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Trump vs Harris: una batalla entre las grandes petroleras y las grandes tecnológicas

Trump vs Harris: una batalla entre las grandes petroleras y las grandes tecnológicas
Harsh Vardhan
30 jul 2024, 22:18 P. M.
  • A medida que se acercan las elecciones, queda claro qué lado apoya a qué candidato.
  • Por un lado, Trump está abiertamente a favor de las grandes petroleras, de donde obtiene su financiación.
  • Por otro lado, las conexiones de Harris en Silicon Valley la están ayudando a recaudar fondos de empresas tecnológicas.

Las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos se perfilan como una de las contiendas con mayor carga política de la historia reciente.

Con la dramática derrota de Donald Trump en 2020 y la histórica candidatura de Kamala Harris, el escenario está preparado para un enfrentamiento de alto riesgo.

Sin embargo, más allá de la superficie, esta elección representa una batalla más profunda entre el futuro energético y tecnológico de Estados Unidos.

Trump cuenta con el respaldo de las grandes petroleras, mientras que Harris cuenta con el apoyo de las grandes tecnológicas, lo que crea una clara división en el apoyo financiero e ideológico de cada candidato.

Las grandes tecnológicas respaldan a Harris

La campaña de Kamala Harris ha obtenido un importante respaldo del sector tecnológico.

Harris, que aboga por la energía renovable, las políticas progresistas y un futuro digital, se ha convertido en el candidato preferido de muchos líderes de la industria tecnológica.

Los respaldos de alto perfil y las donaciones sustanciales provienen de figuras notables como Sheryl Sandberg, ex directora de operaciones de Facebook; Reed Hastings, cofundador de Netflix; y la filántropa Melinda Gates.

Los profundos vínculos de Harris con Silicon Valley y su agenda política resuenan en la comunidad tecnológica, posicionándola como su candidata ideal a la Casa Blanca.

Jeffrey Sonnenfeld, de la Escuela de Administración de Yale, destaca el enfoque colaborativo de Harris: "Cuando quería resolver problemas, reunía a activistas sociales, expertos en políticas públicas y líderes empresariales en foros comunes.

Simplemente sintió que deberíamos tener a todos los actores alrededor de la mesa y comprender los problemas, y a los líderes tecnológicos les encanta ese tipo de diálogo".

Un excelente ejemplo del compromiso de Harris con la industria tecnológica es la reunión de alto perfil que organizó el año pasado con los directores ejecutivos de OpenAI, Google, Microsoft y Anthropic en Capitol Hill.

La agenda se centró en combatir los problemas de seguridad de la IA y mejorar la transparencia entre los gigantes tecnológicos y el gobierno.

La postura proactiva de Harris sobre la regulación de la IA se considera beneficiosa para las empresas de tecnología que navegan por el panorama cambiante de la gobernanza digital.

Las grandes petroleras respaldan a Trump

En el otro lado del espectro, Donald Trump se ha asegurado un apoyo abrumador de la industria del petróleo y el gas.

Según documentos de OpenSecrets y de la Comisión Federal Electoral, el sector petrolero ha contribuido con 7,3 millones de dólares a la campaña de Trump.

Las políticas energéticas de Trump, que enfatizan las fuentes de energía tradicionales y el crecimiento económico, se alinean estrechamente con los intereses de las grandes petroleras.

Dan Eberhart, un donante de Trump, resume el sentimiento: "La filosofía de Trump de 'perforar a un bebé' se alinea mucho mejor con la zona petrolera que el enfoque de energía verde de Biden. Es una obviedad".

Con un respaldo tan sólido del sector petrolero, surgen dudas sobre el potencial de políticas sesgadas que favorezcan a la industria si Trump es elegido.

Fuentes citadas por el Washington Post revelan que Trump se ha comprometido a levantar la prohibición de los permisos de exportación de gas licuado y allanar el camino para más perforaciones en su primer día como presidente.

Además, Trump ha insinuado una recompensa de mil millones de dólares para su campaña a cambio de propuestas favorables a la industria, consolidando aún más sus estrechos vínculos con las grandes petroleras.

Se espera que la polarización se intensifique

A medida que se acerca la fecha de las elecciones, se espera que se intensifique la polarización entre los sectores tecnológico y petrolero.

El marcado contraste en el apoyo resalta los caminos divergentes que cada candidato representa para el futuro de Estados Unidos.

La preferencia de la industria tecnológica por Harris refleja un deseo de innovación, energía renovable y políticas progresistas.

En contraste, el apoyo del sector petrolero a Trump subraya el compromiso con las fuentes de energía tradicionales y el crecimiento económico.

En última instancia, el resultado de esta elección tendrá implicaciones importantes para ambas industrias. Un sector encontrará a su candidato favorito en la Casa Blanca, mientras que el otro tendrá que afrontar los desafíos que plantea una administración menos alineada con sus intereses.