Actualización del huracán Melissa: Cuba golpeada por fuertes vientos tras desastre en Jamaica

Actualización del huracán Melissa: Cuba golpeada por fuertes vientos tras desastre en Jamaica
Diya Poddar
29 oct 2025, 11:46 A. M.
  • Cuba evacuó a unos 735.000 residentes antes de tocar tierra en las provincias orientales.
  • Lluvias de hasta 25 pulgadas (63 cm) y marejadas de hasta 12 pies amenazan las costas de Cuba.
  • Se han reportado al menos siete muertes en todo el Caribe.

El huracán Melissa, ahora una tormenta de categoría 3, azotó Cuba la madrugada del miércoles después de devastar Jamaica menos de 24 horas antes.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) lo describió como una tormenta "extremadamente peligrosa" que cruzó hacia el este de Cuba con vientos sostenidos de aproximadamente 120 mph (195 km/h).

A medida que avanzaba hacia el interior, las lluvias torrenciales, las fuertes ráfagas y las marejadas ciclónicas de hasta 12 pies (3,7 metros) por encima de lo normal golpearon a las comunidades costeras.

Las autoridades cubanas lanzaron una de las evacuaciones más grandes de la historia reciente, trasladando a unas 735.000 personas a un lugar seguro.

Se han abierto refugios de emergencia en las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Las Tunas.

Los medios locales informaron que las inundaciones ya han dañado las líneas eléctricas, las casas y la infraestructura de transporte en áreas bajas.

El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez instó a los ciudadanos a "mantenerse alerta y disciplinados", mientras las autoridades advirtieron sobre más inundaciones y deslizamientos de tierra por lluvias superiores a 25 pulgadas (63 cm).

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos también emitió una alerta en Twitter, advirtiendo que el centro del huracán Melissa se encuentra ahora sobre el este de Cuba.

Destrucción sin precedentes en Jamaica antes de que Cuba tocara tierra

Melissa tocó tierra en Jamaica el martes por la tarde como un huracán de categoría 5 con vientos sostenidos de aproximadamente 185 mph (298 km/h). Fue la tormenta más fuerte jamás registrada en la isla, superando al huracán Gilbert de 1988.

El impacto fue catastrófico: se arrancaron techos, se arrancaron árboles y se paralizaron las redes eléctricas.

Más de 500.000 residentes se quedaron sin electricidad, mientras que 15.000 personas buscaron refugio. Tres hospitales sufrieron graves daños, lo que obligó a evacuaciones de emergencia.

Las áreas más afectadas incluyen las parroquias de St Elizabeth, Westmoreland y Clarendon, donde las carreteras permanecen bloqueadas por los escombros. En Kingston, los fuertes vientos derribaron vallas publicitarias e inundaron calles.

Cotality, una empresa de inteligencia inmobiliaria, estima que el costo de los daños a la propiedad en Jamaica oscila entre $ 5 mil millones y $ 10 mil millones.

La ONU dijo que la ayuda humanitaria, incluidos alimentos y suministros médicos, se enviará una vez que las condiciones permitan la reapertura de los aeropuertos.

La vulnerable infraestructura de Cuba amenazada

Las provincias orientales de Cuba, ya económicamente frágiles, enfrentan mayores riesgos a medida que aumentan los daños a la infraestructura. El gobierno ha priorizado la protección de las zonas costeras, las redes eléctricas y los hospitales.

Los equipos de rescate están trabajando para restaurar la electricidad y despejar los corredores de transporte, pero las comunicaciones siguen siendo intermitentes.

Los medios estatales informaron de medidas preventivas para salvaguardar los activos agrícolas, incluida la reubicación del ganado y el almacenamiento de reservas de alimentos.

Muchas ciudades costeras, particularmente en Guantánamo y Holguín, permanecen aisladas por las inundaciones. Las agencias internacionales, incluidas la ONU y la Cruz Roja, han comenzado los esfuerzos de coordinación para entregar suministros de socorro una vez que el clima se estabilice.

El aumento del calor del océano alimenta la intensificación de Melissa

Los meteorólogos atribuyen la rápida escalada de Melissa de una tormenta tropical a un huracán de categoría 5 a temperaturas récord de la superficie del mar por encima de los 30 °C en todo el Caribe.

Estas condiciones aceleraron la velocidad del viento y las caídas de presión mucho más allá de las tasas normales.

La Organización Meteorológica Mundial señaló que estos eventos de intensificación rápida son cada vez más frecuentes, en consonancia con los modelos climáticos globales que proyectan sistemas tropicales más fuertes y de desarrollo más rápido.

El poder de Melissa rivaliza con los huracanes más destructivos jamás registrados en el Atlántico, incluido Dorian en 2019, que devastó las Bahamas con vientos de 185 mph.

Si bien los datos siguen siendo incompletos, ninguna tormenta tan fuerte ha azotado Jamaica desde que comenzaron los registros en 1851.

Daños regionales y amenaza continua

La tormenta ya ha causado al menos siete muertes en todo el Caribe, incluidas tres en Haití, y ha puesto en peligro a unos 3,5 millones de personas, según las agencias de monitoreo de desastres de la ONU y la UE.

Las inundaciones, la pérdida de energía y las carreteras bloqueadas han ralentizado las operaciones de socorro en varias islas.

La trayectoria de Melissa ahora apunta hacia las Bahamas y potencialmente las Bermudas a finales de esta semana, donde los meteorólogos advierten sobre fuertes lluvias y vientos destructivos.

Estados Unidos está monitoreando la tormenta, y el presidente Donald Trump declaró que se enviará asistencia humanitaria a Jamaica tan pronto como las condiciones lo permitan.