Inflación de mediados de junio en México dentro de las previsiones, mantiene al Banco Central en la senda de la flexibilización

Inflación de mediados de junio en México dentro de las previsiones, mantiene al Banco Central en la senda de la flexibilización
Noris Soto
24 jun 2025, 16:55 P. M.
  • La inflación general subió un 0,10% a principios de junio, en línea con las expectativas de los economistas.
  • La inflación subyacente aumentó 0.22%, manteniendo la presión sobre la tendencia subyacente de los precios.
  • La inflación anual alcanzó el 4,51%, lo que refuerza las previsiones de un nuevo recorte de tipos esta semana.

La inflación general en México aumentó ligeramente en la primera quincena de junio, acercándose a lo que esperaban los analistas y fortaleciendo las opiniones del mercado de que el banco central se mantendrá en la senda de reducir gradualmente las tasas de interés.

Los precios al consumidor subieron un 0,10% durante la primera quincena de junio, ligeramente por debajo del 0,11% que los analistas habían pronosticado en un sondeo de Reuters, según datos publicados el martes por la agencia nacional de estadísticas de México.

La lectura más reciente indica que las presiones inflacionarias parecen estar contenidas, incluso cuando la inflación subyacente de los precios al consumidor parece estar aumentando un poco más rápido que el mes anterior.

La inflación subyacente sigue siendo pegajosa

El índice de inflación subyacente, una medida fundamental que excluye los efectos de materias primas volátiles como los alimentos y la energía, aumentó un 0,22% en la primera quincena de junio con respecto al mes anterior.

Esta cifra es examinada con frecuencia por los responsables de la formulación de políticas, ya que proporciona una imagen más completa de los movimientos de precios subyacentes.

Aunque las estadísticas mensuales generales y subyacentes fueron más o menos consistentes con las expectativas del mercado, la tasa de inflación anual aumentó de manera más significativa.

Los precios al consumidor aumentaron un 4,51% en el año que finalizó a mediados de junio, frente al 4,22% del año anterior.

Esto empuja la inflación aún más por encima del rango meta del Banco de México de 3%, más o menos un punto porcentual.

Inflación en México: La senda de la política monetaria sigue clara

Pero es poco probable que los nuevos datos, aunque compensen la caída anual de la inflación, convenzan al banco central de suspender su curso de flexibilización monetaria.

La tasa de referencia, que el Banco de México bajó en 50 puntos base con su tercer recorte consecutivo, tocó 8.5% en mayo, el nivel más bajo para el banco central desde agosto de 2022.

Este ciclo de flexibilización representa una reversión de la serie de agresivas subidas de tipos observadas en los últimos dos años, ya que el banco intentó reducir las presiones inflacionistas causadas por las interrupciones en las cadenas de suministro mundiales y el aumento de los precios de las materias primas.

La inflación sigue siendo manejable y el crecimiento económico moderado, lo que lleva a casi todos los participantes del mercado a esperar que el banco central anuncie otros 50 puntos básicos de recortes de tipos a finales de esta semana.

Esto fortalecería la demanda interna en la segunda economía más grande de América Latina y mantendría el costo de endeudamiento tras el plan de flexibilización del banco.

Perspectivas del mercado

La congruencia de las estadísticas de inflación y las estimaciones de los analistas sugiere que los ajustes de la política monetaria serán consistentes y predecibles en el corto plazo.

El banco central ha indicado que sus decisiones seguirán estando basadas en datos, equilibrando las tendencias de la inflación con los indicadores de actividad económica.

A medida que la inflación general se mantenga por encima del objetivo y se mantenga dentro de los rangos esperados, es probable que los inversores y analistas mantengan sus expectativas de un ciclo de relajación prolongado.

Sin embargo, el ritmo óptimo de las bajadas de tipos en los próximos meses estará determinado por el seguimiento continuo de las lecturas de la inflación subyacente y las posibles presiones sobre los precios.

Mientras tanto, el enfoque mesurado del Banco de México mantiene la estabilidad de los mercados financieros y demuestra confianza en su capacidad para conducir la inflación hacia su objetivo de largo plazo sin poner en peligro la recuperación económica.