Argentina suspende impuestos a la exportación de aluminio y acero para impulsar la competitividad

Argentina suspende impuestos a la exportación de aluminio y acero para impulsar la competitividad
Noris Soto
08 oct 2025, 17:06 P. M.
  • Argentina levanta los impuestos a la exportación de acero y aluminio para mejorar la competitividad y las ventas al exterior.
  • La suspensión de impuestos se aplica solo cuando los aranceles de importación superan el 45%, hasta el 31 de diciembre de 2025.
  • La medida tiene como objetivo apoyar las exportaciones industriales, impulsar las entradas de divisas y probar la liberalización selectiva del comercio.

El gobierno de Argentina suspendió el miércoles los impuestos a la exportación de aluminio, acero y sus derivados, una medida destinada a impulsar la competitividad en el sector manufacturero y reforzar las exportaciones de esos productos, según una resolución publicada en el boletín oficial.

La medida entrará en vigor a partir del miércoles y permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2025 o hasta que los países importadores de estos bienes reduzcan sus aranceles por debajo del 45%.

La suspensión de los impuestos a la exportación sólo se aplicará a los destinos en los que los aranceles de importación sobre esos productos sean de un mínimo del 45 por ciento en la actualidad.

La medida es una señal de que Argentina está tratando de promover las exportaciones industriales en un entorno económico tenso al mismo tiempo que intenta liberalizar lentamente su política comercial.

Alivio temporal para el sector industrial

El levantamiento de impuestos está diseñado "para mejorar la capacidad de exportación y mejorar la competitividad de uno de los sectores productivos del país", según el decreto del gobierno.

Los productores de acero y aluminio, parte de la industria metalúrgica, han tenido problemas en los últimos años en medio de un entorno internacional de volatilidad de precios y condiciones económicas internas débiles.

Por último, la reducción de la carga fiscal de la exportación tiene por objeto promover el envío al extranjero y la entrada de divisas. La medida brinda un respiro a las empresas que han enfrentado altos costos de producción y un cuello de botella en las exportaciones al extranjero.

Sin embargo, esta suspensión representa un respiro para los exportadores y depende de que el mundo global descubra un equilibrio en el comercio de estos bienes.

Eso ayudó al Reino Unido a dar los primeros pasos contra Argentina, pero su gobierno vinculó la exención de impuestos a las políticas arancelarias de los países de destino, lo que indica que Argentina estaba decidida a equilibrar su propia apertura con la reciprocidad comercial.

Estrategia comercial más amplia

La medida es parte de un esfuerzo más amplio de Argentina para ajustar su régimen de exportación.

En septiembre, el gobierno eliminó temporalmente los impuestos a la exportación de soja, maíz, trigo y sus derivados, incluido el biodiesel, para tratar de impulsar las ventas de productos agrícolas y traer divisas muy necesarias para estabilizar el peso.

Pero esa medida agrícola fue rescindida en menos de una semana. La breve interrupción destacó el cuidadoso acto de equilibrio que tiene el gobierno entre impulsar las exportaciones y controlar los ingresos fiscales.

La política de metales recientemente anunciada, por otro lado, abarca una duración mucho más larga, lo que sugiere un intento mucho más a largo plazo de brindar apoyo al sector industrial.

Al anunciar esa decisión, los funcionarios la llamaron una continuación de un movimiento hacia una "mayor transparencia" en la política comercial, similar al mensaje general de la administración sobre la economía.

Fomentar las exportaciones a pesar de la presión económica

A pesar de una modesta recuperación económica, Argentina está bajo presión para atraer dinero extranjero y aumentar la producción industrial.

Los impuestos a la exportación han sido durante mucho tiempo una fuente importante de ingresos gubernamentales, pero también se les ha culpado de desalentar la producción y reducir la competitividad internacional.

La suspensión provisional es una apuesta estratégica: al renunciar a los ingresos fiscales a corto plazo, el gobierno espera impulsar las exportaciones y la actividad económica.

La eficacia a largo plazo de la medida puede estar determinada por la demanda mundial y la velocidad con la que los socios comerciales aumentan sus propios derechos de importación.

Perspectivas para la industria metalúrgica

Mientras tanto, para los productores de aluminio y acero, la política podría desbloquear aún más el acceso a mercados de altos aranceles que antes eran menos accesibles bajo los gravámenes a la exportación.

Las empresas que realizan envíos a esos mercados podrían incluso llegar a ser lo suficientemente competitivas en cuanto a precios como para recuperar o aumentar su cuota de mercado.

Sin embargo, la expiración incorporada del decreto y los límites basados en aranceles pueden dejar poco espacio para la planificación a largo plazo.

Este reembolso de los impuestos a la exportación se revocaría automáticamente si los países (que son el destino final de la mayor parte del acero chino) reducen sus aranceles de importación por debajo de la marca del 45% para fines de 2025.

Esta condicionalidad orienta la expectativa de que el gobierno solo está experimentando con una liberalización selectiva en lugar de emprender una transformación estructural permanente.

La medida temporal podría convertirse en una reforma comercial más amplia o permanecer como una acción temporal, lo que aún está por verse.