Trump presenta la 'Junta de la Paz' de Gaza en Davos: aquí está quién firmó y quién la rechazó

Trump presenta la 'Junta de la Paz' de Gaza en Davos: aquí está quién firmó y quién la rechazó
Devesh Kumar
22 ene 2026, 14:49 P. M.
  • Trump firmó la carta de la Junta de Paz en Davos, presentándola como un mecanismo de alto el fuego y reconstrucción de Gaza.
  • Se informa que alrededor de 35 países se comprometieron, abarcando socios de Oriente Medio y algunos patrocinadores euroasiáticos seleccionados.
  • China, India, Canadá y Rusia siguen indecisos o condicionales, lo que plantea dudas sobre la legitimidad y el alcance.

El presidente estadounidense Donald Trump firmó formalmente la carta fundacional de su nueva "Junta de la Paz" el jueves en Davos.

La iniciativa está diseñada para supervisar la reconstrucción y el alto el fuego de Gaza, pero la ceremonia de firma puso al descubierto una clara división entre la coalición de seguidores de Trump y los escépticos aliados occidentales.

Unas 35 naciones se comprometieron a unirse a la junta, una mezcla de potencias de Oriente Medio, repúblicas de Asia Central y gobiernos europeos liderados por nacionalistas.

Pero las negativas de alto perfil del Reino Unido, Francia y países nórdicos señalaron dudas tanto sobre el marco legal de la junta como sobre su mandato.

Los firmantes: Una coalición diversa y simbólica

Los países que se sumaron se presentaron se presentan como una instantánea geopolítica de las prioridades de Trump en el primer mandato.

Israel, Arabia Saudí, Egipto, Catar, Turquía, Pakistán, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos se comprometieron todos.

Otros jugadores menos conocidos incluyen Kazajistán, Uzbekistán, Vietnam, Marruecos, Hungría, Armenia, Azerbaiyán, Kosovo, Argentina, Paraguay, Baréin y Bielorrusia.

En sus palabras durante la ceremonia de firma, Trump calificó a la junta como "la mejor junta jamás creada" y dijo, una vez completamente establecida, "podemos hacer prácticamente lo que queramos. Y lo haremos en colaboración con las Naciones Unidas."

Trump presidirá la junta de por vida, con autoridad para vetar decisiones, establecer agendas y destituir miembros.

La membresía permanente cuesta 1.000 millones de dólares, mientras que los miembros no permanentes tienen mandatos de tres años.

La junta ejecutiva incluye al secretario de Estado Marco Rubio, al yerno de Trump Jared Kushner (encargado de la reconstrucción de Gaza), al ex primer ministro británico Tony Blair, al enviado especial Steve Witkoff, al presidente del Banco Mundial Ajay Banga y al CEO de Apollo Global Management, Marc Rowan.

La 'Junta de Paz' de Trump: Las ausencias que hablan más fuerte

Las negativas duelas más profundas. La secretaria de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, anunció que el Reino Unido no firmaría, citando preocupaciones de que la junta opera como un tratado legal con "cuestiones mucho más amplias" que solo Gaza.

Francia declinó rotundamente, con funcionarios que expresaron preocupación de que la carta "va más allá del marco de Gaza" y plantea dudas sobre el respeto a los principios de la ONU.

Las naciones escandinavas siguieron el ejemplo, con Dinamarca, Noruega y Suecia en declive formal.

El primer ministro esloveno, Robert Golob, dijo que "interfiere peligrosamente con el orden internacional más amplio."

¿Sustitución o complemento a la ONU?

La línea de falla diplomática gira en torno a una preocupación compartida en toda Europa: ¿complementa o reemplaza esta junta las funciones de la ONU?

Trump insistió durante su discurso en que la organización trabajará "en conjunto con las Naciones Unidas", pero la carta fundacional de 11 páginas de la junta no menciona específicamente Gaza.

Mientras tanto, otras grandes potencias permanecen en un limbo.

China e India recibieron invitaciones pero no se han comprometido. Canadá aceptó "en principio" pero dijo que no pagará la tarifa de mil millones de dólares.

La situación de Rusia es confusa, ya que Trump afirmó que Putin aceptó, pero Moscú dijo que aún está "estudiando la invitación".

La junta se lanza en medio de preguntas sobre si puede ganarse legitimidad sin el apoyo de aliados occidentales tradicionales, o si Trump pretende establecer una esfera de influencia separada fuera de las instituciones multilaterales establecidas.