SpaceX de Elon Musk enfrenta nuevos obstáculos tras la explosión de Starship

SpaceX de Elon Musk enfrenta nuevos obstáculos tras la explosión de Starship
Diya Poddar
07 mar 2025, 07:35 A. M.
  • La nave espacial perdió el control y se desintegró minutos después de iniciar su misión.
  • La FAA inició una investigación, suspendiendo los vuelos posteriores de Starship.
  • La caída de escombros provocó breves interrupciones del tráfico aéreo sobre Florida y el Caribe.

SpaceX sufrió otro gran revés cuando su nave espacial Starship explotó en pleno vuelo poco después de despegar de Boca Chica, Texas.

Este es el segundo fracaso consecutivo del programa de cohetes de Elon Musk con destino a Marte en poco más de un mes, lo que genera preocupación sobre el progreso de las ambiciosas misiones de espacio profundo de SpaceX.

El vuelo de prueba, diseñado para desplegar satélites simulados, terminó abruptamente cuando el vehículo perdió el control y se desintegró en el espacio.

La Administración Federal de Aviación (FAA) ha iniciado una investigación sobre el incidente, suspendiendo los lanzamientos de Starship hasta que se identifique la causa raíz.

El incidente también ha provocado breves interrupciones en el tráfico aéreo, con vuelos desviados debido a la caída de escombros.

La nave espacial explota, los restos caen sobre el Caribe.

El cohete Starship de 123 metros (403 pies) despegó aproximadamente a las 6:30 pm ET (23:00 GMT), separándose con éxito de su propulsor Super Heavy, que regresó a tierra según lo previsto.

Sin embargo, momentos después, la nave espacial comenzó a girar sin control, observándose múltiples apagones de motores en la transmisión en vivo de SpaceX.

Poco después, la Starship se desintegró, esparciendo escombros ardientes sobre partes de Florida y el Caribe.

Los vídeos que circularon en las redes sociales captaron la dramática desintegración de la nave espacial mientras estelas de fuego iluminaban el cielo.

La FAA suspendió temporalmente los vuelos comerciales en los principales aeropuertos, incluidos Miami, Fort Lauderdale, Palm Beach y Orlando, debido a la preocupación por la caída de escombros. El tráfico aéreo alrededor de las Islas Turcas y Caicos también fue desviado.

SpaceX confirmó posteriormente el fallo, afirmando que la nave espacial había experimentado una "desintegración rápida no programada", un término utilizado por la compañía para describir explosiones catastróficas.

El equipo ha comenzado a analizar los datos de vuelo para determinar la causa del fallo, con especial atención a la mejora de la fiabilidad de Starship para futuras misiones.

La FAA inicia una investigación.

Tras la explosión, la FAA inició una investigación, exigiendo a SpaceX que evaluara la causa del fallo y obtuviera la aprobación antes de intentar otro vuelo.

El organismo regulador ha exigido a SpaceX que presente un informe detallado que describa los posibles riesgos de seguridad y las medidas correctivas antes de que Starship pueda volver a volar.

Este revés se produce apenas unas semanas después de que el anterior vuelo de prueba de Starship terminara con un fallo similar.

El 16 de enero, la nave espacial explotó ocho minutos después del inicio de su misión debido a un incendio cerca del tanque de oxígeno líquido, provocando que los restos cayeran sobre las islas del Caribe.

En ese momento, SpaceX atribuyó el fallo a problemas con la temperatura del combustible y las líneas de combustible, lo que motivó modificaciones antes del último lanzamiento.

A pesar de estos esfuerzos, la última prueba demostró que se necesitan más mejoras antes de que Starship pueda alcanzar sus objetivos de transportar astronautas y carga a la Luna y Marte.

Los fallos consecutivos han intensificado el escrutinio sobre el enfoque de SpaceX de iteración rápida, que favorece las pruebas frecuentes y los fallos como parte del proceso de desarrollo.

Los planes de Musk para el espacio profundo en riesgo

Los continuos fracasos de Starship suponen un desafío a la visión de Musk de hacer los viajes espaciales más rentables y permitir el asentamiento humano en Marte.

La NASA también ha invertido en Starship para su programa Artemis, cuyo objetivo es devolver astronautas a la Luna.

Los retrasos en el desarrollo de Starship podrían afectar el cronograma de las misiones lunares de la NASA, que actualmente dependen de la capacidad de SpaceX para transportar tripulación y carga más allá de la órbita terrestre.

Si bien SpaceX sigue comprometida con su estrategia de pruebas agresivas, las recientes explosiones sugieren que la empresa podría necesitar refinar su enfoque.

Con el aumento del escrutinio regulatorio y las crecientes preocupaciones por la seguridad, SpaceX se enfrenta a una presión cada vez mayor para garantizar que Starship no solo sea potente, sino también lo suficientemente fiable para los viajes al espacio profundo.