La guerra comercial representa una amenaza mayor que el COVID para los bancos centrales de los mercados emergentes, advierte el FMI

La guerra comercial representa una amenaza mayor que el COVID para los bancos centrales de los mercados emergentes, advierte el FMI
Ananthu C U
07 jun 2025, 05:32 A. M.
  • El FMI advierte que la guerra comercial es una amenaza mayor que el COVID para los bancos centrales de los mercados emergentes.
  • Los altos aranceles de Estados Unidos en 2025 recortan las previsiones de crecimiento mundial, afectando más a las economías emergentes.
  • Los bancos centrales se enfrentan a dilemas de política con riesgos de inflación, crecimiento y divisas en medio de las tensiones comerciales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una dura advertencia de que la actual guerra comercial mundial presenta un desafío más formidable para los bancos centrales de los mercados emergentes que la pandemia de COVID-19.

A medida que se intensifican las tensiones comerciales, en particular con la imposición de aranceles históricamente altos por parte de Estados Unidos, las economías emergentes están lidiando con choques económicos complejos que amenazan el crecimiento, la inflación y la estabilidad financiera.

Esta advertencia llega en un momento en que muchas de estas naciones aún se están recuperando de los efectos persistentes de la pandemia, lo que hace que la crisis actual sea aún más peligrosa.

Según los funcionarios del FMI, los impactos diferenciales de los aranceles comerciales crean dilemas de política únicos para los bancos centrales de los mercados emergentes, lo que complica su capacidad para responder con eficacia.

La actual guerra comercial, impulsada en gran medida por las políticas de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, ha hecho que los aranceles alcancen niveles no vistos en un siglo.

En abril de 2025, el FMI informó de que estos aranceles están frenando significativamente el crecimiento económico mundial, y las previsiones para Estados Unidos se han recortado del 2,7% al 1,8% para el año.

Los efectos dominó se sienten en todo el mundo, pero los mercados emergentes —economías como India, Brasil y Tailandia— son particularmente vulnerables debido a su dependencia del comercio mundial y la inversión extranjera.

A diferencia de la crisis de la COVID-19, que provocó una flexibilización monetaria mundial sincronizada, la guerra comercial introduce shocks asimétricos, en los que algunos países se enfrentan a presiones inflacionarias mientras que otros se enfrentan a riesgos deflacionarios.

Por qué la guerra comercial supera al COVID como amenaza

Durante la pandemia de COVID-19, los bancos centrales de los mercados emergentes pudieron implementar respuestas políticas rápidas, como recortar las tasas de interés e inyectar liquidez en sus economías.

La crisis, si bien es grave, tuvo un impacto más o menos uniforme a nivel mundial, lo que permitió una acción coordinada.

En contraste, los efectos de la guerra comercial son desiguales, creando un mosaico de desafíos económicos.

La primera subdirectora gerente del FMI, Gita Gopinath, destacó en una declaración reciente que los shocks arancelarios hacen que las respuestas de política sean más difíciles para los mercados emergentes.

Por ejemplo, los países que dependen en gran medida de las exportaciones a Estados Unidos o China se enfrentan a una disminución de la demanda, mientras que otros que se enfrentan a la inflación importada debido al aumento de los costos de los bienes luchan por equilibrar el crecimiento y la estabilidad de precios.

Esta complejidad, según el FMI, hace que la guerra comercial sea un "desafío mayor" que la pandemia para estos bancos centrales.

Implicaciones para los bancos centrales de los mercados emergentes

Los dilemas de política a los que se enfrentan los bancos centrales de los mercados emergentes son multifacéticos.

Aumentar las tasas de interés para combatir la inflación corre el riesgo de sofocar el crecimiento económico, particularmente en las naciones con altos niveles de deuda.

Por el contrario, la reducción de las tasas para estimular el crecimiento podría exacerbar la depreciación de la moneda y las salidas de capital, especialmente a medida que el dólar estadounidense se fortalece en medio de las tensiones comerciales.

El FMI ha advertido de que estos bancos centrales se enfrentan a una "creciente incertidumbre e impactos desiguales", lo que dificulta trazar un camino claro a seguir.

Además, la guerra comercial exacerba las vulnerabilidades existentes en los mercados emergentes, como los elevados niveles de deuda y el endurecimiento de las condiciones financieras.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) también recortó su previsión de crecimiento del comercio mundial de mercancías para 2025 a un descenso del 0,2% desde el 3,0% previsto anteriormente, lo que indica graves efectos indirectos si se intensifican los aranceles de represalia.

Las perspectivas económicas mundiales más amplias añaden otro nivel de preocupación para los mercados emergentes.

Las últimas previsiones del FMI indican un crecimiento más lento y una mayor inflación en Estados Unidos, mientras que China se enfrenta a presiones deflacionarias debido a los aranceles.

El FMI ha advertido que sin esfuerzos globales concertados para reducir las tensiones comerciales, las consecuencias económicas podrían profundizarse, y los mercados emergentes podrían ser los más afectados.