Después de la tregua, una advertencia: China detalla cuatro "líneas rojas" para EE. UU.

Después de la tregua, una advertencia: China detalla cuatro "líneas rojas" para EE. UU.
Deepali Singh
04 nov 2025, 08:38 A. M.
  • Las "líneas rojas" incluyen Taiwán, los derechos humanos y el sistema político de China.
  • La advertencia se produce cuando problemas importantes como los chips avanzados de IA siguen sin resolverse.
  • Los jefes de defensa de Estados Unidos y China mantuvieron conversaciones sobre la actividad militar en torno a Taiwán.

Apenas unos días después de sellar una tregua comercial con Estados Unidos que tomó meses de negociaciones, China emitió una severa advertencia a Washington, esbozando cuatro "líneas rojas" sensibles que, según dice, no deben cruzarse si el acuerdo se mantiene.

Los comentarios, pronunciados por el embajador de China en Estados Unidos, sirven como un duro recordatorio de que, a pesar de una desescalada en la guerra comercial, una amplia gama de desacuerdos profundamente arraigados continúa poniendo a prueba la volátil relación entre las dos superpotencias globales.

Las cuatro "líneas rojas" de Pekín para Washington

En un discurso virtual ante el Consejo Empresarial Estados Unidos-China, el embajador Xie Feng detalló los cuatro temas centrales en los que Beijing no se comprometerá.

Nombró a Taiwán, la democracia y los derechos humanos, el sistema político de China y sus derechos de desarrollo como las principales preocupaciones de la nación, según un informe de Bloomberg.

Xie enfatizó que "lo más importante es respetar los intereses fundamentales y las principales preocupaciones de cada uno".

Agregó que "la prioridad apremiante es dar seguimiento al consenso alcanzado entre" el presidente Xi y el presidente Trump "para tranquilizar tanto a nuestros países como a la economía mundial con acciones y resultados concretos".

Una tregua puesta a prueba por las tensiones persistentes

La advertencia del embajador destaca las muchas formas en que la tregua de un año, alcanzada la semana pasada en Corea del Sur, podría desmoronarse.

Si bien el estatus de Taiwán no surgió en las conversaciones entre Trump y Xi, sigue siendo un tema crítico para Beijing, que ve a la isla autogobernada como territorio perdido.

La fragilidad de la relación fue subrayada por conversaciones separadas el viernes, donde el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, expresó "serias preocupaciones" a su homólogo chino, Dong Jun, sobre las actividades navales de Beijing alrededor de Taiwán y el Mar de China Meridional.

Además, siguen sin resolverse los principales desacuerdos sobre el acceso a la tecnología.

El martes, el Wall Street Journal informó que altos funcionarios estadounidenses habían convencido con éxito al presidente Trump de que no discutiera los chips de IA de próxima generación con Xi, argumentando que poner los chips Blackwell avanzados de Nvidia a disposición de China representaba un riesgo para la seguridad nacional.

Perspectivas contradictorias sobre el camino a seguir

El embajador Xie advirtió que los continuos conflictos sobre aranceles, industria o tecnología "no conducirán a nada más que a un callejón sin salida".

Sin embargo, este tono cauteloso contrasta con una visión más optimista de otros cercanos a Pekín.

David Daokui Li, asesor político habitual y profesor de economía en la Universidad de Tsinghua, describió el acuerdo Xi-Trump como un "gran avance" porque China ahora estaba siendo tratada como un "socio igualitario".

En declaraciones a Bloomberg TV, Li expresó una sensación de entusiasmo en Beijing después de la cumbre, sugiriendo que los conflictos comerciales, financieros y tecnológicos en curso eran "papas pequeñas" que eventualmente se resolverían.