El cambio de rumbo de Bitcoin en El Salvador: no hay nuevas compras desde diciembre de 2024, revela un informe del FMI

El cambio de rumbo de Bitcoin en El Salvador: no hay nuevas compras desde diciembre de 2024, revela un informe del FMI
Diya Poddar
19 jul 2025, 10:29 A. M.
  • Bitcoin perdió el estatus de moneda de curso legal en enero de 2025.
  • La empresa estatal Chivo Wallet será privatizada este mes.
  • Aumentan las especulaciones sobre la posible disolución de Fidebitcoin.

El Salvador, una vez aclamado como el pionero mundial de la adopción nacional de Bitcoin, está cambiando silenciosamente de marcha.

Después de ser noticia en 2021 por convertirse en el primer país en adoptar Bitcoin como moneda de curso legal, las recientes revelaciones apuntan a una desaceleración drástica.

Un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), publicado el 15 de julio de 2025, revela que el país no ha adquirido ningún Bitcoin desde diciembre de 2024.

Esto se produce en medio de una creciente presión fiscal y los términos de un paquete de rescate del FMI de 1.400 millones de dólares acordado a principios de este año.

La estrategia de Bitcoin se estanca tras el rescate del FMI a principios de 2025

El gobierno del presidente Nayib Bukele atrajo inicialmente la atención generalizada al anunciar el 16 de noviembre de 2022 que El Salvador compraría un Bitcoin al día.

Ese plan coincidió con la formación de la Oficina Nacional de Bitcoin (ONBTC), encargada de impulsar la política y la innovación en torno a la moneda digital.

Estos pasos subrayaron el compromiso del país de integrar Bitcoin en su economía nacional y atrajeron el apoyo de las comunidades de criptomonedas de todo el mundo.

Sin embargo, los problemas financieros de El Salvador pronto se intensificaron. La inflación y la deuda pública obligaron al gobierno a acercarse al FMI, que aprobó un Servicio Ampliado del Fondo de 1.400 millones de dólares en febrero de 2025.

Los términos del FMI incluían límites estrictos a las actividades relacionadas con Bitcoin en el sector público, incluidas restricciones a las compras y transacciones con BTC.

A pesar de las afirmaciones públicas de los funcionarios del gobierno de que la compra de Bitcoin continuaría, el último informe del FMI cuenta una historia diferente.

Confirma que no ha habido nuevas adquisiciones de Bitcoin por parte del gobierno desde diciembre de 2024, coincidiendo con la conclusión de las negociaciones con el FMI.

El informe también aclaró que los movimientos recientes en las billeteras del gobierno fueron transferencias internas y no evidencia de nuevas inversiones.

En una nueva señal de retirada, Bitcoin se retiró silenciosamente como moneda de curso legal en enero de 2025.

Aunque esto no fue ampliamente publicitado, la medida marca una reversión de una política histórica que una vez convirtió a El Salvador en un ejemplo de la adopción de criptomonedas a nivel nacional.

Otro cambio importante está en marcha con Chivo Wallet, la billetera de Bitcoin patrocinada por el estado introducida en 2021. El gobierno se está preparando para privatizar Chivo a fines de julio de 2025, potencialmente transfiriendo sus operaciones a entidades privadas.

Al mismo tiempo, se especula que Fidebitcoin, el fideicomiso de Bitcoin administrado por el gobierno, también podría disolverse.

Estos pasos sugieren un alejamiento del control gubernamental centralizado de la infraestructura relacionada con las criptomonedas y un giro hacia políticas que se alineen más estrechamente con los requisitos del FMI.

Las criptomonedas se dejan de lado mientras El Salvador se centra en la estabilidad fiscal

La reelección de Bukele en febrero de 2024 reflejó el apoyo popular a su postura nacionalista y pro-innovación, que incluía un fuerte impulso a la adopción de las criptomonedas. Sin embargo, las realidades económicas parecen estar reconfigurando las prioridades del país.

El paquete de rescate del FMI, al tiempo que estabiliza la economía, ha obligado a El Salvador a reducir su experimento insignia de Bitcoin.

Aunque canales oficiales como la ONBTC sostienen que Bitcoin sigue siendo parte de la identidad de la nación, la congelación de las compras, la pérdida de estatus legal y las próximas privatizaciones indican lo contrario.

Estos acontecimientos ponen de relieve un giro más amplio: de la innovación simbólica al cumplimiento fiscal.

Lo que suceda a continuación dependerá tanto de los mercados globales de criptomonedas como del desempeño económico nacional. Pero por ahora, Bitcoin ha pasado a un segundo plano en la agenda nacional de El Salvador.