Se enfría la operación TACO: por qué Wall Street no compra la prórroga de Trump sobre Irán

Se enfría la operación TACO: por qué Wall Street no compra la prórroga de Trump sobre Irán
Wajeeh Khan
27 mar 2026, 18:47 P. M.
  • La operación 'Trump Always Chickens Out' (TACO) fracasó cuando los inversores dejaron de creer en las demoras tácticas.
  • Los planes del Pentágono para 10.000 tropas señalan un conflicto a largo plazo, eclipsando la prórroga de Trump.
  • El aumento de los temores de estanflación y una probabilidad del 52% de una subida de tipos han neutralizado el 'Trump Put' del mercado.

Durante casi un año, Wall Street ha operado con un mantra cínico pero rentable: 'Trump siempre se acobarda', o la operación TACO.

La estrategia era simple.

Cada vez que la Casa Blanca lanzaba una amenaza de fuego y azufre —ya fueran aranceles del 'Liberation Day', la repentina anexión de Greenland, o ultimátums militares— los inversores esperaban la inevitable caída del mercado, compraban cuando había 'sangre en la calle' y aguardaban a que el Presidente suavizara su postura.

Por lo general, un solo tuit 'productivo' o una prórroga bastaban para impulsar un repunte de alivio en las acciones. Pero el viernes, la operación TACO finalmente se topó con un muro.

A pesar de que el presidente Trump amplió su plazo para atacar la infraestructura energética iraní desde March 27th to April 6, el esperado repunte nunca se materializó.

En cambio, el mercado pasó por alto la demora, intuyendo que esta vez el 'cobarde' podría ser en realidad un halcón.

El fin de la cobertura contra la fatiga de titulares

El fracaso de la operación TACO marca un cambio significativo en la psicología de los inversores: del optimismo oportunista al realismo cansado.

En meses anteriores, una prórroga de diez días como la anunciada la noche del jueves se habría interpretado como una táctica clásica de desescalada; una señal de que el 'art of the deal' volvía a entrar en juego.

Sin embargo, el estratega de Barclays Emmanuel Cau señaló que el 'constante vaivén y la fatiga de titulares empiezan a socavar la eficacia del "put" [Trump]'.

Los inversores ya no interpretan las demoras como un camino hacia la paz, sino como una pausa táctica en una marcha inevitable hacia un conflicto regional más amplio.

Cuando el ministro de Exteriores de Irán rechazó de manera tajante la idea de nuevas negociaciones el viernes, se rompió la ilusión de que un momento de 'acobardamiento' fuera inminente.

Para los operadores que apostaron por una reversión rápida, la toma de conciencia se está imponiendo: la prima geopolítica ya no es un pico temporal; es la nueva línea de base.

Un giro del Pentágono y la 'trampa de tropas'

Mientras el Presidente se entretenía enviando señales de pausa en Truth Social, la realidad sobre el terreno era mucho más belicosa.

La operación TACO fue, esencialmente, sofocada por un informe del Wall Street Journal que revelaba que el Pentágono está considerando el despliegue de otras 10.000 tropas en Oriente Medio.

Esto contradice la esencia misma de la tesis 'Trump siempre se acobarda', que se basa en que el Presidente evita compromisos costosos y a largo plazo.

Esta nueva inyección de tropas sobre el terreno sugiere un giro hacia 'Operation Epic Fury' —una estrategia expansiva de defensa aérea y operaciones terrestres que no se parece en nada a un enfrentamiento temporal.

Como señaló Adam Crisafulli, de Vital Knowledge, el aplazamiento no ha provocado un rebote porque 'la visión de consenso sigue siendo que la guerra se intensificará más en algún momento en los próximos días o semanas'.

En resumen, los inversores están ahora valorando un conflicto sostenido en lugar de una retirada táctica.

Estanflación: el asesino silencioso del impulso

Más allá de estos titulares, la operación TACO está muriendo bajo el peso del deterioro de los datos macroeconómicos.

La estrategia funcionaba mejor cuando la economía subyacente era lo bastante fuerte como para absorber la volatilidad política, pero ahora esa base parece estar resquebrajándose.

El indicador 'GDPNow' de la Fed de Atlanta ha recortado las estimaciones de crecimiento del Q1 al 2% —un fuerte 'declive' respecto al 3.1% proyectado hace apenas un mes.

A esto se suma el espectro de la estanflación; mientras los operadores entraron en 2026 soñando con recortes de tipos por parte de la Fed, la herramienta CME FedWatch ahora muestra una probabilidad del 52% de una 'subida' de tipos para final de año.

Con el crudo Brent rondando los $110 por barril y los precios de la energía llevando la inflación de nuevo hacia el 4.2%, el 'Trump Put' ha perdido su poder.

Los inversores se dan cuenta de que, incluso si el Presidente retrasa las bombas, el daño económico provocado por la mera amenaza de guerra ya está descontado, lo que convierte a la operación TACO en una receta para la indigestión.