¿Sobrevivirá la financiación de la Ley CHIPS de TSMC a las acusaciones de "robo de chips" de Trump?

¿Sobrevivirá la financiación de la Ley CHIPS de TSMC a las acusaciones de "robo de chips" de Trump?
Diya Poddar
20 ene 2025, 08:00 A. M.
  • Trump criticó la Ley CHIPS y favoreció los aranceles para la relocalización.
  • Las instalaciones de TSMC en Arizona representan una inversión total de 65 mil millones de dólares.
  • La Ley CHIPS tiene como objetivo trasladar la producción de chips a Estados Unidos y contrarrestar a China.

Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) se encuentra en el centro de un tira y afloja geopolítico y económico mientras navega por los esfuerzos de Estados Unidos para localizar la fabricación de semiconductores.

Si bien la administración Biden asignó $6.6 mil millones bajo la Ley CHIPS y Ciencia para apoyar las tres plantas de fabricación de TSMC con sede en Arizona, el panorama podría cambiar bajo una administración Trump, lo que plantea preguntas sobre la sostenibilidad de este financiamiento.

La Ley CHIPS

La Ley CHIPS, firmada en agosto de 2022, destinó casi 53 mil millones de dólares a reconstruir la industria de semiconductores de Estados Unidos.

Esta iniciativa fue motivada por preocupaciones sobre las vulnerabilidades de la cadena de suministro y la dependencia de la fabricación en el extranjero, particularmente en Taiwán y China. Con sus instalaciones en Arizona, TSMC se convirtió en un socio clave en la estrategia de Estados Unidos para mitigar estos riesgos.

El escepticismo de Donald Trump sobre la Ley CHIPS pone en duda su futuro. El presidente electo ha criticado la legislación durante su campaña, argumentando que los aranceles eran una herramienta más eficaz para impulsar la fabricación nacional.

La acusación de Trump de que Taiwán "roba" puestos de trabajo de chips estadounidenses añade más tensión, a pesar del apoyo bipartidista a la medida en el Congreso.

Estos factores podrían crear un cruce de caminos en la política, lo que potencialmente podría interrumpir el flujo de fondos a TSMC y otros beneficiarios.

Operaciones de TSMC en Arizona

La inversión de TSMC en Arizona representa un paso transformador para la industria de semiconductores.

Su primera planta comenzó a producir chips avanzados en el cuarto trimestre del año pasado, mientras que se espera que la segunda planta esté operativa para 2028.

En conjunto, los proyectos representan una inversión de 65 mil millones de dólares, lo que lo convierte en una de las inversiones extranjeras directas más importantes en la historia de Estados Unidos.

El éxito de estas plantas es vital no solo para TSMC sino también para la economía estadounidense, ya que tienen como objetivo producir chips de vanguardia utilizados en inteligencia artificial, defensa y electrónica de consumo.

A pesar de los primeros contratiempos, TSMC ha recibido 1.500 millones de dólares en financiación federal, con apoyo adicional vinculado a hitos de construcción y producción.

Este modelo de financiación incremental subraya el compromiso de la administración Biden con el proyecto, pero las revisiones de la política de Trump podrían interrumpir esta trayectoria.

Impacto en el panorama mundial de los semiconductores

El resultado de la batalla por la financiación de la Ley CHIPS de TSMC tiene implicaciones que van mucho más allá de Arizona. Para Estados Unidos, cortar la financiación podría debilitar su capacidad para competir con China en la carrera de los semiconductores.

Para Taiwán, que ve a TSMC como un símbolo de orgullo nacional y fortaleza económica, el debate sobre la financiación añade otra capa de complejidad a su relación con Estados Unidos.

Un cambio de política también podría indicar un cambio en las prioridades de Estados Unidos, favoreciendo potencialmente a las empresas nacionales sobre las entidades extranjeras.

Una medida así complicaría los planes de expansión de TSMC y podría provocar interrupciones en la cadena de suministro que repercutirían en las industrias que dependen de sus chips.

Además, modificar la Ley CHIPS podría enviar señales contradictorias a otras empresas internacionales que estén considerando invertir en Estados Unidos.

TSMC navega en la incertidumbre

Si bien la Ley CHIPS ha proporcionado una base sólida para la expansión de TSMC en Estados Unidos, la empresa se enfrenta a un delicado acto de equilibrio a medida que se adapta a la cambiante dinámica política.

TSMC ha enfatizado su compromiso con la transparencia y la colaboración con las autoridades estadounidenses, posicionándose como un socio de confianza independientemente de la administración en el poder.

El desafío radica en mantener este impulso si Trump prioriza estrategias alternativas para lograr la independencia de los semiconductores.

Las apuestas son altas, no solo para TSMC sino también para la industria de semiconductores en general. Con la aceleración de la demanda mundial de chips avanzados, el resultado de este debate sobre financiación dará forma al futuro de la tecnología y la innovación a escala internacional.