Trump intensifica disputa con Colombia, promete nuevos aranceles y congelación de ayuda en medio del conflicto de drogas

Trump intensifica disputa con Colombia, promete nuevos aranceles y congelación de ayuda en medio del conflicto de drogas
Noris Soto
20 oct 2025, 13:08 P. M.
  • Trump promete aumentar los aranceles y detener todos los pagos de Estados Unidos a Colombia en medio de las crecientes tensiones.
  • Petro condena los ataques militares estadounidenses, calificándolos de ataques contra civiles inocentes.
  • Las relaciones diplomáticas entre Washington y Bogotá alcanzaron su punto más bajo en décadas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impondría aranceles a las importaciones colombianas y suspendería toda ayuda financiera al país sudamericano, empeorando una crisis que se desarrolla rápidamente y que ha tensado las relaciones entre Washington y Bogotá.

La declaración siguió a días de aumento de la retórica y la acción militar relacionada con las operaciones antinarcóticos de Estados Unidos en el Caribe.

"Estoy deteniendo todos los pagos a Colombia", dijo Trump desde el Air Force One, sin aclarar qué programas de ayuda se verían afectados.

Colombia, anteriormente uno de los principales receptores de ayuda de Estados Unidos en el hemisferio occidental, ya ha visto recortados fondos este año debido al cierre de USAID, la principal agencia humanitaria del gobierno de Estados Unidos.

Las exportaciones colombianas a Estados Unidos ya enfrentan un arancel de referencia del 10%, que es idéntico a las tasas que Trump ha impuesto a otros socios comerciales, pero las palabras de Trump indican que son inminentes nuevos aumentos.

Se prevé que los detalles sobre la nueva estructura tarifaria se publiquen el lunes.

Una ruptura diplomática alimentada por ataques militares

Las tensiones aumentaron a principios de esta semana después de que el ejército estadounidense atacara un barco en el Caribe, que creía que estaba conectado con el Ejército Colombiano de Liberación Nacional, un grupo guerrillero izquierdista narcotraficante.

El Comando Sur de Estados Unidos, bajo cuya jurisdicción cae el ataque, confirmó que el barco fue destruido y tres personas murieron, según el secretario de Defensa Pete Hegseth.

Sin embargo, el presidente colombiano Gustavo Petro cuestionó la narrativa de Estados Unidos, afirmando que el barco pertenecía a una "familia humilde" que no estaba relacionada con ningún grupo rebelde.

Denunciando ese ataque y los comentarios de Trump, acusó al presidente estadounidense de faltarle el respeto a la soberanía y dignidad de Colombia.

"Como no soy un empresario, menos aún soy un narcotraficante", comentó Petro en X, anteriormente Twitter. "No hay codicia en mi corazón".

Acusaciones mutuas y consecuencias políticas

Las tensiones han aumentado progresivamente a medida que ambos líderes presentan acusaciones.

Más temprano el domingo, Trump se refirió a Petro como un "líder de drogas ilegales" y acusó a su gobierno de participar en la producción de drogas. "No luchan contra las drogas; fabrican drogas", dijo a los periodistas.

La administración de Petro reaccionó enérgicamente, calificando los comentarios de "ofensivos" y un "acto extremadamente grave" que degrada la dignidad de Colombia.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que buscará asistencia internacional para salvaguardar la autonomía del país contra lo que llamó acusaciones infundadas de Trump.

La disputa sigue a una serie de episodios militares que han provocado indignación entre expertos legales y organizaciones de derechos humanos.

Los ataques estadounidenses, que supuestamente mataron a docenas de personas, han planteado dudas sobre la legitimidad de las actividades estadounidenses en las vías fluviales de la zona, así como la posibilidad de muertes civiles.

Una ruptura más amplia en las relaciones

El deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Colombia es un marcado retroceso de décadas de cooperación en iniciativas antinarcóticos y de seguridad.

Petro ha prometido abordar el cultivo de coca con soluciones sociales y militares, pero ante la intransigencia del tráfico de drogas en las zonas rurales, los resultados han sido lentos.

Petro hizo acusaciones a principios de este mes de que uno de los ataques estadounidenses golpeó un barco colombiano, algo que Washington negó.

Las tensiones aumentaron aún más cuando Estados Unidos canceló la visa de Petro en septiembre después de que asistió a una manifestación propalestina en Nueva York e instó a las tropas estadounidenses a desobedecer las órdenes dadas por Trump.

Según los analistas, las relaciones han alcanzado un mínimo histórico como resultado de las medidas implementadas por la administración esta semana.

Colombia, históricamente un socio importante de Estados Unidos en su política de seguridad, se encuentra ahora en el epicentro de un huracán político y diplomático que continúa ampliándose.

Ahora, con Trump preparándose para implementar otro conjunto de medidas comerciales punitivas, las relaciones entre Estados Unidos y Colombia podrían estar hechas jirones, divididas por insultos y acciones militares y una guerra de palabras cada vez mayor entre dos líderes que parecen no estar dispuestos a ceder.