Reunión Trump-Putin bajo nube después de que las conversaciones ministeriales entre Estados Unidos y Rusia se suspendieran

Reunión Trump-Putin bajo nube después de que las conversaciones ministeriales entre Estados Unidos y Rusia se suspendieran
Devesh Kumar
21 oct 2025, 12:33 P. M.
  • Las conversaciones preparatorias Rubio-Lavrov se descartaron, lo que puso en duda el plan de la cumbre de Budapest.
  • La reunión entre Trump y Zelenskyy en la Oficina Oval se volvió tensa por las concesiones territoriales.
  • Trump insta a congelar las filas; niega exigir la cesión total del Donbás.

La muy esperada segunda cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, enfrenta incertidumbre después de que las conversaciones preparatorias entre sus principales diplomáticos se pospusieran indefinidamente, según un informe de CNN el martes.

El desarrollo ensombrece lo que se esperaba que fuera una reunión histórica en Budapest que podría remodelar las negociaciones para poner fin al actual conflicto entre Rusia y Ucrania.

El aplazamiento de la reunión entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha planteado dudas sobre si la cumbre de Budapest se llevará a cabo según lo planeado.

Fuentes familiarizadas con el asunto indican que el retraso se debe a desacuerdos fundamentales sobre la resolución de la guerra de Ucrania, y que, según los informes, las posiciones rusas siguen siendo demasiado maximalistas para la comodidad de Washington.

La reunión Trump-Zelenskyy expone profundas divisiones sobre el futuro de Ucrania

Las complicaciones que rodean la cumbre de Budapest siguen a una polémica reunión del 17 de octubre entre Trump y el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en la Casa Blanca, donde los desacuerdos fundamentales sobre la integridad territorial de Ucrania pasaron a primer plano.

El encuentro, descrito por múltiples fuentes como "tenso" y a veces amargo, reveló un cambio significativo en la posición de Trump después de su conversación telefónica del 16 de octubre con Putin.

Según funcionarios europeos informados sobre las discusiones, Trump presionó a Zelenskyy para que aceptara concesiones territoriales a Rusia, sugiriendo específicamente que Ucrania entregara toda la región oriental de Donbás para asegurar la paz.

Fuentes familiarizadas con la conversación dijeron que Trump advirtió a Zelenskyy que Putin había amenazado con "destruir" Ucrania si se negaba a cumplir con las demandas rusas.

Más tarde, Trump negó explícitamente haber exigido a Ucrania que cediera todo el Donbás, afirmando que "nunca discutimos eso", aunque respaldó congelar el conflicto a lo largo de las líneas de batalla actuales, lo que dejaría aproximadamente el 78 por ciento de la región de Donetsk bajo control ruso.

Después de la reunión, Trump publicó en las redes sociales, instando a ambas partes a "detenerse donde están" y negociar un acuerdo.

Zelenskyy salió de la Casa Blanca sin asegurar los misiles Tomahawk de largo alcance que había buscado, y Trump indicó que tal decisión no se alinearía con los intereses estadounidenses y que esperaba "terminar la guerra sin Tomahawks".

Importancia estratégica de la cumbre de Budapest

La decisión de celebrar una posible reunión Trump-Putin en Budapest no se trata solo de elegir un lugar conveniente; Señala un cambio diplomático importante.

Los analistas dicen que destaca el creciente papel de Hungría como puente entre Oriente y Occidente en un momento en que la mayor parte de Europa está firmemente alineada detrás de Kiev.

El primer ministro Viktor Orbán ha estado defendiendo ese caso. Llama a Hungría "el único país a favor de la paz en Europa" y dice que Budapest era el único lugar sensato para que se llevaran a cabo tales conversaciones.

Orbán también enmarcó la cumbre como una cuestión de supervivencia nacional.

Dijo que la guerra le ha costado a Hungría alrededor de 23.400 millones de euros en tres años, unos 5.000 euros por familia, a través de precios más altos de la energía, inflación y consecuencias económicas más amplias.

"El éxito de las negociaciones de paz en Budapest es vital para la existencia misma de Hungría", advirtió, argumentando que un acuerdo podría devolver a Hungría a su camino de crecimiento anterior a la guerra e incluso "duplicar o triplicar" la expansión económica.