La inflación de la zona euro alcanza el 2% en junio, lo que provoca previsiones de pausa en los tipos

La inflación de la zona euro alcanza el 2% en junio, lo que provoca previsiones de pausa en los tipos
Diya Poddar
01 jul 2025, 13:15 P. M.
  • Alemania experimentó un descenso, Francia y España registraron ligeros aumentos de la inflación.
  • Se prevé un último recorte de tipos de 25 puntos básicos en septiembre si no se producen sobresaltos.
  • El economista del BCE Philip Lane dijo que es probable que el ciclo de desinflación se haya completado.

La inflación de la zona euro volvió al objetivo del Banco Central Europeo del 2% en junio, marcando un hito clave en la batalla de la región contra el aumento de los precios al consumidor.

La lectura, publicada por Eurostat el martes como parte de su estimación preliminar, confirmó las expectativas de los economistas y señaló una mayor relajación de la presión sobre el BCE para endurecer la política.

Esta estabilización se produce tras un fuerte máximo del 10% en 2022, impulsado en gran medida por las perturbaciones energéticas y las perturbaciones posteriores a la pandemia.

Con la inflación ahora en el punto de referencia del banco central, la atención se está desplazando hacia la orientación de los tipos en la segunda mitad del año.

La inflación de los servicios se mantiene pegajosa en el 3,3%

Si bien la inflación general se alineó con el objetivo del BCE, persisten las presiones subyacentes sobre los precios, especialmente en el sector servicios.

La inflación subyacente, que excluye componentes volátiles como la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, se mantuvo estable en el 2,3% en junio.

En particular, la inflación de los servicios en la zona del euro repuntó hasta el 3,3%, frente al 3,2% de mayo, lo que sugiere presiones persistentes impulsadas por los salarios en los sectores nacionales.

Este repunte ha atraído la atención de las autoridades, especialmente porque los servicios representan una parte significativa de la actividad económica de la zona euro. En abril, la inflación de los servicios había alcanzado el 4%.

Si bien la reciente relajación desde los máximos de abril refleja avances, el aumento de junio pone de manifiesto el delicado acto de equilibrio que se avecina para el BCE, que debe sopesar los componentes subyacentes pegajosos frente a las mejoras generales de la inflación.

Los datos a nivel de país muestran tendencias mixtas de inflación

Los datos de inflación publicados por las principales economías de la zona euro durante la semana pasada revelaron un panorama mixto.

Alemania experimentó un descenso de la inflación armonizado, mientras que Francia y España registraron ligeros aumentos. La lectura de Italia se mantuvo sin cambios con respecto al mes anterior.

Esta divergencia a nivel de país está añadiendo complejidad a la senda de inflación agregada de la eurozona.

El BCE suele poner un énfasis significativo en las tendencias armonizadas de los índices, y estas cifras nacionales probablemente influyeron en el modesto aumento del 0,1% desde la cifra del 1,9% de la zona euro de mayo.

A pesar de las diferentes presiones inflacionistas internas, la estabilización agregada ha reforzado las especulaciones de que el BCE dejará los tipos de interés sin cambios en su reunión de julio.

Se espera que el BCE se mantenga en julio, recorte en septiembre

Los últimos datos han alimentado las expectativas de que el BCE mantendrá su tipo de interés clave, el tipo de la facilidad de depósito, en el 2% durante su reunión de julio.

Se prevé un último recorte de 25 puntos básicos para septiembre, a menos que se produzcan grandes perturbaciones económicas.

La reacción del mercado no se hizo esperar, con el euro ganando alrededor de un 0,3% frente al dólar tras la publicación de los datos.

En una entrevista con CNBC desde el Foro del BCE en Sintra, Portugal, el economista jefe del banco central, Philip Lane, señaló que el ciclo desinflacionario, que comenzó después de que la inflación alcanzara un máximo del 10%, puede estar completo.

Sin embargo, también advirtió de que el BCE debe permanecer vigilante y dependiente de los datos, preparado para actuar en caso de que la inflación vuelva a desviarse de su curso.

Lane enfatizó que los picos aislados no desencadenarán respuestas inmediatas, lo que indica un enfoque más mesurado en futuras decisiones sobre las tasas.

Los riesgos persisten a pesar de la tendencia a la baja

A pesar de los recientes avances, los economistas advierten que la senda desinflacionaria de la zona euro aún podría verse interrumpida por choques externos.

La persistente alta inflación de los servicios, el conflicto en curso en Oriente Medio, la volatilidad de los precios del petróleo y los posibles cambios en la política comercial de Estados Unidos se citaron como variables que podrían influir en los resultados futuros de la inflación.

La orientación futura del BCE sigue estando supeditada a que dichos riesgos no se materialicen.

En caso de que las tendencias actuales continúen ininterrumpidamente, los economistas creen que el banco está en camino de una pausa cautelosa en julio, seguida de una reducción de tasas en septiembre como parte de su esfuerzo más amplio para apoyar la recuperación de la zona del euro sin reavivar la inflación.