Explicación: ¿Se ha recuperado la economía de Venezuela pese a las sanciones?

Explicación: ¿Se ha recuperado la economía de Venezuela pese a las sanciones?
Noris Soto
04 mar 2026, 19:19 P. M.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela creció un 7.07% en el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior, según el Banco Central de Venezuela (BCV).

Para todo el año, el PIB aumentó 8.66%, marcando diecinueve trimestres consecutivos de expansión, según los datos oficiales.

El crecimiento fue impulsado tanto por el sector petrolero como por el no petrolero, señalando lo que el gobierno describe como una recuperación económica sostenida.

Sin embargo, los expertos advierten que estas cifras pueden sobreestimar la realidad económica real, en particular para los venezolanos que enfrentan desafíos cotidianos en poder adquisitivo y acceso a bienes.

Desde 2019, Venezuela ha publicado estadísticas económicas de forma irregular, con largos lapsos en los informes oficiales.

En declaraciones exclusivas a Invezz, el economista Aldo Contreras ofreció su perspectiva sobre las implicaciones de estos números.

Principales motores del crecimiento

Tanto las actividades petroleras como las no petroleras mostraron un aumento significativo, según el BCV:

• La industria petrolera se expandió 13.41%, destacando su contribución a los ingresos públicos.

• Los sectores no petroleros se expandieron 5.30%, con fuertes ganancias en construcción (19.27%), minería (19.25%), hotelería y servicios de alimentación (8.17%), comercio (7.21%), transporte (6.95%), industria manufacturera (6.05%), servicios financieros (5.85%), educación y salud (5.53%) y agricultura (5.10%).

Según el comunicado oficial del banco, industrias como la manufactura, la construcción, la minería y la agricultura potencian las cadenas de valor y ofrecen un potencial para un crecimiento sostenible.

El crecimiento económico no se refleja en el nivel de vida

En una entrevista exclusiva con Invezz, el economista venezolano y profesor de la Universidad de Los Andes (ULA), Aldo Contreras, explicó que:

“The economy has contracted 75% over the last 11 years. The nominal GDP 11 years ago was $460 billion; this year it may reach only $122 billion. That is far from having a real impact on Venezuelans’ wallets. The GDP per capita has fallen from $15,500 to around $3,000 annually. For the economy to return to its previous size, it would need to grow 20–25% per year for at least six years.”

Incluso mientras las cifras oficiales de crecimiento indican una tendencia favorable, dijo, es improbable que los venezolanos perciban un cambio notable en su vida cotidiana debido a la contracción de la última década.

“Currently, Venezuela’s total GDP is comparable to that of a city like Bogotá or Medellín in Colombia. That helps explain why even with growth on paper, people may not perceive better living conditions," agregó el experto.

¿Es esta una recuperación sólida o un repunte frágil?

Al abordar la sostenibilidad del crecimiento, Contreras advirtió que las cifras globales del PIB por sí solas no prueban una recuperación resiliente:

“The Central Bank publishes the headline numbers, but it does not release disaggregated statistics for these 19 quarters to analyze each macroeconomic variable individually. This opacity makes it difficult to provide a precise opinion.”

Enfatizó que una recuperación verdadera y sostenible requiere más que crecimiento en el papel:

“While oil contributes to the inflow of resources, non-oil sectors like construction, manufacturing, mining, and agriculture generate internal chains that strengthen the economy. But the lack of detailed data prevents us from fully understanding whether this expansion is robust or fragile.”

El sector no petrolero como factor estabilizador

El informe del BCV también enfatizó la importancia de las industrias no petroleras para generar empleo, conexiones en la cadena de suministro y actividad económica general.

El crecimiento en manufactura, minería y construcción, según los analistas, puede dar a la economía una base más estable y posiblemente reducir la volatilidad de los ingresos dependientes del petróleo.

Sin embargo, Contreras advirtió que el crecimiento del PIB debe traducirse en mayores ingresos, mejores servicios y creación de empleo, y no sólo en una expansión estadística, para que los ciudadanos vean una ganancia económica real.

Dificultades ante las presiones globales y sanciones

El aumento de las sanciones internacionales, que han obstaculizado los tratos económicos y restringido el acceso de Venezuela a la financiación, contribuyó a las cifras de crecimiento.

Expertos como Contreras subrayan que el crecimiento del PIB no elimina automáticamente las limitaciones estructurales y externas que siguen impidiendo la economía venezolana, a pesar del énfasis del BCV en la resiliencia.

¿Qué viene?

Aunque las estadísticas sobre la economía de Venezuela son positivas, la verdadera prueba será si el crecimiento resulta en beneficios genuinos para la población. En sus comentarios exclusivos a Invezz, Contreras declaró:

"Growth must be accompanied by policies that improve employment, income distribution, and productivity across sectors if it is to truly impact people's lives."

Aunque ha habido crecimiento durante 19 trimestres consecutivos, será necesario un crecimiento sostenido, una divulgación de datos abierta y cambios estructurales que vayan más allá de los ingresos petroleros para lograr una recuperación que los venezolanos puedan experimentar en su vida diaria.