Por qué Hungría puede tener que mover los hilos para permitir que Putin se reúna con Trump en Budapest

Por qué Hungría puede tener que mover los hilos para permitir que Putin se reúna con Trump en Budapest
Devesh Kumar
17 oct 2025, 15:20 P. M.
  • Orbán busca ganancias políticas al posicionar a Hungría como mediador en Ucrania.
  • Bruselas observa cómo Budapest sopesa distanciarse de las obligaciones de la CPI.
  • La preparación de la cumbre implica una intensa coordinación entre Estados Unidos y Rusia en materia de seguridad y agenda.

Hungría se ha encontrado repentinamente en el centro de un proyecto diplomático masivo: albergar una reunión de alto riesgo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin , que, según ambas partes, podría ayudar a impulsar las conversaciones sobre la guerra de Ucrania.

La idea es políticamente útil para Budapest, ya que el primer ministro Viktor Orbán ha promocionado a Hungría como un lugar único en Europa donde los dos líderes podrían sentarse, pero llevar a ambos presidentes a suelo húngaro requerirá un cuidadoso trabajo legal y logístico.

¿Por qué Budapest?

Orbán y su gobierno ven una clara ventaja. Hungría ha cultivado lazos más cálidos con Moscú que la mayoría de las capitales de la UE y ha estado públicamente ansiosa por jugar a ser mediadora, retratando la reunión como una oportunidad para reiniciar la diplomacia sobre Ucrania.

Ser anfitrión de la cumbre también es una victoria interna para Orbán antes de las elecciones: posiciona a Budapest como indispensable en el escenario europeo y refuerza su narrativa de Hungría como un actor pragmático e independiente.

Desde un punto de vista práctico, Budapest es atractiva: está en Europa, logísticamente conveniente para ambos líderes y simbólicamente resonante dado el papel de Hungría en la diplomacia de la Guerra Fría y posterior a la Guerra Fría.

Aún así, el atractivo simbólico no evitará los complicados preparativos que enfrentan ahora los diplomáticos, y esos son sustanciales.

Reunión Trump-Putin: nudos legales y diplomáticos

El obstáculo más destacado es legal. Vladimir Putin está sujeto a una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI).

Como miembro de la CPI, Hungría normalmente estaría obligada a arrestarlo si entrara en su territorio.

Los funcionarios húngaros han señalado que se asegurarían de que Putin pueda ir y venir a la cumbre, y Budapest ha indicado pasos, incluidos movimientos para distanciarse de las obligaciones de la CPI, que sus líderes argumentan que les permitirían ser anfitriones sin enredos legales.

Esa postura plantea preguntas inmediatas en Bruselas y entre los aliados sobre las obligaciones del estado de derecho y el precedente que establece.

Más allá de la burocracia legal, están los arreglos prácticos de seguridad y diplomáticos.

El Kremlin y Washington han dicho que los planificadores aún deben resolver muchos detalles, y se espera que los ministros de Relaciones Exteriores y los diplomáticos de alto rango de ambas partes coordinen la logística y la agenda de la cumbre antes de cualquier reunión cara a cara.

Los funcionarios han advertido que, si bien una reunión podría ocurrir en cuestión de semanas, se requiere un trabajo previo complejo para evitar contratiempos que socavarían sus objetivos.

Qué ver a continuación

Los próximos días proporcionarán más claridad con confirmaciones formales de autorizaciones de viaje y el estado de la relación de Hungría con la CPI, además de si los socios europeos registran protestas formales.

Igualmente importante será cómo reaccionen Kiev, la OTAN y las capitales de la UE; una reunión que parezca ofrecer legitimidad a Rusia sin protecciones concretas para Ucrania atraerá un fuerte escrutinio.

Si Budapest gestiona los detalles legales, de seguridad y políticos, puede albergar una cumbre que genere titulares, pero el trabajo para llegar allí será tan importante como cualquier acuerdo, si lo hay, que siga.