Volkswagen negocia reconvertir planta alemana para producción antimisiles

Volkswagen negocia reconvertir planta alemana para producción antimisiles
Utkarsh Roshan
24 mar 2026, 19:14 P. M.
  • Volkswagen podría reconvertir la planta para producir componentes del Iron Dome.
  • La iniciativa busca salvar empleos en medio de la desaceleración del sector automovilístico.
  • Aumenta la demanda de defensa mientras Europa eleva el gasto militar.

Volkswagen está en conversaciones con Rafael Advanced Defence Systems sobre un posible acuerdo para reconvertir una de sus fábricas alemanas para producir componentes de defensa antimisiles, informó el Financial Times, citando a personas familiarizadas con las conversaciones.

La asociación propuesta implicaría reconvertir la planta de Volkswagen en Osnabrück, Baja Sajonia, para fabricar piezas del sistema de defensa aérea Iron Dome de Israel, según el informe.

Si se completara, el acuerdo supondría un cambio para el sector automovilístico europeo, donde las empresas lidian con la caída de la rentabilidad, el aumento de la competencia china y una transición a los vehículos eléctricos más lenta de lo esperado.

Plan busca preservar empleos

La planta de Osnabrück, que emplea a unos 2.300 trabajadores, ha estado en riesgo de cierre mientras Volkswagen reestructura sus operaciones.

Según el Financial Times, ambas compañías pretenden preservar todos los empleos en la planta e incluso ampliar la plantilla.

Una persona familiarizada con las conversaciones dijo al medio que el objetivo era "salvar a todos, quizá incluso crecer", añadiendo que, en última instancia, serían los trabajadores quienes decidirían si participar en la producción relacionada con la defensa.

El gobierno alemán también respalda la propuesta, según el informe.

Qué produciría la planta

Dentro del plan, la fábrica de Osnabrück fabricaría componentes clave del sistema Iron Dome, incluidos camiones pesados para transportar misiles, lanzadores y generadores eléctricos.

La planta no produciría los misiles en sí. En su lugar, se espera que Rafael establezca una instalación separada en Alemania dedicada a la producción de misiles, señaló el informe.

Se espera que la reconversión requiera una inversión adicional limitada, ya que las capacidades de fabricación existentes son adaptables a la producción de defensa.

La producción podría comenzar en un plazo de 12 a 18 meses, siempre que los trabajadores acepten la reconversión, según el Financial Times.

El concepto se basa en combinar la tecnología de defensa israelí consolidada con la capacidad de fabricación alemana para acelerar el despliegue de sistemas de defensa aérea.

El rearme en Europa impulsa la demanda

Las conversaciones se producen mientras los gobiernos europeos aumentan el gasto en defensa en respuesta a la intensificación de las tensiones geopolíticas, especialmente tras la invasión de Rusia a Ucrania.

Alemania planea gastar más de 500.000 millones de euros en defensa antes de que termine la década, y la defensa aérea ha sido identificada como una prioridad clave.

Rafael apunta a clientes europeos para el sistema Iron Dome, con Alemania vista como una base de producción estratégica debido a su apoyo político a Israel y su capacidad industrial, indicó el informe.

Volkswagen ya tiene una exposición limitada a la fabricación de defensa a través de una empresa conjunta entre su filial MAN y Rheinmetall, que produce camiones militares.

Sin embargo, un papel directo en la producción de defensa antimisiles supondría un retorno más sustantivo a la fabricación de defensa para la compañía.

Aunque Israel atribuye a Iron Dome la intercepción de más del 90% de los cohetes entrantes, algunos expertos han cuestionado su idoneidad para las necesidades de defensa europeas, dado su alcance relativamente corto de unos 70 kilómetros y su uso primordial contra amenazas de corto alcance.

Cambio más amplio en la industria

La posible asociación subraya un cambio más amplio entre los fabricantes europeos que buscan utilizar la capacidad industrial excedente para la producción de defensa.

Volkswagen ha estado evaluando opciones para la planta de Osnabrück como parte de un plan de reducción de costes acordado en 2024, según el cual la producción de vehículos en el sitio terminará el próximo año.

La compañía también espera que unos 35.000 trabajadores se vayan antes de 2030, aunque las salidas están previstas que sean voluntarias.