¿Podrá la economía europea recuperarse con recortes de tasas y desregulación?

¿Podrá la economía europea recuperarse con recortes de tasas y desregulación?
Dionysis Partsinevelos
30 ene 2025, 12:23 P. M.
  • El BCE está recortando las tasas mientras la incertidumbre sobre la inflación y la divergencia de políticas de Estados Unidos crean riesgos.
  • El plan de desregulación de la UE tiene como objetivo impulsar los negocios, pero puede debilitar los compromisos climáticos.
  • Las políticas comerciales de Trump y las brechas de financiación de Europa podrían desafiar aún más la recuperación económica.

La economía europea está en dificultades. El crecimiento se ha desacelerado, las empresas están agobiadas por las regulaciones y la inflación sigue siendo impredecible.

Para cambiar las cosas, el Banco Central Europeo está flexibilizando su política monetaria, mientras que la Comisión Europea está presionando por la desregulación y los cambios en la política industrial.

La cuestión es si esto será suficiente.

Con Estados Unidos moviéndose en una dirección diferente y las tensiones comerciales mundiales en aumento, la estrategia económica de Europa para 2025 conlleva tanto oportunidades como serios riesgos.

¿Las tasas de interés más bajas ayudarán o perjudicarán?

El Banco Central Europeo vuelve a recortar las tasas, con una reducción de 0,25 puntos porcentuales prevista para el 30 de enero, lo que llevará la tasa clave al 2,75 por ciento.

Los mercados esperan al menos tres recortes más este año, lo que llevaría las tasas al 2,00 por ciento a mediados de 2025 y posiblemente al 1,50 por ciento a fines de año.

Las tasas de interés más bajas generalmente fomentan el endeudamiento y la inversión, ayudando a las empresas a expandirse y a los consumidores a gastar.

Pero la situación en Europa no es tan simple. La inflación en la zona euro ha aumentado durante cuatro meses consecutivos, impulsada en parte por las fluctuaciones de los precios de la energía.

Si la inflación se mantiene alta, el BCE podría tener que ralentizar o incluso detener sus recortes de tipos previstos.

Otra preocupación es la creciente divergencia entre el BCE y la Reserva Federal de Estados Unidos.

Mientras el BCE está recortando agresivamente las tasas, la Fed se mantiene firme y mantiene las tasas de interés altas.

Esta brecha en la política monetaria está empujando al euro a la baja frente al dólar estadounidense.

Un euro más débil hace que las exportaciones europeas sean más competitivas, pero también aumenta el costo de las importaciones, lo que podría alimentar la inflación.

El BCE está caminando sobre una delgada línea, tratando de apoyar el crecimiento sin dejar que la inflación se salga de control.

Desregulación: ¿impulsar los negocios o debilitar las normas verdes?

Las empresas europeas se quejan desde hace tiempo de la excesiva regulación, argumentando que las complejas normas de sostenibilidad y cumplimiento dificultan su funcionamiento.

En respuesta, la Comisión Europea ha introducido el Compás de Competitividad, un plan para simplificar las regulaciones y reducir la burocracia, lo que podría ahorrar a las empresas 37 mil millones de euros al año para 2029.

El plan incluye la flexibilización de los requisitos de informes de sostenibilidad, la reducción de la carga regulatoria para las empresas medianas y la simplificación de las leyes ambientales y de la cadena de suministro.

El objetivo es hacer de Europa un lugar más atractivo para hacer negocios, pero hay preocupaciones de que estos cambios podrían socavar los compromisos climáticos de la UE.

Los grupos ambientalistas advierten que la desregulación podría debilitar el Pacto Verde, especialmente si resulta en reglas más laxas sobre emisiones y responsabilidad corporativa.

Los líderes europeos insisten en que los objetivos climáticos permanezcan sin cambios, pero el impulso al crecimiento industrial puede venir a costa de una supervisión ambiental más estricta.

Al mismo tiempo, otros líderes europeos, como el AfD alemán y los Patriotas por Europa franceses, están presionando para abandonar por completo el Pacto Verde.

¿Cómo afecta la política comercial de Trump a Europa?

El regreso de Donald Trump ha añadido otra capa de incertidumbre al panorama económico de Europa.

Durante su presidencia, insinuó aranceles a las importaciones de la UE, una medida que podría ralentizar el crecimiento europeo en un momento en que ya está luchando.

Si Estados Unidos impone restricciones comerciales, las industrias europeas, en particular los fabricantes de automóviles y de acero, podrían sufrir.

Al mismo tiempo, las políticas de "Estados Unidos primero" de Trump podrían llevar a que más inversiones estadounidenses fluyan de vuelta a las industrias nacionales, lo que dificultaría la competencia de las empresas europeas.

El BCE y la Comisión Europea podrían tener que ajustar sus políticas rápidamente si Trump intensifica las tensiones comerciales.

Por ahora, la amenaza sigue siendo hipotética, pero los responsables políticos europeos ya se están preparando para posibles interrupciones.

¿Por qué la economía europea sigue rezagada?

Los problemas económicos de Europa no comenzaron con Trump ni con las altas tasas de interés.

El crecimiento se ha estado desacelerando durante años.

Un informe reciente de Bruegel, un importante centro de estudios económicos, sostiene que la estrategia económica de Europa aún no es un plan coherente.

La UE todavía lucha por equilibrar las políticas de energía verde con la competitividad industrial, invertir en tecnologías de vanguardia como la IA y la biotecnología, y cerrar las profundas brechas de financiación que frenan la reforma económica.

La política monetaria por sí sola no solucionará estas debilidades estructurales.

Reducir las tasas de interés puede brindar un alivio temporal, pero sin una inversión más fuerte y una estrategia industrial más clara, Europa corre el riesgo de quedarse aún más rezagada con respecto a Estados Unidos y China.

Muchas de las soluciones propuestas en los informes del ex presidente del BCE Mario Draghi y del ex primer ministro italiano Enrico Letta aún no se han implementado completamente, dejando preguntas críticas sin respuesta.

Además, la inestabilidad económica y política en las dos mayores economías de la región, Francia y Alemania, sólo está erosionando la confianza de los inversores en los planes de recuperación de Europa.

¿Qué pasa con la vivienda y el costo de vida?

La asequibilidad de la vivienda se ha convertido en un problema urgente en toda Europa. El 16 por ciento de la población de la UE vive en viviendas superpobladas y el nueve por ciento gasta más del 40 por ciento de sus ingresos en alquiler o hipotecas.

Los Países Bajos están liderando el impulso para que la UE cambie sus normas para hacer que la vivienda sea más asequible, argumentando que la UE debería clasificar la construcción de viviendas como un "interés público primordial", similar a la energía renovable.

Esto permitiría aprobaciones de construcción más rápidas y relajaría las restricciones ambientales que actualmente ralentizan los proyectos.

El gobierno holandés también está pidiendo cambios en las normas de ayuda estatal, que permitirían más subsidios para la vivienda de clase media.

La Comisión Europea reconoce el problema, pero ha tardado en actuar, insistiendo en que cualquier cambio debe ser evaluado caso por caso.

Sin una reforma significativa, la crisis de la vivienda seguirá ejerciendo presión financiera sobre los hogares europeos, lo que dificultará aún más la recuperación económica.

Una apuesta arriesgada pero necesaria

Europa está adoptando un enfoque audaz al reducir las tasas de interés y flexibilizar las regulaciones en un esfuerzo por reactivar el crecimiento.

El BCE espera que el abaratamiento del crédito fomente la inversión y el gasto de los consumidores, mientras que la Comisión Europea está tratando de facilitar la actividad empresarial.

Sin embargo, los riesgos son significativos. La inflación sigue siendo incierta, la brecha entre la política monetaria estadounidense y europea se está ampliando y las políticas comerciales de Trump podrían crear nuevos shocks económicos.

Sin estrategias de inversión claras y una financiación adecuada, la economía de la UE puede seguir teniendo dificultades.

Por ahora, los responsables políticos europeos están apostando a que estos cambios reavivarán el crecimiento.

Queda por ver si esta apuesta dará sus frutos o si creará nuevos problemas.