Carl Icahn muestra sus fuerzas en una carta a Occidente

  • El multimillonario activista inversor Carl Icahn escribió una carta a Occidental Petroleum.
  • La carta acusa a la compañía de "esconder algo importante".
  • Icahn exige saber si a Occidental se le acercó un comprador interesado.

El inversionista activista y gigante de Wall Street Carl Icahn es dueño de alrededor del 3% de la compañía petrolera Occidental Petroleum y escribió una carta mordaz al equipo directivo de la compañía. En el centro de la carta hay una pregunta clave: ¿fue Occidental abordada por un comprador potencial antes de entrar en un acuerdo para comprar Anadarko Petroleum por $37 mil millones de dólares, según un informe de Bloomberg.

Crítico del acuerdo

La oposición de Icahn al trato de fusiones y adquisiciones de Occidental por $37 mil millones de dólares fue bien conocida y publicada. Le preocupaba especialmente el hecho de que el acuerdo no estaba sujeto al voto de los accionistas y fue en parte financiado con una transacción de $10 mil millones de dólares con su colega multimillonario Warren Buffett.

Dijo que en ese momento Buffett recibió un "regalo" en forma de 100.000 acciones preferentes que pagan un considerable dividendo del 8% a cambio. En comparación, las acciones estaban pagando en ese momento un dividendo del 5%.

Icahn declaró que la transacción es un "ejemplo a seguir" de lo que "está mal en la gestión empresarial", ya que la empresa podría haber reunido el capital necesario a un costo mucho menor.

Las críticas de Icahn continuaron en una carta del miércoles en la que afirmaba que la "desacertada apuesta" de Occidental ha acabado con $30.000 millones de dólares de la riqueza de los accionistas, según una copia de la carta obtenida por Bloomberg. Icahn continuó diciendo que si los precios del petróleo siguen cayendo, el dividendo podría estar en riesgo y los accionistas "sufrirán aún más".

"Maniobra defensiva"

La carta acusaba además a la CEO de Occidental, Vicki Hollub, y al Presidente Eugene Batchelder de anteponer sus propios intereses a los de los inversionistas. Icahn escribió que el acuerdo de Anadarko era una "maniobra defensiva" que preservaría su trabajo ya que Occidental actuaba como un adquirente, en lugar de un adquirido.

La estructura del trato también permitió a los dos ejecutivos más antiguos salirse con la suya no revelando a la comunidad de inversión si la compañía hubiera sido abordada por un comprador interesado.

Como tal, la carta de Icahn incluye lo que él dice es "una pregunta muy simple" que la gerencia debería discutir en su próximo informe de ganancias. Hollub y Batchelder necesitan confirmar o negar "públicamente y claramente" si La Occidental fue abordada como un posible objetivo de adquisición.

La carta de Icahn sugiere además que al menos los dos ejecutivos están "ocultando algo importante".

"Si tenemos razón, lo cual creemos que es así, estas acciones son inconcebibles bajo cualquier medida", decía la carta. Si alguna vez hubo un momento apropiado para que un CEO y su consejo de administración rindiera cuentas, ese momento es ciertamente ahora.