Lula de Brasil y Xi de China prometen una cooperación más estrecha en los BRICS y buscan nuevas oportunidades comerciales

Lula de Brasil y Xi de China prometen una cooperación más estrecha en los BRICS y buscan nuevas oportunidades comerciales
Noris Soto
12 ago 2025, 17:28 P. M.
  • Lula y Xi reafirmaron a los BRICS y al G20 como plataformas clave para defender el multilateralismo y resistir las medidas comerciales.
  • Ambos líderes acordaron expandir los lazos bilaterales, con la agricultura como centro del comercio entre China y Brasil.
  • Xi describió las relaciones como más sólidas e instó a realizar esfuerzos conjuntos para abordar los desafíos globales, incluida Ucrania.

El lunes, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una llamada telefónica con el presidente chino, Xi Jinping, que duró una hora y giró en torno al papel de los BRICS en el cambiante orden mundial y sus relaciones comerciales en los próximos años.

Los líderes, según comentarios atribuidos tanto a la presidencia de Brasil como a los medios estatales chinos, reiteraron sus intenciones de reforzar el multilateralismo a través de foros como el G20 y los BRICS.

El llamado destacó la postura común de ambos países de respeto a la preservación de la cooperación multilateral en un momento de crecientes tensiones geopolíticas.

Reflexionando sobre las conversaciones, la oficina de Lula señaló que los dos presidentes coincidieron en que estos foros son "fundamentales para promover el diálogo entre los países" y "para evitar el establecimiento de medidas unilaterales en el comercio y la política mundial".

Relaciones comerciales y nuevas oportunidades

Más allá de la cooperación política, el debate se centró en el creciente potencial de negocios entre Brasil y China.

La presidencia brasileña subrayó que ambos líderes mostraron su voluntad de explorar nuevas áreas de cooperación económica al tiempo que amplían los fuertes flujos comerciales existentes.

La agricultura sigue siendo una piedra angular de la asociación, siendo China el principal importador mundial de soja, la mayoría de los cuales son de Brasil.

Los exportadores brasileños de café han fortalecido recientemente su posición en el mercado chino, debido en parte a los aranceles impuestos por Estados Unidos que han desviado los patrones comerciales.

Disputas arancelarias y solidaridad BRICS

Lula anunció la semana pasada que iniciaría una conversación con las naciones del BRICS sobre cómo lidiar con los aranceles de Trump, después de que Trump calificara al grupo de "antiestadounidense" y los amenazara con más impuestos.

Los BRICS son una plataforma importante para construir consenso en el Sur Global, dijo Xi, según un informe de los medios estatales.

Mencionó que China está preparada para trabajar con las autoridades nacionales de Brasil para predicar con el ejemplo entre y desde una de las principales economías emergentes, al tiempo que envía una clara señal de "solidaridad y autosuficiencia".

La semana pasada, Beijing respaldó a Brasil en su oposición a lo que llamó "comportamiento intimidatorio" sobre los altos aranceles, sin nombrar directamente a Estados Unidos.

Relación estratégica en un punto alto

Xi describió las relaciones entre China y Brasil como en su punto máximo en la historia, según Xinhua.

Los dos países han mantenido un compromiso diplomático constante y han colaborado en problemas como el comercio, el clima y la gobernanza global.

Además de los problemas económicos, Xi y Lula discutieron temas geopolíticos más grandes, como el conflicto de Ucrania.

Xi enfatizó la importancia de los esfuerzos de colaboración para promover soluciones políticas a las crisis globales, colocando a Brasil y China como defensores de la negociación y la resolución pacífica.

Perspectivas de cooperación

La conversación de Lula y Xi es una señal de que las relaciones entre Brasil y China siguen en marcha, con los dos gobiernos alejándose de la creciente influencia de Estados Unidos a través de la defensa de los valores del multilateralismo y el beneficio recíproco.

Ambos estados comparten un enfoque en la agricultura y las nuevas oportunidades comerciales, lo que sugiere relaciones comerciales aún más profundas como una posibilidad, mientras que los BRICS siguen siendo la geografía central de sus actividades geopolíticas coordinadas.

Con el clima económico mundial cada vez más limitado por los muros arancelarios y las tensiones comerciales, ambos líderes parecen decididos a aprovechar su asociación para reforzar el acceso a los mercados, promover la cooperación Sur-Sur y ampliar la influencia política en las instituciones multilaterales.

La alineación también muestra cómo los BRICS desean evolucionar hacia el orden global.

Tanto para Brasil como para China, el grupo es más que una mera plataforma económica.

Sirve como una herramienta para posicionarse aún más como parte de un sistema multipolar.

Unidos por intereses comunes, trabajando en el contexto de la rivalidad, su verdadera asociación puede convertirse en un modelo para otras economías emergentes que quieran adaptarse a la nueva realidad geoeconómica.