Irán niega conversaciones y tilda de 'fake news' a Trump, misiles golpean Israel

Irán niega conversaciones y tilda de 'fake news' a Trump, misiles golpean Israel
Devesh Kumar
24 mar 2026, 07:39 A. M.
  • Irán lanza misiles contra Israel y rechaza las afirmaciones de Trump sobre diplomacia.
  • Trump señala conversaciones; los mercados suben ante esperanzas de desescalada.
  • Los mercados atrapados entre la escalada bélica y señales diplomáticas inciertas.

El conflicto en Oriente Medio se intensificó el martes después de que Irán lanzara nuevos ataques con misiles contra Israel y acusara al presidente estadounidense Donald Trump de difundir “noticias falsas”.

La escalada se produjo apenas un día después de Trump dijo que Washington y Teherán habían mantenido conversaciones “muy buenas y productivas” encaminadas a una “resolución completa y total” de las hostilidades.

Esas declaraciones elevaron brevemente el sentimiento del mercado y aumentaron las expectativas de que podría existir algún tipo de diplomacia por canales paralelos.

Pero el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, rechazó rápidamente la afirmación, calificándola de intento de manipular los mercados financieros y petroleros mientras ayudaba a EE.UU. e Israel a escapar de lo que describió como un “pantano”.

La afirmación de Trump que movió los mercados

El episodio ya alimenta la volatilidad en los mercados globales.

Los precios del petróleo rebotaron con fuerza tras las declaraciones de Trump el lunes, ya que los operadores descontaron la posibilidad de una desescalada.

Los mercados de renta variable también reaccionaron: Wall Street registró ganancias sólidas y las bolsas asiáticas abrieron al alza el martes.

Trump dijo que había ordenado una pausa de cinco días en los ataques planeados contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní, una medida que se interpretó como una señal táctica de que Washington estaba dispuesto a probar la diplomacia antes de escalar más.

Agregó que el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner habían estado en conversaciones con un alto funcionario iraní hasta la noche del domingo.

El cambio de tono también se propagó a los mercados de bonos, con la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años de EE. UU. cediendo a medida que mejoró el apetito por el riesgo y se moderó la demanda de activos refugio.

Negación de Teherán; misiles lanzados

La respuesta de Irán, sin embargo, fue directa y contundente.

Qalibaf afirmó que no se habían producido negociaciones y acusó a Washington de promover “noticias falsas” para influir en los mercados y moldear la percepción del conflicto.

La negación no fue solo retórica.

Irán lanzó múltiples oleadas de misiles hacia Israel el martes, provocando sirenas antiaéreas en importantes centros de población, incluida Tel Aviv.

Los ataques causaron daños en zonas del norte de Israel, lo que subraya la continua intensidad del conflicto.

La escalada sirve como una señal clara de que, pese a los mensajes diplomáticos de Washington, Teherán no se estaba retirando militarmente.

¿Logrará Trump un acuerdo con Irán?

Los sucesos del martes probablemente empeorarán el sentimiento de los inversores, reforzando la sensación de que el riesgo geopolítico sigue siendo elevado e impredecible.

Al mismo tiempo, el episodio pone de manifiesto que la idea de un posible acuerdo no ha sido descartada.

Trump reiteró que Estados Unidos está “muy interesado en lograr un acuerdo con Irán”, lo que sugiere al menos la voluntad de proseguir negociaciones junto con la presión militar.

Si esto refleja una apertura diplomática genuina, una pausa estratégica o un intento de orientar las expectativas del mercado sigue sin estar claro.

Por ahora, los mercados se encuentran atrapados entre dos fuerzas en conflicto: señales de diplomacia y evidencias de escalada, con los precios del petróleo, las acciones y los activos refugio reaccionando a cada nuevo titular.

Hasta que la retórica y las acciones empiecen a alinearse, la característica definitoria de esta fase del conflicto seguirá siendo la creciente brecha entre lo que se dice y lo que ocurre sobre el terreno.