Enfrentamiento en Davos: China se opone al comentario 'estúpido' de Trump sobre los compradores de molinos de viento

  • China refutó las críticas de Donald Trump a su historial en la energía eólica en el Foro Económico Mundial de Davos.
  • La capacidad eólica instalada a nivel global y el papel de las exportaciones verdes de China redujeron 4.100 millones de toneladas de carbono global.
  • El país también se enfrenta a una investigación de la UE por supuestas subvenciones a sus exportaciones de aerogeneradores.

China respondió a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump sobre su historial en energía eólica en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, reiterando su compromiso de avanzar en el cambio global hacia energías bajas en carbono.

Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, dijo en una rueda de prensa regular el jueves que los esfuerzos de China para combatir el cambio climático y promover el desarrollo y la aplicación de energías renovables en el mundo eran evidentes para todos, según un informe de Reuters.

La crítica de Trump y la resistencia de China

Durante su discurso ante la influyente reunión de delegados en la reunión de Davos, que incluyó a una diversa y poderosa variedad de líderes políticos y empresariales globales, Trump lanzó una crítica contundente al papel de China en el sector global de la energía eólica.

Trump afirmó que China es responsable de la gran mayoría de los molinos de viento comerciales del mundo.

Sin embargo, siguió esta afirmación factual con una pregunta retórica y una observación, señalando que a pesar de esta enorme capacidad productiva, no había "podido encontrar ningún parque eólico en China."

Esta yuxtaposición —la enorme producción de China frente a su aparente bajo consumo interno— formó la base de su controvertida caracterización de aquellas naciones y entidades que compraban activamente molinos de viento fabricados en China.

En una declaración directa y característicamente provocadora, Trump describió a los compradores chinos como "estúpidos".

Este comentario sugería su convicción de que estos compradores estaban tomando malas decisiones económicas o estratégicas al depender en gran medida de un competidor clave para su infraestructura energética, lo que implica un fracaso en comprender el desequilibrio comercial o las implicaciones geopolíticas inherentes a la transacción.

Las palabras formaban parte de su tema más amplio "América Primero", diseñado para desafiar las prácticas comerciales globales existentes y fomentar la producción nacional y la independencia energética, poniendo en duda las motivaciones medioambientales y económicas de la estrategia global predominante para la transición energética.

El papel dominante de China e impacto global

Mientras tanto, Guo destacó la posición dominante de China en el sector global de energías renovables, señalando que el país ha mantenido la mayor capacidad eólica instalada del mundo durante 15 años consecutivos.

Este crecimiento sostenido y notable demuestra la importante inversión y compromiso de China con el aprovechamiento de la energía eólica.

Además, Guo subrayó el impacto global de las exportaciones chinas de tecnología verde, específicamente energía eólica y productos fotovoltaicos.

Estas exportaciones han desempeñado un papel crucial en los esfuerzos internacionales para combatir el cambio climático, facilitando una reducción de aproximadamente 4.100 millones de toneladas en emisiones de carbono para otros países.

Desaprobación de Estados Unidos e investigación de la UE

Los desarrolladores eólicos marinos han experimentado retrocesos constantes bajo la administración de Trump, ya que ha expresado repetidamente su desaprobación hacia la energía eólica, calificando a los aerogeneradores de caros, ineficientes y estéticamente desagradables.

Como principal productor mundial de energía eólica, China está siendo objeto de escrutinio por parte de la Unión Europea.

En 2024, la UE inició una investigación sobre las subvenciones recibidas por proveedores chinos de aerogeneradores cuyos productos están destinados al mercado europeo.

Esta acción tiene como objetivo proteger a las empresas europeas de importaciones chinas baratas, una medida que Pekín ha denunciado como "proteccionismo".

Por primera vez el año pasado, la energía eólica y solar superaron a los combustibles fósiles en la generación eléctrica dentro de la UE.

Este logro histórico señala la transición continua del bloque hacia una energía baja en carbono, incluso cuando algunos gobiernos siguen resistiéndose al cambio.