La Corte Suprema de Brasil pone fin a la disputa fiscal y llama a la mediación entre el gobierno y el Congreso

La Corte Suprema de Brasil pone fin a la disputa fiscal y llama a la mediación entre el gobierno y el Congreso
Noris Soto
04 jul 2025, 20:08 P. M.
  • El juez de la Corte Suprema Moraes suspende tanto el aumento de impuestos de Lula como la derogación del Congreso para reducir las tensiones.
  • Una audiencia de mediación está programada para el 15 de julio para resolver la disputa ejecutivo-legislativa.
  • Tanto el Gobierno como el Congreso acogen con beneplácito el fallo, lo que indica una apertura al diálogo institucional.

Alexandre de Moraes, juez de la Corte Suprema de Brasil, se metió en medio de un impasse de alto riesgo entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el Congreso sobre un aumento de impuestos con carga política.

Moraes suspendió provisionalmente el decreto ejecutivo que aumentó el franqueo de las IOF en transacciones financieras específicas, y la anulación de ese decreto por parte del Congreso en un fallo publicado el viernes.

En mayo, Lula anunció un aumento del IOF (Impuesto sobre las Operaciones Financieras) para aumentar los ingresos y evitar la congelación del presupuesto y cumplir con las nuevas reglas fiscales del país.

Sin embargo, los legisladores rechazaron la medida casi de inmediato, votando el mes pasado para revertir la acción del presidente.

Según Reuters, fue el poder ejecutivo el que impugnó en los tribunales, porque se trataba de una extralimitación constitucional por parte del Congreso.

En un fallo publicado el viernes, Moraes suspendió temporalmente tanto el decreto presidencial que elevó el IOF (Impuesto a las Operaciones Financieras) como la acción del Congreso que anuló el aumento.

La decisión, señaló, es una forma "razonable" de evitar una mayor escalada y permitir un diálogo constructivo entre los poderes ejecutivo y legislativo de Brasil.

La mediación como término medio

Para calmar el conflicto institucional, Moraes organizó una sesión de mediación el 15 de julio, invitando a funcionarios de ambos poderes a buscar una solución.

Su decisión de detener tanto el aumento de impuestos como su reversión fue vista como una acción equilibrada destinada a evitar una mayor escalada entre los poderes ejecutivo y legislativo.

Moraes se mostró preocupado por lo que consideró un "choque indeseable" definido por "sucesivos y repetidos comentarios antagónicos" de ambas partes.

En su decisión, subrayó la importancia de la concordia entre los órganos de gobierno como un elemento básico del sistema democrático de Brasil, más que simplemente mantener su independencia.

Las reacciones políticas señalan apertura

El impuesto IOF, que grava diversas operaciones financieras como créditos, divisas y planes de pensiones privados, fue aumentado por el gobierno de Lula en mayo.

El gobierno presentó el aumento como una medida para impulsar los ingresos y reducir la necesidad de congelar el gasto, en línea con el marco fiscal de Brasil.

La decisión de la Corte Suprema fue interpretada por ambas partes como una aceptación cautelosa de la posición de la otra parte.

El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, dijo que el Congreso sigue siendo receptivo al diálogo institucional. Dijo que el fallo de la Corte Suprema está en línea con la legislatura de que el impuesto no se incrementaría.

El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, del Poder Ejecutivo, celebró la medida como una línea de constitucionalidad entre los poderes del Estado.

Reiteró la intención del gobierno de mostrar que el aumento de impuestos tenía como objetivo corregir la falta de equilibrio en el sistema tributario.

La conferencia de mediación del 15 de julio será ampliamente monitoreada para ver si las dos ramas pueden reconciliar sus desacuerdos sin más intervención judicial.

El caso se ha convertido en una prueba crítica de la estabilidad política y la colaboración institucional de Brasil durante la presidencia de Lula.

Con el impuesto IOF aún en duda y los objetivos fiscales más amplios en juego, el resultado podría influir no solo en la estrategia de ingresos del gobierno, sino también en el tono de las relaciones ejecutivo-legislativas en los próximos meses.