado particularmente por los avances en los precios no básicos, que consisten en componentes con mayor volatilidad, como la energía y algunos alimentos.

El índice general de precios al consumidor subió un 0,28% en mayo, un poco por encima de las expectativas.

Al mismo tiempo, el llamado índice de inflación subyacente, que excluye las categorías volátiles y es clave para los observadores de los bancos centrales, también aumentó un 0,30% intermensual, de nuevo un poco por encima de las expectativas de los economistas.

Esta continua fortaleza de los precios subyacentes indica que las presiones inflacionarias no se limitan a shocks externos o transitorios. Tal tendencia puede tener implicaciones para las expectativas de inflación de largo plazo y la trayectoria de la postura de Banxico.

Inversores y analistas recalibran las expectativas

La recuperación de la inflación ha provocado desacuerdos entre los economistas sobre el camino más probable a seguir.

Algunos sugieren que Banxico debería suspender su ciclo de flexibilización para evitar una escalada de las presiones inflacionarias, mientras que otros creen que la tendencia actual no es lo suficientemente significativa como para socavar los planes de una mayor reducción de tasas, aunque menor.

Las perspectivas ahora dependen de cómo evolucione la inflación en los próximos meses. Si los aumentos de precios se mantienen altos o muestran síntomas de estancamiento, Banxico podría verse obligado a posponer una mayor flexibilización o reducir el ritmo de las bajadas de tasas a 25 puntos base en las próximas reuniones.

Sin embargo, si la inflación se modera, el banco central podría seguir relajando las condiciones monetarias.

La decisión de junio se vislumbra como un punto de inflexión clave

Con la inflación acercándose a los límites de la banda de tolerancia de Banxico, la decisión del 26 de junio se perfila como un momento decisivo.

Las autoridades deben encontrar un equilibrio entre mantener la inflación bajo control y sostener una economía que, no obstante, es vulnerable a los vientos en contra tanto internos como mundiales.

Por el momento, los datos recientes nos recuerdan que la trayectoria de la inflación en México sigue siendo errática y que la hoja de ruta de la política monetaria de Banxico podría necesitar ajustarse en consecuencia.