La inflación sigue siendo la mayor preocupación de los estadounidenses: ¿se mantendrá alta durante el segundo mandato de Trump?
- Los aranceles propuestos por Trump y la posible influencia de la Fed podrían aumentar la inflación, afectando los precios al consumidor.
- La desregulación puede impulsar la creación de empleo, pero el aumento de los salarios podría incrementar los costos de bienes y servicios.
- La escasez de mano de obra derivada de las políticas de inmigración podría provocar un aumento de los precios de los alimentos y la vivienda.
La inflación ha sido una de las principales preocupaciones de los estadounidenses y fue un factor importante en las elecciones presidenciales de 2024, ayudando a Donald Trump a recuperar la Casa Blanca.
Con el regreso de Trump, la pregunta ahora es: ¿la inflación persistirá o incluso aumentará bajo sus políticas?
Desde aranceles a las importaciones hasta posibles cambios en la Reserva Federal, los planes de Trump podrían tener efectos directos sobre los precios al consumidor y el poder adquisitivo.
Los estadounidenses tienen la esperanza de que Trump logre un fuerte crecimiento sin avivar aún más la inflación.
Sin embargo, si sus políticas hacen subir los precios, podría caer rápidamente en desgracia.
¿Qué podrían significar los planes económicos de Trump para la inflación?
Las políticas económicas pasadas y propuestas de Trump apuntan a áreas donde la inflación podría aumentar.
Un elemento importante de su campaña ha sido su compromiso de imponer aranceles elevados a las importaciones, especialmente las procedentes de China.
Trump ha sugerido un arancel del 60% sobre los productos chinos y aranceles sobre las importaciones en varios sectores.
Según la Oficina Nacional de Investigación Económica, los aranceles a las importaciones tienden a aumentar los precios al consumidor porque las empresas trasladan los mayores costos a los clientes.
Esto podría generar precios más altos para todo, desde productos electrónicos hasta artículos para el hogar, lo que afectaría los gastos diarios de los estadounidenses.
Otro riesgo inflacionario es la posible influencia de Trump sobre la Reserva Federal.
Si presiona a la Fed para que mantenga bajas las tasas de interés o las alinea con sus propios objetivos económicos, podría conducir a un mayor estímulo fiscal del que sugiere la política típica.
Las tasas más bajas incentivan el endeudamiento y el gasto, agregando más dinero a la economía, lo que puede hacer subir los precios.
En 2024, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años experimentó su mayor aumento en dos años, lo que indica expectativas de inflación en el mercado debido al posible gasto gubernamental bajo el gobierno de Trump.
Este comportamiento del mercado sugiere que algunos operadores creen que las políticas de Trump pueden provocar que la inflación continúe o incluso aumente.
Las guerras comerciales, los recortes de impuestos y una Reserva Federal bajo control podrían hacer que la inflación se salga rápidamente de control.
La desregulación y el empleo como prioridad
Una de las promesas de campaña de Trump fue reducir las regulaciones en industrias importantes como la energía, la banca, la tecnología y las aerolíneas.
La desregulación podría reducir los costos operativos, impulsar la creación de empleo y conducir al crecimiento en sectores como los combustibles fósiles, las finanzas e incluso las criptomonedas.
Las compañías de petróleo y gas, por ejemplo, ya han visto un aumento en los precios de sus acciones, ya que el mercado espera una administración favorable a la perforación. Pero ¿cómo afectaría esto a la inflación?
Si bien estas políticas pueden incentivar la expansión empresarial y la creación de empleo en el corto plazo, también pueden contribuir indirectamente a la inflación.
Por ejemplo, en una economía que ya tiene un bajo nivel de desempleo, más vacantes de empleo en sectores desregulados podrían hacer subir los salarios a medida que las empresas compiten por mano de obra.
Los aumentos salariales pueden provocar un aumento de los costos de los bienes y servicios, lo que ejercería presión sobre los precios.
Algunos analistas señalan que la desregulación podría inicialmente aliviar los costos para las empresas, pero el impacto sobre los precios al consumidor es menos seguro.
La desregulación por sí sola no controlará la inflación si otros factores, como los aranceles y la política monetaria, también están impulsando el aumento de los precios.
El impacto laboral de las políticas migratorias estrictas
La propuesta de Trump de deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados podría conducir a una escasez de mano de obra en industrias que dependen en gran medida de la mano de obra inmigrante, como la agricultura y la construcción.
Según la American Farm Bureau Federation, alrededor del 50% de los trabajadores agrícolas en los EE. UU. son inmigrantes indocumentados.
Una escasez de mano de obra en la agricultura probablemente reduciría el suministro de alimentos y aumentaría sus precios.
En industrias como la construcción, podría ocurrir un efecto similar.
Sin suficiente mano de obra, los costos de construcción podrían aumentar, lo que podría hacer que la vivienda sea aún más cara en un momento en que las tasas hipotecarias ya son altas.
Estos aumentos impactarían la inflación al elevar los costos en sectores que juegan un papel importante en la economía.
Sin embargo, los aranceles de Trump a las importaciones tienen como objetivo fomentar la fabricación nacional y traer más empleos de regreso a suelo estadounidense.
Si tiene éxito, esto podría compensar algunas de las pérdidas de empleo en otros sectores creando nuevas oportunidades de empleo en la manufactura industrial.
Pero no está claro si estos empleos en el sector manufacturero serían suficientes para cubrir las brechas laborales en la agricultura o la construcción, dos de las industrias más afectadas por un posible aumento de las deportaciones.
¿Un Banco Central controlado?
En su primer mandato, Trump criticó a menudo a la Reserva Federal por aumentar las tasas de interés, alegando que eso obstaculizaba el crecimiento económico.
Si intenta nombrar funcionarios de la Fed que estén más alineados con sus opiniones económicas, podría orientar la política de la Fed hacia mantener las tasas de interés más bajas de lo habitual, a pesar de los riesgos inflacionarios.
Este enfoque podría expandir la economía al impulsar el gasto y la inversión, pero corre el riesgo de hacer subir los precios si no se controla la inflación.
La Reserva Federal tradicionalmente ha sido una fuente de estabilidad, ajustando las tasas en función de los datos y los objetivos de inflación.
Sin embargo, si Trump ejerce una influencia significativa, existe la posibilidad de que la Fed priorice el crecimiento económico por sobre la estabilidad de precios.
Esto podría crear potencialmente lo que algunos analistas llaman una economía “caprichosa de Trump”, donde los riesgos de inflación aumentan si las políticas no están basadas en datos.
Inflación versus desempleo: ¿qué importa más a los estadounidenses?
Cuando se trata de prioridades económicas, los estadounidenses parecen preocuparse más por la inflación que por el desempleo.
La inflación afecta a todos porque erosiona el poder adquisitivo en todos los niveles de ingresos, mientras que el desempleo tiene un efecto más concentrado en aquellos directamente afectados.
La alta inflación encarece los productos básicos para toda la población, lo que puede generar un descontento generalizado.
Los estudios han demostrado que la inflación jugó un papel importante en elecciones anteriores, como la victoria de Richard Nixon en 1968 y la de Ronald Reagan en 1980.
Ambas elecciones tuvieron lugar en épocas de alta inflación, lo que demuestra que los votantes responden firmemente cuando su poder adquisitivo está en riesgo.
La administración de Trump tendría que equilibrar cuidadosamente sus objetivos de creación de empleo y desregulación con el control de la inflación, ya que los estadounidenses podrían no tolerar políticas que conduzcan a un aumento de precios.
En general, el pueblo estadounidense tiene grandes expectativas de que Trump aborde la inflación y fortalezca la economía, pero sus políticas pueden presentar desventajas.
Por ejemplo, si bien el aumento de aranceles podría beneficiar a los fabricantes estadounidenses, también aumentaría los costos para el consumidor, lo que impactaría directamente en la inflación.
La desregulación podría crear empleos, pero también podría contribuir a la inflación impulsada por los salarios. La escasez de mano de obra derivada de las políticas de inmigración podría aumentar los costos de los alimentos y la vivienda.
En última instancia, el éxito de Trump a la hora de satisfacer las demandas económicas de los votantes dependerá de su capacidad para gestionar estas presiones inflacionarias y, al mismo tiempo, apoyar el crecimiento y la creación de empleo.
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