Milei, de Argentina, busca los depósitos en dólares ocultos para impulsar la recuperación económica.

Milei, de Argentina, busca los depósitos en dólares ocultos para impulsar la recuperación económica.
Noris Soto
22 may 2025, 19:25 P. M.
  • El nuevo decreto de Argentina permite a los residentes usar dólares estadounidenses no declarados sin revelar su origen.
  • La medida tiene como objetivo reintegrar miles de millones de dólares en efectivo en circulación ilegal en la economía formal para impulsar el crecimiento.
  • Amplía la amnistía fiscal del año pasado y también se presentará al Congreso como un proyecto de ley.

Se espera que el presidente argentino, Javier Milei, firme el jueves un decreto que podría liberar miles de millones de dólares en efectivo acumulado por personas preocupadas por la larga historia de volatilidad económica del país.

Según el portavoz presidencial, Manuel Adorni, la nueva medida, que se basa en un anterior intento de amnistía, permite a los argentinos utilizar fondos no declarados sin revelar su origen.

La iniciativa tiene como objetivo incorporar los depósitos informales al sistema bancario formal, un paso crucial mientras el país intenta recuperarse de una reciente recesión técnica y busca frenar la inflación, que anteriormente había alcanzado cifras de tres dígitos anuales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, considera el programa como un componente clave de la estrategia económica más amplia de Milei para restablecer el crecimiento y la confianza financiera.

Una nación de banqueros de colchones

Existe una percepción negativa de los bancos argentinos. A lo largo de los años, las crisis económicas, las devaluaciones de la moneda y los controles de capital han provocado que muchos residentes ahorren principalmente en efectivo.

Estas reservas suelen guardarse debajo de los colchones, en cajas fuertes domésticas o se envían al extranjero.

Como resultado, una cantidad de dólares estadounidenses fuera de la economía formal ha aparecido en forma de "sombra" bajo esta cultura de secreto financiero.

El gobierno cree que miles de millones de esos fondos permanecieron fuera de los canales oficiales, lo que hizo imposible invertirlos, prestarlos o utilizarlos productivamente de alguna otra manera.

Su administración cree que este capital no utilizado es vital para estabilizar la economía.

El gobierno apuesta a generar confianza legalizando el uso de efectivo no declarado sin penalización ni investigación alguna, alentando a los argentinos a "reinsertar", entre comillas, su dinero.

Ampliar una amnistía anterior.

El nuevo decreto sigue a un programa de amnistía fiscal puesto en marcha el año pasado, que devolvió decenas de miles de millones de dólares a la economía formal.

A cambio de declarar los ingresos y los activos ocultos a las autoridades fiscales, el programa ofrecía seguridad jurídica.

Fue una de las medidas más contundentes para fomentar la transparencia financiera en la administración de Milei, pero sin la amenaza de castigo.

El nuevo decreto abre la puerta a muchas personas que buscan participar sin temor a represalias, ya que, a diferencia de las amnistías anteriores vinculadas a declaraciones de activos o plazos, no especifica términos precisos.

En un cambio trascendental, se elimina la obligación de revelar el origen del dinero, creando así un entorno más favorable para que las personas comunes con ahorros no declarados entren legalmente en la economía.

La medida también se presentará en el Congreso como un proyecto de ley independiente, posiblemente para codificarla en ley y hacer que dure más tiempo que una orden ejecutiva presidencial.

Centrándonos en los argentinos comunes y corrientes.

La administración afirma que la nueva política tiene como objetivo ayudar a los ciudadanos comunes, en lugar de a las élites adineradas o a los actores ilegales.

Los funcionarios esperan que, al presentar el proyecto como una cura para años de represión financiera, ganen apoyo popular y eliminen el estigma de la participación.

Según Caputo, el objetivo no es facilitar el lavado de dinero, sino respetar la historia económica particular de Argentina, que ha llevado a millones de personas a desconfiar de las instituciones y a proteger sus ahorros de forma independiente.

Los partidarios afirman que incorporar este dinero a la economía legal mejorará la inversión, promoverá el gasto de los consumidores y disminuirá la demanda de los mercados ilegales.

Como resultado, esto podría ayudar a estabilizar los precios, aumentar los ingresos del gobierno y fomentar reformas financieras más amplias.